Quiebras en EEUU

Se derrumban los bonos argentinos y se dispara el riesgo país por el colapso bursátil mundial

La caída del Silicon Valley Bank (SVB), uno de los bancos favoritos de las grandes tecnológicas norteamericanas, ha provocado este lunes un colapso de las bolsas en todo el mundo que terminó impactando en la Argentina. El derrumbe de SVB ha causado el del Signature Bank y amenaza con contagiar a todo un sistema cuya supervisión oficial está siendo puesto en duda. Semejante fenómeno lleva a la aversión a los activos de riesgo, como los títulos públicos argentinos, que caen hasta 9,7%. El índice de riesgo país, que precisamente mide el peligro de invertir en estos bonos, sube 6,5%, hasta 2.350 puntos básicos. Es decir, si la Argentina quisiera tomar deuda afuera, lo que por ahora constituye un imposible, debería pagar 23,5% más de tasa de interés que Estados Unidos.

El dólar blue o ilegal ha subido, pero menos que el riesgo país: el 1,3%, a $ 378. Los financieros legales, que se obtienen triangulando justamente con bonos, bajan: 0,7%, a $ 378, el MEP (Mercado Electrónico de Pagos) y 0,4%, a $ 392, el contado con liquidación (CCL). El índice S&P Merval, de las acciones de la bolsa de Buenos Aires, retrocede el 1,5%.

Entre los economistas dudan sobre el efecto de la crisis de SVB en la Argentina. “No creo que lo del Silicon Valley bank afecte mucho a nuestro país: la relación no es muy fuerte”, opina Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía de Carlos Menem. Coincide Juan Miguel Massot, profesor de la Universidad del Salvador: “Los efectos serán bajos o nulos mientras no se transforme en una crisis global o de amplio espectro que conduzca a una caída adicional en el crecimiento de nuestros socios comerciales, precios commodities, etc. Por el momento se está desenvolviendo y se espera que los bancos centrales actúen rápido y asertivamente, dada la experiencia de la crisis mundial de 2008-2009”. La caída de SVB es la mayor desde la debacle bancaria de aquellos años. “Sin embargo, eso nadie te lo puede asegurar 100%. Además, se dispararon alertas no solo por contagio, sino por posibles fallas de supervisión de otros bancos y fondos, así como el impacto que podrían tener si se van concretando algunas caídas sobre la confianza de ahorristas y consumidores de países desarrollados y grandes emergentes. Habrá que esperar”, matiza Massot.

El consultor Hernán Hirsch advierte de que al afectarse los bonos argentinos, también se dificulta enfrentar los vencimientos de deuda doméstica. El reciente canje logró una adhesión de dos tercios de los vencimientos, pero quedan un tercio por pagarse entre marzo y junio. “A la Fed (Reserva Federal de Estados Unidos, su banco central) se le complica la baja de la inflación y ahora además debe evitar un colapso, lo que reduce la posibilidad de bajar la tasa, seguirá alta y habrá contracción económica”, observa Hirsch. Y si la primera economía mundial cae, el planeta lo siente.

“El riesgo es que haya una corrida bancaria en Estados Unidos”, opinan en un banco foráneo. “La Fed ya tomó medidas. Si no hay corrida, no veo mayor impacto porque no hay exposición en esos bancos. No creo esto influya en el ritmo de menor suba de tasas en Estados Unidos”, agregan.

La crisis de SVB comenzó porque, ante la política de tasas altas de la Fed, comenzaron a caer los activos de riesgo y tecnológicos. Así es que grandes empresas debieron enfrentar pagos retirando depósitos en este banco. En un momento, SVB ya no pudo enfrentar más salida de fondos y colapsó. Ahora el temor radica en que los demás bancos del sistema norteamericano tampoco hayan sido bien supervisados por la Reserva Federal, como en el caso de esta entidad en desgracia.

AR