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Conflicto en la industria del neumático

Fate no paga aumentos desde hace 13 meses y sus operarios denuncian un “laboratorio de la reforma laboral”

El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) se encuentra en plan de lucha frente a las tres empresas que concentran la producción nacional, las extranjeras Firestone y Pirelli, y la argentina Fate.

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Los trabajadores de Fate, la principal fábrica nacional de neumáticos, llevan adelante nuevos paros y protestas esta semana tras acumular trece meses sin aumento salarial. En el marco de la paritaria 2025, la empresa aún no presentó ninguna propuesta de recomposición, a diferencia de las multinacionales Pirelli y Firestone, que adelantaron pagos del 20% y 24% respectivamente a cuenta de futuros acuerdos.

“Estamos cobrando un salario que perdió más del 30% de poder de compra”, denunció Sebastián Tesoro, operario de Fate, en una entrevista con Somos Radio AM 530. Según explicó, la patronal de la familia Madanes Quintanilla no ofreció ni siquiera un anticipo económico, a pesar de que la inflación acumulada del año supera el 31%. En ese contexto, los trabajadores organizan paros escalonados y cortes de ruta para visibilizar el conflicto.

El caso de Fate no es aislado dentro del sector. Según relató Tesoro, el gremio del neumático enfrenta desde hace tiempo un intento empresarial de dividir la negociación colectiva, avanzando hacia acuerdos por empresa y no por actividad. Esa lógica, hoy impulsada en el Congreso por el Gobierno nacional mediante una reforma laboral regresiva, ya se aplica de hecho en las plantas. “Es un laboratorio de lo que quieren imponer”, señaló.

Actualmente, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) se encuentra en plan de lucha frente a las tres empresas que concentran la producción nacional. Mientras Pirelli y Firestone ofrecieron sumas parciales, Fate se mantiene sin diálogo ni señales de negociación. La estrategia empresarial, según los trabajadores, busca quebrar la unidad gremial y consolidar un esquema de presión individualizada en cada planta.

En Fate, las medidas gremiales incluyeron asambleas por turno, paros de hasta ocho horas y cortes en accesos clave a la zona norte del conurbano bonaerense. La fábrica, ubicada en San Fernando, cuenta con más de 1.500 empleados. “No podemos poner comida arriba de la mesa para nuestras familias. Por eso salimos a la calle”, expresó Tesoro.

En paralelo, el conflicto en la fábrica Lustramax —también en el corredor norte, dentro del Parque Industrial de Tortuguitas— revela un patrón similar de ajuste empresario. El pasado 12 de enero, la firma dedicada a la producción de artículos descartables despidió a 29 trabajadores, incluidos delegados gremiales, argumentando una crisis económica. La respuesta fue una asamblea permanente y la denuncia pública por persecución sindical.

“Están despidiendo incluso a delegados. No pagan aportes, no pagan el aguinaldo. Eso es lo que se viene si los trabajadores no lo enfrentamos”, advirtió Tesoro. La intervención política tampoco tardó en llegar: la senadora libertaria Florencia Arietto, referente del oficialismo en la zona, calificó de “parásitos” a los trabajadores en lucha. Desde el movimiento obrero rechazan este discurso como parte de un clima de hostigamiento antisindical que crece al calor de la desregulación laboral impulsada por el Gobierno.

Tanto en Fate como en Lustramax, los trabajadores denuncian maniobras empresariales que anticipan aspectos centrales del programa de reforma laboral del presidente Javier Milei: debilitamiento de los convenios colectivos, pérdida de poder adquisitivo, persecución gremial y retrocesos en derechos adquiridos.

Hasta el momento, ni el Ministerio de Trabajo ni las autoridades provinciales intervinieron con propuestas concretas para destrabar los conflictos. La falta de un ámbito paritario efectivo y la inacción del Estado como garante del derecho laboral dejan a los trabajadores frente a dos opciones: resignar condiciones o sostener las medidas de fuerza.

“Nosotros venimos desde hace algunas semanas atrás con asambleas, con paros y con cortes de ruta. Porque es la única manera que consideramos nosotros, los trabajadores, que nos permite tener una exposición, para que toda la comunidad, toda la sociedad, se entere de la situación. Vemos a distintos sectores políticos salir a plantear con mucha energía la necesidad de una reforma laboral, que en verdad es bastante esclavista y regresiva, y nosotros vivimos sufriendo las condiciones de trabajo en el neumático. El salario no alcanza para llegar a fin de mes, no podemos poner comida arriba de la mesa para nuestra familia, nuestros hijos. Por eso venimos con ese tipo de acciones. El sábado pasado hubo un paro de ocho horas en el turno mañana y hoy lunes continúa en el turno tarde, de 14 a 22”, anunció Tesoro.

Como se indicó en esta nota de trabajAR, en apenas una semana, la primera de 2026, 386 trabajadores y trabajadoras perdieron su empleo en empresas industriales, comercios minoristas y plataformas tecnológicas de la Argentina. Los despidos golpearon a sectores diversos como el textil, la distribución, la petroquímica, la industria alimentaria y el e-commerce, en un contexto marcado por el ajuste del gasto, la caída del consumo y la liberalización comercial impulsada por el Gobierno nacional.

JJD

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