Preparan un paro nacional de transportes de carga por la falta de gasoil

Largas colas en las estaciones de servicio en Tucumán. Preocupa el impacto económico.

David Correa

Tucumán —

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El desabastecimiento de gasoil se extiende en Tucumán y afecta a varias producciones, aunque desde el gobierno de la provincia señalan que ninguna de sus principales actividades se vio afectada y se desarrollan con normalidad. A esta altura del año coinciden la zafra azucarera y la cosecha del limón, que le reportan a la provincia ingresos en dólares. Persisten desde hace un mes, al menos, las largas filas en las estaciones de servicio que trabajan con empresas y particulares. La federación de transporte de cargas anunció un paro nacional este martes; aún no definió cuál será su duración.

Los choferes tienen esperas de entre tres y siete horas para cargar el combustible, rogando que haya para cuando les toque el turno. Para reducir ese margen de riesgo algunos guardan su lugar desde el día anterior. En varios surtidores las cargas comienzan a las 8 hasta que no queda ni una gota en los tanques. Es el caso de uno en los que estuvo elDiarioAR, en donde constató las largas horas de espera. En este, a sus clientes habituales les llenan el tanque pero si es un ocasional, el límite es 50 litros. A un camión de los más grandes apenas le alcanza para 150 kilómetros.   

Germán Ontivero, tucumano, chofer de camiones de gran porte desde hace 15 años, tiene 41 años y asegura que nunca vivió una situación similar. La entrevista con este medio fue a 300 metros de un surtidor de YPF que está a cuarenta cuadras de la Casa de Gobierno de Tucumán, durante una mañana soleada y fría. Sus días transcurren entre llevar bolsas de azúcar a Córdoba y Rosario, desde Santa Fe, y retornar con harina. Esa rutina que incluía los días de descanso junto a su familia en Aguilares, en el sur de la provincia, se vio alterada en los últimos tres meses y se profundizó en estas semanas.

“Estas esperas te vuelven loco, te estresan, porque te subís al camión sin saber cuándo llegarás al destino, perdés largas horas de tu vida esperando cargar gasoil”, confiesa. Contó que otro de sus recorridos es salir de Tucumán, descargar y cargar en Gualeguaychú (Entre Ríos), pasar a La Plata (Buenos Aires) y retornar. “Esa vuelta es de 2.800 kilómetros, aproximadamente, y suelo hacerla en 40 horas. Pero a la última lo hice en cuatro días porque tuve que parar en 10 estaciones de servicio. Guardo una pila de tickets para cuando tenga que hacer la rendición de cuentas. Además, así los gastos no me cierran porque tengo que pagar la comida con mi bolsillo porque la mayoría cobramos un básico y un porcentaje de cada viaje. Más tiempo de recorrido, más costos”, se quejó.

Sobre cuánto afectó en su vida el desabastecimiento, Ontivero hizo silencio unos segundos y reflexionó: “en el camión te acostumbras a estar solo y mucho más con estas esperas eternas. No hablas con nadie. Y eso provoca que cuando llegas a tu casa, a veces te molesta la falta de silencio y extrañás la tranquilidad que tenés adentro de la cabina, que es tu segunda casa”.

Consultado sobre este escenario Sebastián Vargiu, vicepresidente de Capega -la Cámara de Comerciantes Derivados del Petróleo, Gas y Afines de Tucumán-, también dueño de dos estaciones de servicio, señaló que aún no se modificó nada desde que el Gobierno nacional anunció la compra de ocho buques con gasoil para cubrir la demanda. “Siguen las largas colas y recibimos el mismo volumen de gasoil que alcanza para 120 camiones, con suerte. Arrancamos la carga a la mañana y al mediodía se termina. Por eso vemos que algunos clientes hacen fila desde el día anterior. No creo que en el corto plazo la situación se normalice”.

Jorge Rocchia Ferro es presidente de la Unión Industrial de Tucumán, dueño del ingenio azucarero La Florida y uno de los principales productores sucroalcoholeros del norte argentino. Explicó que el litro de gasoil está en $ 210 para los ingenios azucareros y otras grandes empresas. “Lo pagamos y no tenemos inconvenientes, no hay desabastecimiento. El problema más importante lo tienen los cañeros chicos, los medianos, los transportistas que tienen dos o tres camiones. Son los que van a las estaciones de servicio y les cargan hasta 50 litros o directamente no consiguen, o ese camionero que sale de Tucumán y tiene que parar en varios surtidores en la ruta. ¿Por qué? Porque el valor de litro en surtidor es más barato y les cuesta caro a las empresas importar gasoil para venderlo a ese valor inferior”, detalló.

