Lecturas

McCartney. Sobreviviendo a la canción perfecta

McCartney. Sobreviviendo a la canción perfecta

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Paul Ramon

Su hora oscura

Track clave: My Dark Hour - Steve Miller Band, Brave New World (1969)

Pulsaciones aceleradas. Un ardor en el pecho. Irritación. El enojo debe evitarse. La situación plantea tres opciones. Una, la menos aconsejable, es asimilarlo hasta que desaparezca. Dos, ejecutar la terapia primal de Arthur Janov. O Tres, descargar la ira a un plano más productivo, llámese sesión de música.

Paul Ramon, uno de los primeros pseudónimos de Paul McCartney, volvió a escena en un momento difícil de Los Beatles. El 9 de mayo de 1969, el grupo se reunió en los estudios Olympic para las sesiones de Let It Be con el productor Glyn Johns, pero todo terminó en una discusión de negocios bochornosa. Allen Klein presionaba para convertirse en el nuevo manager de los Fab Four y necesitaba una firma más para cumplir con su cometido. De la música pasaron a la letra chica sin escalas. John, George y Ringo estaban de su lado. Paul no. El asunto acabó con acusaciones cruzadas. McCartney, finalmente, se quedó solo en una de las salas. Paul veía cómo se desmoronaba su intento de quitarle la careta a Klein, un oportunista de guante blanco que ya había sacado sus ventajas con los Rolling Stones. 

Un McCartney barbudo, vestido íntegramente de negro, escuchó una voz que retumbó en el estudio semivacío. “¿Todo bien? ¿Puedo usar el estudio?”, exclamó Steve Miller, guitarrista y cantante de la Steve Miller Band. La respuesta fue positiva seguida de un pedido: “¿Puedo tocar la batería?”. Miller no salía de su asombro. Reservó el estudio el mismo día que Los Beatles y uno de ellos se ofreció para tocar en su canción.  

McCartney vomitó en esa grabación toda la furia contenida. El aligeramiento dio lugar a una interpretación brillante, ajustada y tonificada. Cada golpe al tacho alivió ese sentimiento de bronca. Los fills y el repiqueteo a los toms se combinaron con más pasadas por el bombo. Furia en los platillos y decisión en los síncopas del hi-hat. McCartney sabía que el rock había endurecido su caparazón a través de bandas que rasgaban las cuerdas con mayor potencia. La irrupción de Led Zeppelin, Jimi Hendrix, los restos de Cream y la ascendencia de Creedence Clearwater Revival reconfiguraron el mapa rockero. 

McCartney hizo un trabajo maravilloso en My Dark Hour. Su colaboración se completó con coros agudos, rockeros y una línea de bajo maciza. Al enterarse de que la composición de Miller tendría destino de sencillo, McCartney solicitó que su trabajo se reconozca bajo el alias Paul Ramon; solo para entendidos.  

La batería no es un instrumento ajeno para Paul. Se hizo cargo de ella en tres ocasiones con Los Beatles. Dos figuran en The Beatles, más conocido como el Álbum Blanco, en su reemplazo provisorio de un angustiado Ringo Starr. McCartney tomó los palillos para Back In The USSR, la canción que compuso influenciado en buena medida por los Beach Boys y Chuck Berry. Un rock and roll directo cuya letra menciona a la ex Unión Soviética en clave de parodia. La segunda fue Dear Prudence, de John Lennon. La historia se basa en la meditación profunda de Prudence Farrow durante la estadía en la India a instancias del Maharishi. Prudence buscaba un estado cósmico y se encerró durante semanas en su chalet. Lennon le susurró las palabras que aparecen en la canción en su intento de recuperarla al mundo real. Macca realizó una tarea fantástica que no hizo extrañar tanto a Ringo. La tercera ocasión se produjo con The Ballad Of John And Yoko. El tema está atribuido a Los Beatles, pero sólo Paul y John participan sin la ayuda de George y Ringo, ocupados en otros asuntos. “¡Un poco más rápido, Ringo!”, dijo Lennon durante la grabación a lo que Paul respondió: “Ok, George”, con una sonrisa entre los labios. A pesar de la tensión de esos días, McCartney y Lennon tuvieron sus buenos momentos. Este gesto instó a Lennon de incluirlo en la co-autoría de Give Peace A Chance, editado en sus primeros pasos como solista con una fuerte exposición pacifista. Décadas después, el apellido McCartney se suprimió.

El nombre y apellido ficticio Paul Ramon surgió en 1960 cuando la banda se autodenominaba Silver Beatles. Durante una gira de siete días en Escocia acompañaron al cantante Johnny Gentle, cuyo nombre verdadero en realidad era John Askew. George Harrison se hacía llamar Carl Harrison, en homenaje a su ídolo Carl Perkins; y John Lennon eligió Long John Silver. A McCartney le pareció sumamente exótico Paul Ramon, tal como recordó en el popular Carpool Karaoke de 2018 con el conductor James Corden: “recuerdo a las chicas escocesas preguntando si era mi verdadero nombre. Es genial. Es francés, Ramon. Ra-mon, así es como lo pronuncias” ¿Acaso el Ram On de Ram estuvo inspirado en él? 

