El dólar apunta al nuevo techo de la banda, los “héroes” lo gastan afuera y persiguen a los villanos que lo revendían
El dólar siempre está de moda en la Argentina. Ahora que el ministro de Economía, Luis Caputo, se tuvo que comer sus palabras y puso en marcha este viernes un techo más alto de la banda cambiaria, que se actualiza según la inflación y no más a sólo 1% mensual. Ahora que su par de Desregulación, Federico Sturzenegger, doctor en economía por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), califica de “héroes” a los que gastan las divisas que producen los exportadores en vacaciones en el exterior, con el que argumento de que si un país quiere exportar, debe importar (ver tweet abajo). Ahora que el Banco Central, que conduce Santiago Bausili, y la Unidad de Información Financiera (UIF), que dirige Paulo Starc, proveen a la Justicia de reportes de la presunta venta de dólares oficiales a cuevas que después los revendían a precio blue en los tiempos en que Sergio Massa era ministro de Economía (2022/2023).
Como si fuera poco, quedaron liberados depósitos en dólares del blanqueo de capitales de 2024: un total de US$20.000 millones que pueden quedar ahí, buscar inversiones más rentables o escaparse otra vez al colchón (llámense cajas fuertes) o al extranjero. Y pronto entrará en vigencia la ley de inocencia fiscal, que apunta a un blanqueo permanente de pesos circulantes y dólares encanutados.
El dólar minorista arrancó el año subiendo el 1%, hasta $1.495, y el mayorista, referencia para la banda, el 1,3%, a $1.475, con lo que empieza a aproximarse al nuevo techo de $1.529. “No veo mayor reacción del tipo de cambio en estos días”, tranquiliza Daniel Marx, socio de la consultora Quantum Finanzas. “Una parte importante de los dólares del blanqueo van a continuar en el circuito, en depósitos o en compra de ON (obligaciones negociables, que son los títulos de deuda de las empresas), bonos (del Estado) u otros activos. La ley de inocencia fiscal va a tener al principio una reacción tibia. Pero en el tipo de cambio hay movimientos por el turismo, especialmente en esta época, y a los cambios normativos que están implementándose”, se refiere a los viajeros al extranjero, que también demandarán lo suyo durante el Mundial de Norteamérica en junio y julio, y las nuevas flexibilizaciones del cepo cambiario, que aún sigue vigente para determinadas operaciones, incluido el impuesto que pagan los “héroes” a las compras en el exterior y los giros de empresas de antiguas utilidades y deudas comerciales.
“Más que la banda, la pregunta del momento en el mercado cambiario es qué va a pasar con los vencimientos de deuda del 9 de enero (por más de US$4.000 millones a bonistas) y el 1 de febrero de US$800 millones al Fondo (Monetario Internacional, FMI)”, observa Matías Rajnerman, analista del Banco Provincia de Buenos Aires. “Cada vencimiento es un desafío. Los anteriores se pagaron con ayuda de EE UU. Ahora parece que va a ser un 'repo' (préstamo de bancos, de corto plazo y alta garantía). La pregunta es con qué dólares se va a cancelar eso. En cambio, la suba del techo de la banda ya estaba descontada por el mercado. En cuanto a la ley de inocencia fiscal, en 2025 no se generaron tantos flujos como para que se blanquee tanto como en 2024, cuando venías de varios años acumulando flujos no declarados”, agrega Rajnerman.
Alejandro Pagliero, analista de la sociedad bursátil Nasini, descarta que en enero el nuevo esquema cambiario vaya a tener impacto en la cotización. “Sí tendrá en los próximos tres o seis meses, por el efecto acumulativo”, se refiere a que el techo de la banda irá elevándose más y más. “Para mitad de año vas a tener un dólar $100 o $150 más alto que con el esquema anterior. A eso sumale que en enero y febrero vas a tener bastante demanda por turismo y que el Gobierno tiene que dar alguna señal de acumulación de reservas para el pago de la deuda. Por eso vamos a estar en un nivel bastante cercano a la banda superior. Mientras, con los dólares del blanqueo va a haber de todo: parte irá a inversión inmobiliario, mucho a activos financieros, no creo que haya mayor desarme para irse al exterior. Muchos empresarios blanquearon y usarán esa plata para recapitalizar sus empresas para crecer por volumen. Por último, la ley de inocencia fiscal irá arrancando de forma paulatina, cuando se acomoden los contadores y abogados, pero beneficiará la recaudación tributaria porque antes el consumo se hacía en negro. Por último, para septiembre u octubre, cuando el Oleoducto Vaca Muerta Sur empiece a sacar petróleo, se dinamizará la constante falta de liquidez en el dólar en la Argentina”, se esperanza Nasini.
