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Fate cerró su planta en San Fernando y dejó a 1.500 trabajadores en la calle

trabajAR

18 de febrero de 2026 09:45 h

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La planta de Fate en San Fernando cerró por decisión de sus dueños y dejó a 1.500 trabajadores sin empleo, según confirmó el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna). El anuncio se conoció esta mañana mediante un comunicado empresarial que informó el cese de actividades tras 70 años de producción. Los operarios que se presentaron a las 6 de la mañana encontraron los portones con cadenas y un operativo policial en el ingreso.

Alejandro Assumma, integrante del Sutna y trabajador de la fábrica, relató en AM 530 Somos Radio que el sindicato se acercó a la planta ante rumores de cierre que circulaban desde hacía dos días. “Nos encontramos con los portones con cadenas, la fábrica militarizada”, describió. Según su testimonio, cuando el secretario general del gremio, Alejandro Crespo, intentó ingresar como lo hacía habitualmente, fue detenido por efectivos policiales. “Lo detuvieron y está acá rodeado de policías”, afirmó.

La empresa comunicó que la planta cerró después de siete décadas de actividad. Assumma sostuvo que el cierre fue “totalmente desleal, sin aviso a los trabajadores”. La fábrica empleaba a más de 1.500 personas entre operarios de producción y personal administrativo. Hace dos años, según el dirigente, la dotación rondaba los 3.000 trabajadores.

El impacto social es inmediato: 1.500 familias quedaron sin su fuente de ingreso de un día para el otro, en un contexto de deterioro salarial y negociaciones colectivas paralizadas. La paritaria del sector llevaba 13 meses sin actualización en el caso de Fate, tal como publicó trabajAR semanas atrás. En aquella ocasión, los operarios denunciaron que la empresa no presentó ninguna propuesta de recomposición salarial en el marco de la paritaria 2025 y que acumulaban más de un año sin aumentos.

Mientras Pirelli había adelantado un 20% y Firestone un 24% a cuenta de futuros acuerdos, Fate no había ofreció siquiera un anticipo. Un trabajador de la planta afirmó entonces: “Estamos cobrando un salario que perdió más del 30% de poder de compra”. La inflación acumulada en 2025 fue del 31,5%.

La falta de actualización salarial se combinó con un escenario más amplio de pérdida del poder adquisitivo. Según datos del Indec, el índice de salarios del sector privado registrado acumuló una suba de 25,6% entre enero y noviembre de 2025, mientras que la inflación alcanzó el 27,9% en el mismo período, lo que implicó una caída real de al menos 2,3 puntos porcentuales. En ese contexto, los trabajadores de Fate enfrentaron el cierre con ingresos ya deteriorados.

Assumma vinculó el desenlace con el conflicto paritario sin resolver. “Tenemos ya 14 meses que estamos sin aumento”, sostuvo en la entrevista. También señaló que el gremio esperaba una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación por ese motivo, pero que no tuvo diálogo con autoridades nacionales en las horas previas al cierre.

El dirigente afirmó que la familia Madanes Quintanilla, dueña del grupo empresario, al que identificó como parte de un holding con inversiones en energía y aluminio, decidió reorientar la inversión hacia el sector eléctrico. “Está dejando a 1.500 trabajadores en la calle”, denunció. No hubo, hasta el momento, información oficial de la empresa sobre el pago de indemnizaciones ni sobre eventuales retiros voluntarios.

Durante la mañana, un grupo de trabajadores ingresó a la planta y se subió a los techos en señal de protesta, según relató Assumma. El gremio convocó a una permanencia en la puerta de la fábrica y pidió la liberación inmediata del secretario general detenido. “Estamos llamando a todos los compañeros que se acerquen y a todas las organizaciones que se solidaricen con esta lucha”, expresó.

El cierre de Fate se produjo en un clima de fuerte tensión sindical por el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En las últimas semanas, distintos gremios denunciaron retrocesos en derechos de los trabajadores. En el sector del neumático, los trabajadores ya habían advertido que la negociación fragmentada por empresa anticipaba un esquema regresivo .

La planta de San Fernando concentraba una parte central de la producción nacional de neumáticos. Con su cierre, el sector quedó reducido a las multinacionales que operan en el país, Pirelli y Firestone. El Sutna se encontraba en plan de lucha frente a las tres empresas que concentraban la producción nacional, entre ellas Fate .

La empresa no informó públicamente un cronograma de pago de indemnizaciones ni abrió una instancia de diálogo con el sindicato. Los operarios permanecían esta tarde en la puerta de la planta, mientras el gremio exigía la liberación de su secretario general y la intervención del Estado nacional.

¿Qué dice el comunicado de la empresa?

El comunicado de la compañía informó: “Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”.

La planta que dejará de estar operativa es la mayor del país y tenía una capacidad productiva que superaba los cinco millones de neumáticos por año. El cierre se da en un contexto de crisis para la industria afectada por la apertura comercial que generó un mayor impacto de las importaciones.

Al explicar los motivos de la decisión, la firma expresó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.

La empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla remarcó que no se trata de un concurso preventivo de acreedores ni se contempla una reestructuración o un plan de salvataje, sino que es un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente.

Al respecto, fuentes cercanas a la firma afirmaron que “es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”.

El cierre es el resultado de una erosión sistemática de la competitividad que la empresa venía denunciando desde mayo de 2024. Los factores que terminaron por dinamitar la estructura productiva de Fate se pueden resumir en tres ejes críticos:

  • Importaciones chinas: a mediados de 2025, el mercado local se vio saturado por un récord de 860.000 cubiertas importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios de origen chino obligó a Fate a rebajar sus productos un 15%, destruyendo sus márgenes de ganancia.
  • El laberinto macroeconómico: la combinación de una sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias y la falta de incentivos para la exportación dejó a la firma fuera de juego frente a competidores regionales y globales.
  • Conflictividad y productividad: la dirección de la empresa señaló reiteradamente que el costo laboral y la baja productividad, sumados a una relación gremial desgastada, hicieron que fabricar un neumático en Argentina fuera significativamente más caro que importarlo.

En este marco, la compañía repasó su recorrido histórico señalando que “a lo largo de más de ocho décadas FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”.

En esa línea, remarcó que “fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”.

En este marco, el comunicado recordó que “Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país”, y agregó que “esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante”.

Asimismo, desde la compañía se despidieron agradeciendo al manifestar que “expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria”.

Tras el cierre consumado, el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, se enfocará directamente en los negocios que lleva adelante con Aluar, en la producción de aluminio.

JJD, con información de NA

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