El single My Dark Hour fue uno de los cortes del disco Brave New World de la Steve Miller Band, bajo el sello Capitol, que incorporó la mención: “con gracias especiales a Paul Ramon”.  

My Dark Hour es una de las primeras canciones de rock que escuchó Mary McCartney, la primera hija biológica de Paul y Linda: “Mamá me presentó una canción en la que papá tocó la batería hace años, llamada My Dark Hour de Steve Miller Band. Se le acredita como Paul Ramon y hace coros, guitarra, bajo y batería. Se grabó en los Olympic Studios de Londres a finales de 1969, después de una discusión que papá había tenido con los demás porque Allen Klein se había convertido en su manager. Los demás se habían marchado y dijo que Steve Miller entró y le preguntó si quería tocar la batería en esta pista que estaba grabando. Creo que la batería es muy buena, pero se nota que está dejando escapar mucha tensión”.

La sociedad McCartney/Miller tardó muchos años en reencontrarse. Las sesiones de Flaming Pie, a mediados de los noventa con innegable influencia beatle, hicieron posible una nueva colaboración en temas disímiles como Broomstick y I Used To Be Bad, en el cual hicieron un dueto. Tal vez Young Boy se configura como la vuelta solapada de Paul Ramon con una ejecución notable de la batería para construir una base sólida, popera y con tintes rockeros. Lo suficiente para generar un colchón rítmico destinado a la guitarra distorsionada de Miller con un solo exquisito de notas agudas y estiradas. El videoclip de Young Boy muestra a un McCartney ya cincuentón (con 54 años específicamente) que recorre un muelle, pasea con el auto y graba en el estudio. Las cámaras registran su estilo suelto sobre la batería, muy distinto del enérgico y furioso Paul Ramon de My Dark Hour.

Paul Ramon primero se configuró como un seductor de mujeres y luego sorprendió por la rudeza detrás de las baquetas. Es el alter ego que le permitió a McCartney liberar tanta bronca contenida. Se sintió libre y por un rato se despojó de Apple, la empresa que fundaron y que tantos dolores de cabeza financieros les deparó. Bajo la piel de Paul Ramon, McCartney se olvidó de todo. De John, de George, de Ringo, del peso beatle, pero esencialmente de Klein. Se dejó llevar con mucha frescura y marcó el camino para lo que sucedió después aunque un tanto alejado del estilo de su alter ego. Paul se hizo cargo de la batería por completo en McCartney, su criticado primer paso en solitario. Lo mismo ocurrió en el aclamado Band On The Run cuando Wings se quedó sin baterista antes del viaje a Nigeria. En una entrevista concedida a Calico Skies Radio, Denny Seiwell, el músico que plantó a McCartney, aseguró que el ex beatle había copiado algunos de sus movimientos durante los ensayos previos al viaje con destino africano. Más allá de eso, Paul se desenvolvió con sutileza, buen ritmo y técnica depurada.

En 1979 dispuso de un intervalo con Wings y registró McCartney II donde volvió a lucir su destreza en la batería. En 1985 se ocupó de Spies Like Us, el tema principal de la comedia de acción del mismo nombre con Dan Aykord y Chavy Chase. En 1991 reemplazó a Blair Cunningham para la versión de Ain’t No Sunshine de Bill Withers en la grabación del Unplugged para MTV. Sus regresos posteriores se produjeron cada vez que fueron posibles y/o necesarios: Flaming Pie, Chaos And Creation In The Backyard, Memory Almost Full y McCartney III.  

Los Foo Fighters lo convocaron para el disco Concrete And Gold con un lugar reservado en la canción del mismo nombre que tiene cierto aire a How Do You Sleep?, el ataque furioso de John Lennon a McCartney. Concrete And Gold fue cantada por Taylor Hawkins, el baterista de los Foo Fighters. “Ni había escuchado la canción y entró (al estudio), se sentó y en dos tomas la hizo”, dijo un asombrado y admirado Dave Grohl sobre un McCartney que ya no poseía la misma energía de aquel Paul Ramon, pero tenía a mano algún destello.  

La historia con Paul Ramon no se agota. Dicho nombre no pasó desapercibido para el músico Douglas Glenn Colvin, un fanático de Los Beatles, quien tenía conocimiento del accionar de McCartney en los hoteles escoceses. Colvin no dudó en activar su denominación artística por Dee Dee Ramone. De esta manera dio origen a The Ramones. Dee Dee convenció a los demás para adoptar el flamante apellido ficticio.  

Los Ramones propiciaron otra conexión con McCartney cuando participaron del film Rock N’ Roll High School, una comedia musical proyectada en 1979 que fue dirigida por el estadounidense Allan Arkush. La canción Did We Meet Somewhere Before? de Wings, registrada durante las sesiones de Back To The Egg, tenía como destino la banda de sonido de otra película: Heaven Can Wait, protagonizada, dirigida y producida por el actor Warren Beatty, pero a último momento se quedó afuera. Paul no se desanimó y consiguió que estuviese en Rock N’ Roll High School que convocó a otros artistas como Alice Cooper, Chuck Berry, Fleetwood Mac, Brian Eno, Velvet Underground, entre otros. Did We Meet Somewhere Before? sólo apareció en los cines porque no se incluyó en el disco de la película. 

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