El nuevo techo “evita que el tipo de cambio quede desalineado en términos reales (en relación a la inflación) y reduce la probabilidad de tensiones artificiales” , opina Agustina Savoia, asesora financiera de Cocos Gold. “Dl dólar deja de ser una variable determinada por eventos discretos o expectativas de ruptura y pasa a moverse dentro de una trayectoria más previsible. No se trata de un régimen de flotación libre, pero sí de un esquema administrado con reglas más claras, donde el tipo de cambio acompaña la dinámica inflacionaria en lugar de anticipar crisis. Para el mercado, esto se refleja en un escenario de ajustes graduales del dólar, sin saltos abruptos, siempre condicionado a la consistencia del programa fiscal y monetario. El foco deja de estar en el nivel puntual y pasa a estar en la trayectoria. Inflación, tasas y dólar comienzan así a moverse de manera más coordinada, reduciendo los desajustes que históricamente generaron episodios de inestabilidad”, añade Savoia.
En cuanto a los dólares del blanqueo, “el riesgo no está en el vencimiento de las cuentas en sí, sino en un eventual cambio de expectativas que incentive una dolarización defensiva”, señala la asesora de Cocos. “Por ahora, ese escenario no es el que predomina”, aclara. “La ley de inocencia fiscal no genera un impacto inmediato sobre el tipo de cambio, pero sí apunta a modificar un comportamiento profundamente arraigado en la economía argentina: el uso del dólar como refugio ante la incertidumbre legal y tributaria. Al reducir el riesgo percibido de operar con activos declarados, la ley busca incentivar una mayor utilización del ahorro en dólares, ya sea para inversión, consumo o intermediación financiera”, finaliza Savoia.
Alan Trejo, analista de Proficio Investment, considera “un buen avance la modificación del esquema que abandona el ancla cambiaria”. “Es decir, a partir de ahora dejará de atrasarse el tipo de cambio real desde estos niveles. Al indexarse sólo por la inflación local, el techo irá ganando competitividad lentamente en una magnitud anual igual a la inflación de nuestros principales socios comerciales, con Brasil al 4% anual, EE.UU. al 3%. Este nuevo esquema, no obstante, ralentizará la desinflación dado que las tres anclas pasan a ser dos: fiscal y monetaria. Básicamente, la sostenibilidad de este proceso radicará en que continúe el equilibrio fiscal. Todo esto, sumado a que tendremos presente el Central en el mercado para la acumulación de reservas, sólo cuando noten excesos de oferta, que puede ser contra liquidación del agro o de liquidaciones de emisiones de deuda en Nueva York de empresas o provincias.Aal menos hace pensar que el dólar no va a caer, que va a ir subiendo más o menos en línea con la inflación.”
“Una forma de sumar oferta al mercado podría ser liberando los controles de capital y dar paso a que fluyan los capitales internacionales”, conjetura Trejo. “Pero la mala experiencia que atravesaron durante la administración Macri hace pensar que van a liberar muy gradualmente el ingreso de capitales especulativos. Ahora bien, que el dólar suba en línea con la inflación, no garantiza la sostenibilidad del esquema. Todo dependerá del ritmo al cual puedan acumular reservas mientras el riesgo país permanezca sobre los 500 puntos, dado que estamos pagando con cash los vencimientos de capital cuando lo normal es refinanciarlos en los mercados de deuda”, completa el analista de Proficio.
Emmanuel Ruiz Migone, de la firma Aldazabal y Cía., coincide en general: “El hecho que ahora la banda cambiaria esté ligada a la inflación, tiene como ventaja que ya no se va a discutir si el tipo de cambio está atrasado o no, la contra de esto quita previsibilidad porque ahora dependés de las estimaciones de inflación para estimar las bandas. Pero el principal driver (conductor) del tipo de cambio va a pasar por la capacidad del Central de acumular reservas. En la medida en que el mercado vea que se hacen los pagos de deudas y las reservas aumentan, el tipo de cambio debería estar relativamente estable”, agrega Ruiz Migone, que no deja de advertir que sin una normativa clara sobre el lavado de dinero los contadores recomendarán quedarse “quietos: pese a la ley de inocencia fiscal.
