La producción automotriz cayó 19,3% en 2026 y las ventas mayoristas bajaron 23,1%
La industria automotriz llegó a mayo con una mejora mensual mínima y una caída interanual todavía fuerte. Las terminales radicadas en el país fabricaron 37.762 automóviles y comerciales livianos, apenas 241 unidades más que en abril, pero 10.347 menos que en mayo de 2025. El dato dejó una suba mensual de 0,6% y una baja interanual de 21,5%, según el informe mensual de la Asociación de Fábricas de Automotores.
El acumulado muestra el impacto sobre la actividad fabril. Entre enero y mayo, las automotrices produjeron 167.629 unidades, contra 207.630 en el mismo período del año pasado. La diferencia fue de 40.001 vehículos menos y equivale a una baja de 19,3% en los primeros cinco meses de 2026.
El dato no informa empleo, suspensiones ni turnos de producción, pero sí marca una señal para una industria intensiva en trabajo registrado, proveedores, logística y autopartes. Menos unidades fabricadas significan menos actividad en las plantas y en la cadena que abastece a las terminales, aun cuando cada empresa pueda organizar esa caída con ritmos, calendarios y dotaciones distintas.
La comparación con 2025 expone el cambio de escenario. En mayo del año pasado, la producción había llegado a 48.109 unidades, con una suba de 5,8% respecto de abril y un salto de 25,2% frente a mayo de 2024. En los primeros cinco meses de 2025, la fabricación acumulaba un crecimiento de 12,4%. Un año después, el acumulado pasó a terreno negativo y quedó casi una quinta parte por debajo.
El recorrido de los últimos meses muestra una recuperación parcial desde el piso de enero, pero sin recomponer el volumen perdido. La producción había cerrado diciembre de 2025 con 26.468 unidades, después de una baja mensual de 30,3% y un descenso de 30,4% contra diciembre de 2024. En enero, el nivel volvió a caer hasta 20.998 unidades, con una retracción de 20,7% respecto de diciembre y de 30,1% frente al mismo mes del año pasado.
Después de ese arranque, las terminales subieron el ritmo en febrero y marzo, pero abril volvió a mostrar una caída. Ese mes se fabricaron 37.521 unidades, 10,1% menos que en marzo y 17,5% por debajo de abril de 2025. Mayo apenas mejoró ese registro: la producción quedó casi clavada frente a abril y la baja acumulada se profundizó de 18,6% a 19,3%.
Las ventas a concesionarios mostraron una señal más débil que la producción. En mayo, las terminales despacharon 35.979 unidades a la red comercial, sólo tres más que en abril, cuando habían sido 35.976. Frente a mayo de 2025, la caída fue de 39,0%. En el acumulado anual, las ventas mayoristas llegaron a 184.033 unidades, contra 239.194 en los primeros cinco meses del año pasado: 55.161 vehículos menos y una baja de 23,1%.
El retroceso fue más fuerte en los vehículos nacionales vendidos a concesionarios. Según el comparativo de Adefa, las terminales despacharon 11.882 unidades de producción nacional en mayo, 41,9% menos que un año atrás. En los primeros cinco meses, esas ventas acumularon 55.097 unidades, contra 93.185 en igual período de 2025. La caída fue de 40,9%, un dato que pega más directamente sobre la producción local.
El contraste con mayo de 2025 vuelve a ser marcado. Entonces, las ventas a concesionarios habían alcanzado 58.952 unidades, con una suba mensual de 12,0% y un aumento interanual de 111,7%. En mayo de 2026, en cambio, el mercado mayorista quedó prácticamente sin cambios frente a abril y muy por debajo del nivel del año anterior.
Las exportaciones mostraron una caída más moderada, pero también cerraron en rojo. En mayo se enviaron al exterior 25.237 unidades, 6,1% menos que en abril y 4,2% menos que en mayo de 2025. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones acumularon 104.520 unidades, contra 106.894 en igual período de 2025. La baja fue de 2,2%.
El mercado externo sostuvo una parte mayor de la actividad fabril. En mayo, las exportaciones representaron 66,8% de la producción mensual y 62,4% del acumulado de enero a mayo. En mayo de 2025, esa relación había sido de 54,8% para el mes y 51,5% para el acumulado. La suba de esa participación no alcanza para hablar de fortaleza exportadora: también refleja que la producción total y los despachos al mercado interno quedaron más golpeados.
El resultado deja una industria con tres movimientos distintos. La producción dejó de caer contra abril, pero siguió 21,5% abajo en la comparación interanual. Las exportaciones retrocedieron menos que la fabricación y quedaron 2,2% abajo en el acumulado. Las ventas mayoristas mostraron el deterioro más fuerte: 39,0% interanual en mayo y 23,1% en los primeros cinco meses.
La señal laboral está en el nivel de actividad. Con menos unidades fabricadas, menos vehículos nacionales despachados a concesionarios y un mercado interno mayorista en baja, la discusión ya no pasa sólo por cuántos autos salen de las plantas. El dato de Adefa marca presión sobre una cadena industrial que depende de volumen, continuidad productiva y demanda para sostener empleo, proveedores y poder de negociación salarial.
JJD
0