Testimonios

Ómicron avanza casa por casa en Córdoba: “Un día, el positivo sos vos”

Los Ruíz quedaron como parte de las estadísticas de los 9.315 casos nuevos de Covid que se registraron en Córdoba el 31 de diciembre de 2020: ese mediodía, Ailén, de 27 años y su hijo Bruno (cumple 3 años el 24 de enero) se testearon y la mamá dio positivo.

El 24 a la noche, toda la familia Ruiz se había reunido a festejar la Navidad en la casa de los padres de Ailén: Diego (46) y Brenda (43). Eran un batallón: los dueños de casa viven con sus hijas Antonella (24); y Agustina (21) y su hijita Antonia que en unos días cumplirá 3 años. Llegaron también Ailén y su esposo Rodrigo, con sus dos hijos: Bruno y Sofía (cumple 9 años el 21 de enero). A la cena de Nochebuena se sumaron los padres y un hermano de Diego; y una hermana de Brenda con sus dos hijos de 16 y 8 años: 15 en total.

La única con test oficial de positivo para Covid es Ailén: el resto de la familia se dio notificada de positivo por contacto estrecho y síntomas: “Ailén y Bruno tenían síntomas compatibles con Covid, como dolor de garganta y fiebre; y Rodrigo tenía un malestar antes de las fiestas”, contó Diego Ruiz a elDiarioAR

Este cordobés de 46 años, remisero, explicó que los chicos adjudicaron el dolor de garganta al acondicionador de aire que usaban bajo los sugeridos 24°C: el 29 y 30 de diciembre, la máxima en Córdoba fue de 37°C y el 31, bajó a 36°C. Ese viernes 31 de fin de año, mamá e hijo fueron hasta un sanatorio privado cerca de su casa, en el oeste de esta Capital, los revisaron en la guardia y los hisoparon: el test le dio positivo a la mamá.

Pero todo había comenzado antes de las fiestas de fin de año, cuando Rodrigo, que es encargado en una cadena de supermercados había sentido unas dolencias hacia el 22 y 23 de diciembre. No lo hisoparon.

“El 24, Antonella, que trabaja en el mismo supermercado, pero en otra sucursal; y Agustina, tuvieron febrícula. No alcanzaba a ser fiebre, a eso súmale lo de Rodrigo, que eran otras dolencias; ninguno se había testeado y a la noche nos reunimos a pasar Nochebuena”, contó Diego.

El mismo día, antes de la cena, la hermana de Brenda, que trabaja en un centro de estética también sintió dolores en la espalda y los adjudicó a una cuestión posicional: fueron dolores musculares compatibles con una gripe. O Covid.

Córdoba es la provincia con mayor casos de Covid por habitante del país debido a la alta contagiosidad de la cepa Ómicron: con 3.798.261 habitantes, ya tiene 685.899 infectados por Covid, el 18,05% de su población. Ayer, domingo 9 de enero Córdoba registró 9.830 nuevos casos de Covid.

Ante estos números, desde ayer farmacias y laboratorios privados se suman a los centros de vacunación y testeo que trabajan bajo la órbita del Estado: en una primera etapa, 106 farmacias de la Capital colocarán de manera gratuita vacunas contra el Covid-19. Durante la semana se sumarán farmacias del Gran Córdoba, de las principales ciudades del interior como Río Cuarto, Villa María y San Francisco; y luego de las localidades cabeceras de los 25 departamentos del interior. 

En la provincia de Córdoba hay 370 mil habitantes mayores de tres años de edad no se aplicaron ninguna dosis de la vacuna contra el coronavirus, cerca del 10% de la población.  

El aluvión Ómicron

El caso de la familia Ruiz demuestra la alta contagiosidad de Ómicron, la cepa prevalente en Córdoba: la mayoría de los 15 asistentes a la cena navideña tiene Covid, pese a que sólo se hisopó una sola integrante, el resto presenta síntomas compatibles con la enfermedad. Esto sucede en muchos hogares, donde se detecta un caso positivo y por prevención, no se hisopa al resto de sus miembros, ya que las filas de testeos llegan hasta 10 horas de demora. El miércoles 5 de enero, Antonia, comenzó con fiebre y siguió con fiebre alta el jueves, por eso su mamá Agustina la llevó al dispensario cercano a su casa. Les dijeron que en tres semanas puede tener una recaída. Sólo los padres y el hermano de Diego no tienen síntomas, los otros 12 comensales, sí.  

En diferentes rubros, ya sea de la actividad privada, como del Estado se observaron durante la última semana de diciembre 2021 y la primera de enero 2022 importantes porcentajes de ausentismo. En el caso de la Municipalidad de Córdoba, parte del problema se solucionó al dictar asueto administrativo, como todos los años durante el mes de enero; dónde sólo funcionan las oficinas administrativas y centros operativos con guardias mínimas. En municipios de zonas turísticas como Villa Carlos Paz u otros del Valle de Punilla; o Villa General Belgrano y otros del Valle de Calamuchita; o Mina Clavero y otros del Valle de Traslasierra, se producen cuellos de botella por la falta de personal y la gran afluencia de turistas.

Entre marzo y diciembre de 2020, cuando la cuarentena dispuesta por el presidente Alberto Fernández fue extendiéndose en el tiempo por el crecimiento de casos y aún las vacunas no habían sido desarrolladas, Diego Ruiz realizó más de 160 viajes con destino a CABA, provincia de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa, Cuyo y NOA, además del interior cordobés, debido a las restricciones que había en los ómnibus de larga distancia. “Sólo me controlaban en el ingreso a Córdoba si venía de Buenos Aires, en Huinca Renancó o General Roca, ya sea con hisopado en la garganta o el test de sangre, antígeno de sangre; que te pinchan el dedo y te dan el resultado a los 10 minutos. Cuando regresaba de otros destinos, pasaba sin testear, sólo con el permiso de circulación. En esa época, los picos se daban en el AMBA”, detalla este remisero cordobés.

Brenda vio crecer su emprendimiento de delicias dulces y saladas  al ritmo de la cuarentena: “Todos encerrados, empezamos a acceder a pedidos virtuales de todo tipo. Con las chicas preparamos picadas y regalos de chocolate, las ventas fueron creciendo mes a mes, incluso cuando ya se habían abierto todas las restricciones y volvimos a la nueva normalidad. Diego, acostumbrado a los protocolos del remis, era el encargado de llevar los pedidos; así transitamos 2020 y 2021”, le contó a elDiarioAR.

Pero en diciembre del año pasado todo se aceleró: “Fue como un aluvión, los casos habían empezado a aparecer entre los conocidos o vecinos. Un positivo acá. Un positivo allá; nos íbamos enterando de gente, conocidos de conocidos que se iban contagiando”, señaló Brenda. Y Diego confirmó: “Compañeros remiseros, me he enterado que estaban con Covid. Varios de la parada del Dino de la Ruta 20 donde trabajo yo. También hubo compañeros de los chicos, en la sucursal donde trabaja Antonella hubo casos y la dejaron a cargo del local por varios casos de Covid positivo. Y en una cuenta del call center donde trabaja Ailén hubo casos y los mandaron a hacer home office después de Navidad. En la cuadra también hubo gente con Covid, y vos te vas enterando, con quién hablás, te enterás que algún familiar o amigo está aislado. Y un día, el positivo sos vos”.

GM