Para este empresario, el Gobierno nacional debería sincerar el precio del combustible para evitar que se extienda el faltante (se autorizó un incremento del 12% a partir de las 0 del viernes). “Lamentablemente esto va a seguir pasando porque Argentina produce entre un 60 % y un 70 % de gasoil, el resto se compra en el exterior y eso que se importa se vende a precio de importación. Acá el problema grande se llama precio, cuando nosotros decimos no hay gasoil, tenemos que decir que no hay gasoil al precio subsidiado, porque al otro precio hay la cantidad de gasoil que usted quiera. Por eso, ningún ingenio, ninguna citrícola y ninguna fábrica paró”, señaló.

Desde este jueves sesiona en Resistencia, Chaco, el Consejo Federal del Autotransporte de Cargas, cuyas deliberaciones se desarrollan en el Centro de Convenciones Gala. El tema más relevante que se analiza en el cónclave es el desabastecimiento que impacta, sobre todo, en las provincias del Norte Grande y que por esa razón el martes habrá un paro nacional. Desde allí, Eduardo Reinoso, de la Cámara de Transporte de Cargas de Tucumán, explicó: “Nos reunimos con autoridades en las últimas semanas pero la situación no se resuelve, por lo que está firme avanzar con un paro. Este sábado tendremos una asamblea en donde se decidirá si es sólo por el martes 21 o es por tiempo indeterminado porque ya son muchas las provincias afectadas, esto no da para más”.

Según Reinoso, la actividad está afectada por la escasez y también porque los estudios de costos no cierran, al estar vigentes los acuerdos con ingenios y citrícolas con un valor de $ 110 el litro de gasoil, cuando en los surtidores ya está a $ 220. Consultado, dijo que la medida de fuerza podría revertirse si los industriales aceptan sentarse a negociar nuevos valores. Advirtió, de todos modos, que esto no resolverá el faltante, en un momento de gran actividad azucarera y citrícola. “Si esto sigue así, se extenderá por tres meses más. Y para resolverlo es insuficiente el aumento del corte mínimo obligatorio del biodiesel con el gasoil”, dijo. En las últimas horas, el Gobierno nacional dispuso elevar en un 50 % el corte obligatorio de biocombustibles establecido en la ley 27.640, y lo llevará del 5% vigente al 7,5% para las pequeñas y medianas empresas con el fin de incrementar el abastecimiento de gasoil en todo el país.

Para atemperar los ánimos y en la espera de que se incremente el suministro de gasoil para terminar con el faltante, el gobernador interino de Tucumán Osvaldo Jaldo, tras haber asumido como Jefe de Gabinete de Ministros Juan Manzur, mantiene contactos permanentes con referentes del empresariado. En el arranque de semana recibió en la Casa de Gobierno a dirigentes de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor). La seguridad rural, el estado de los caminos por los que circula la producción y el abastecimiento de combustible estuvieron en la mesa de diálogo.

Un día antes del cierre de la semana hábil fue el turno de los dueños de ingenios azucareros tucumanos. Los empresarios le pidieron que interceda para que eleve el precio del bioetanol. Lo confirmó el Ministro de Desarrollo Productivo Álvaro Simón Padrós: “lo más importante que se trató fue la necesidad de recomponer el precio base, hoy con un valor de $ 81 por litro que debería llevarse a $ 95 poder elaborar la cantidad de bioetanol necesaria para cumplir con el corte en las naftas del 12 %, como lo establece la Ley de Biocombustibles”.

Confirmó que también se dialogó sobre el faltante de gasoil. “El volumen de combustible que gira YPF es superior a la semana pasada y seguro los días siguientes se incrementará. Cuando lleguen los barcos cisterna el tema de la escasez se normalizará”, expresó.

De todos modos, al finalizar el encuentro Jaldo admitió que preocupa un posible paro en el transporte de cargas. “Tucumán no puede paralizar las actividades porque el daño que se producirá será irreparable. Si hay un paro, miles de trabajadores quedarán sin su jornal. Seguimos sosteniendo que un paro no beneficia, no ayuda y no es una solución; agrava la situación. Por eso estamos en diálogo. Hemos pedido a los sectores que sigan conversando con la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas”.

CC

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