Opinión

Si todos somos consumidores, ¿por qué algunos se vuelven compulsivos y otros no?

Feria de videojuegos y tecnología Argentina Game Show.

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Me convocaron a escribir algunas puntuaciones acerca de las ludopatías actuales. Lo primero que tengo que despejar para no dar respuestas sesgadas es dónde está inserta la lógica del aumento del juego compulsivo. La ludopatía es una práctica compulsiva en relación al juego, que incluye a la tecnología. En este sentido, la ludopatía es una de las tantas prácticas compulsivas, como fenómenos sintomáticos de la época, de las cuales todos somos testigos. Por supuesto, estas prácticas se presentan en un mundo cuyo paradigma es el consumo, con un paradigma capitalista que comanda junto al billete como Tótem, sociedad líquida que se liquida a la vez, capitalismo salvaje, vigilado, de exclusiones y marginalidades. Y en este mundo nos subjetivamos, atravesado por sus ideales, iconos o sesgos de cultura, marcadores en el orden de lo primario-la familia- y en el orden de lo público o social.

En este sentido la pregunta que tenemos que formularnos -mas allá del objeto que intervenga en una práctica compulsiva- es, si todos somos consumidores, ¿por qué algunos se vuelven compulsivos y otros no? Ya sea esa práctica compulsiva la ludopatía, la adicción al sexo, la adicción a las pantallas, a un objeto legal o ilegal, al alcohol, psicofármacos, cocaína, marihuana, etc.

La ludopatía es una de las tantas prácticas compulsivas, como fenómenos sintomáticos de la época, de las cuales todos somos testigos. Estas prácticas se presentan en un mundo cuyo paradigma es el consumo.

El Estado, por un lado, está interviniendo en el tema, en principio ubicando su abordaje en el ámbito de lo que regula la Ley de Salud Mental, subrayándolo en el caso de las adicciones en todas sus formas de presentación -incluida la comida- en el marco del abordaje comunitario, en el marco de un equipo interdisciplinario y en el marco de un abordaje ambulatorio.

Por supuesto, el aumento de determinadas prácticas compulsivas tiene relación con factores económicos, sociales, demográficos, de accesos, etc. en conjunción con ese sujeto y su entorno familiar y social. Mismas variables que se juegan en el proceso de subjetivación. En este sentido seria una infamia pensar que solo es suficiente más casinos para que haya más ludópatas.

Sin embargo, creo que la intervención actual del Estado es escasa y poco eficaz en el abordaje específico de las compulsiones al juego porque es una adicción silenciosa, que convive con intereses capitalistas y de Poder. Si bien se han desplegado campañas preventivas no logran ser lo suficientemente eficaces. De hecho en tiempos de crisis se observa un aumento de dichas prácticas. Y no es coincidencia.

Como profesionales de la salud mental y desde una perspectiva ética se trata de despejar cual es la función que cumple para ese sujeto determina práctica compulsiva, ya que puede operar en lugar de algún quita penas, un anestésico para el dolor, una compensación en una estructura psicótica.

De todos modos, no creo que la accesibilidad sea un factor que empuje a la compulsión al juego. Podría haber muchos bingos o casinos y, aun así, pocas problemáticas del juego. No es factor determinante el acceso. Podrá tener alguna incidencia, pero no es causa-efecto. Muchas otras son las variables que se juegan para que una persona construya una ludopatía: factores del orden económico, social, de la realidad de ese sujeto, de la realidad en la que esta inmerso. Estas presentaciones sintomáticas son multicausales, de orden interno y externo.

No creo que la accesibilidad sea un factor que empuje a la compulsión al juego. Podría haber muchos bingos o casinos y, aun así, pocas problemáticas del juego. No es factor determinante el acceso.

No se trata de si es primero el huevo o la gallina, sino de pensar cuántos factores se juegan, cuáles variables. Por ejemplo, la norma no va a garantizar que los menores no usen plataformas, eso tendrá que ver con la regulación que cada familia realiza en el uso de las tecnologías. Si una persona presenta una compulsión al juego habrá que pensar en la posibilidad de un abordaje interdisciplinario, enmarcado en su realidad social y redes, acompañando un proceso terapéutico que le permita inscribir cierta regulación en su práctica.

Es de suma importancia empezar a pensar que los fenómenos de las adicciones, las practicas compulsivas, la adicción a las pantallas, la obesidad, y también las anorexias y bulimias, como las vigorexias, y la lista seria enorme, responden a factores de un proceso de subjetivación que tiene consonancia con el Paradigma vigente. En la medida que comprendamos esta inversión en los términos podremos comprender que su presentación tiene mas que ver con la presentación de los malestares actuales y no con que si hay más o menos salas de juego o dispositivos de acceso.

Verónica Giachino es licenciada en Psicología y especialista en Adicciones, Trastornos de la Conducta alimentaria, Ludopatías y otras prácticas compulsivas de la época. Es Directora de AABRA Lanús, un centro ambulaorio en problemáticas de consumo, y docente universitaria.

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