Otro académico de la economía, que prefiere mantener el anonimato, sostiene que el dólar se acercará al techo de la banda “de modo que puedas intervenir sin quemar muchas reservas y acumulándolas”, es decir, sin vender sino comprando dólares desde el Tesoro o el Banco Central. “La inflación se dirime entre la inercia que te pone la indexación de la banda y las presiones deflacionarias que van a venir por el lado de la apertura comercial y un mercado laboral muy flojo que va a hacer que los salarios no agreguen al 'passthrough' (traslado) de la devaluación”, agrega el catedrático, que advierte sobre la “burrada” de Sturzenegger: “Las importaciones de turismo, los viajes al exterior, no son inputs de exportaciones, de turismo o de otra cosa”.
“Innovadora esta nueva teoría del crecimiento económico que sostiene que para crecer hay que endeudarse con el FMI y EE UU para financiar turismo emisivo”, escribió en X el exministro de Economía Martín Guzmán y adjuntó un emoji de payaso. El economista Carlos Rodríguez comentó al ministro libertario: “Entiendo. Entonces saquen el cepo y feliciten a las empresas que compren dólares”. El ingeniero agrónomo Néstor Roulet opinó: “Y yo que cobré la soja a US$300 la tonelada y van a veranear a un país donde el productor cobra 400. Con la mía es fácil”, apuntó a Brasil. Un profesor de la Universidad de Córdoba, Alejandro Gay, le escribió: “De acuerdo que cerrarse al comercio empobrece. Sin embargo, yo preferiría que fuese el gobierno el héroe de la producción. Ocurre lo contrario, se mantienen distorsiones en el mercado cambiario (cepo a empresas) que generan un precio mentiroso del dólar que impide inversiones”.
El ministo de Producción bonaerense, Augusto Costa, también respondió: “Fede, impecable la teoría de manual de Introducción a la Economía. Pero lamento informarte que para que tu lógica funcione en tus propios términos, el tipo de cambio debería flotar libremente. Hoy, con el dólar intervenido, los 'héroes' que viajan al exterior con un tipo de cambio subsidiado no suben el precio para el exportador: se consumen las divisas que necesita la economía para producir y crecer, mientras se pone en crisis al turismo interno, que sufre la competencia desleal del atraso cambiario. Que quede claro: el turismo emisivo no sostiene la competitividad. Lo único que sostiene y fomenta la competitividad de la economía es la inversión, la ciencia, la tecnología y un mercado interno fuerte, justamente todo lo que están destruyendo. Festejar que se quemen reservas en turismo en el exterior y decir que la industria nacional es 'hacer eso en lo que sos malo' resume perfectamente tu modelo de país. Ya probaste esta receta con De la Rúa, con Macri y ahora con Milei. Y nunca terminamos importando y exportando más. El único resultado posible de este modelo es menos industria, un sector turístico nacional en crisis, economías regionales quebradas y un país cada vez más endeudado”, concluyó Costa.
Mientras elogia “héroes”, el Central y la UIF persiguen villanos. Apuntan a la venta de dólares oficiales a cuevas que después los revendían en el mercado blue para ayudar presuntamente a Massa a controlar el mercado paralelo, las apodadas “manos amigas”, al tiempo que amasaban ganancias exorbitantes. Las sospechas del gobierno libertario también apuntan a los funcionarios que aprobaban las importaciones, el entonces secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini, y su subsecretario Germán Cervantes. El juez Marcelo Aguinsky y el fiscal Claudio Navas Rial están a cargo de la investigación.
El entonces presidente del Banco Central, Miguel Pesce, sostiene que su entidad sólo ofrecía divisas a los bancos públicos y privados, que a su vez las vendían a casas cambios que se habían multiplicado en el gobierno de Mauricio Macri. Agrega que además las casas de cambio ahora sumariadas ya habían sido denunciadas por él.
Por lo pronto, el director del Central encargado de los sumarios a casas de cambio, Juan Curutchet, abrió expedientes en esta segunda mitad del año a 22 entidades del rubro. El listado incluye a Lagriet, Alvear, Cambio Posadas, Soy Vos, Andie, Dibehi, Gestiones San Miguel, Torjo, Dieza, Cambitana, Marvic, Clover Alliance, Más Divisas, Argencambio, Forex, Edén, San Isidro, García Navarro, Neoacam y Arg Exchange, la firma del detenido domiciliario Elías Piccirillo, otro exesposo de Jésica Cirio en la mira de la Justicia, después de Martín Insaurralde.
AR/MF
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