Productos mellizos, falsas ofertas y faltantes en las góndolas: las maniobras de las empresas para evadir los controles de precios

La Secretaría de Comercio interior detectó productos con una diferencia de un gramo pero 50% más caros

“Una cosa es que podamos generar un gran acuerdo general de precios, que hay que intentarlo siempre, pero esta cosa obligatoria de control de precios ya sabemos en qué termina: empiezan a desaparecer productos de las góndolas, hay desabastecimiento, se cambian las etiquetas para aparecer con otro producto”. Las palabras corresponden al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que se sumó a las voces críticas a la medida que definió el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, de congelar una canasta de 1.400 bienes hasta el 7 de enero próximo.

Así como los congelamientos de precios, las maniobras de las empresas para eludirlos tienen una larga historia en la Argentina. Estas estrategias se evidenciaron ya en los primeros meses del año, cuando los fabricantes pujaban por que se derogue el programa Precios Máximos, que era obligatorio, alcanzaba a toda la categoría de alimentos de la canasta básica, bebidas, artículos de higiene personal y limpieza y obligó a las firmas a ajustar precios muy por debajo de la inflación desde marzo de 2020 y hasta junio de 2021.

La ex secretaria de Comercio Interior, Paula Español, denunció públicamente estas maniobras, sobre todo la que involucra a los “productos mellizos”. Los programas se controlan mediante los códigos de barra de los productos y una estrategia que emplean algunas empresas para quedar fuera de su monitoreo es crear un producto supuestamente nuevo, con un nuevo código de barra y un precio nuevo, pero que tiene en realidad solo alguna modificación mínima respecto de otro que ya existe. 

La Secretaría de Comercio imputó por este motivo a la multinacional Mondelez, que en el caso de las galletitas Oreo realizó dos presentaciones casi idénticas del producto, con la diferencia de un gramo en el contenido, pero con una suba de precio de alrededor del 50%. También en el caso de las Pepitos Original: ambas presentaciones, de 118 y 119 gramos respectivamente, tienen una brecha de precio del 50% y solo se diferencian en que el segundo producto contiene “chispas (de chocolate) Cadbury” y no solo chispas.

Además, la secretaría que conduce Español imputó a Arcor por una maniobra similar en las galletitas Sonrisa y a Pepsico por una presentación de palitos salados con una diferencia de 6 gramos y un alza de precio del 15%. También a la marca Nestlé por ofrecer un café instantáneo Nescafé igual al ya existente pero con la inscripción “Estamos re-creando nuestro envase, dale nueva vida al frasco” en color verde y 40% más caro.

Todas las empresas mencionadas anteriormente fueron consultadas por elDiarioAR, pero se limitaron a señalar que hicieron el descargo correspondiente. En el caso de Mondelez, sumaron que se trató de un “malentendido” que está en vías de ser aclarado. En el caso de que se acrediten las conductas advertidas, las multas previstas pueden ascender a un máximo de $550 millones. 

Para Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política (CEPA), la de los productos mellizos es una maniobra que permite “desnaturalizar” la función que tienen los programas oficiales de precios. “Son productos de características muy similares donde el rotulado genera cierta confusión para el consumidor e inhabilita la razón central, la esencia del programa, que es que sea un programa de precios de referencia para el resto de los productos del mismo segmento”, dijo.

Los mencionados anteriormente son los casos denunciados formalmente por la Secretaría de Comercio, pero quienes recorren habitualmente las góndolas pueden identificar muchos otros. Mayonesas que pese a tener el mismo contenido varían de precio según la tipografía del envase o lavandinas mucho más caras de acuerdo a su aroma.

Para intentar controlar la proliferación de este tipo de prácticas el Gobierno creó el Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (Sifire). Según se argumentó oficialmente, al examinar los rótulos y etiquetas de los productos se evitan ventajas comerciales por incumplimientos al régimen legal aplicable, se impide la existencia de vacíos informativos y la inclusión de mensajes con expresiones ambiguas o incompletas que induzcan a una decisión de compra equivocada.

El desabastecimiento es otra de las maniobras que utilizan algunas empresas para evitar ofrecer productos que, según sus cuentas, están por debajo de sus márgenes de rentabilidad. De hecho, el Gobierno también avanzó en febrero pasado con once imputaciones a grandes compañías por retención en sus volúmenes de producción o falta de entrega de determinados productos de consumo masivo para su comercialización.

Letcher señala que, si bien no se ve tanto en la actualidad, en otros momento de precios fuertemente regulados una estrategia utilizada por las marcas y los supermercadistas era no poner los productos regulados en las góndolas pero tenerlos en el depósito en caso de que hubiera una inspección. También la poca visibilidad de los productos alcanzados o la falta de cartelería.

Otra maniobra empresarial, que excede al contexto de los programas de control de precios pero que también está bajo el radar de las autoridades, son las ofertas que no son tales. En reiteradas ocasiones se corroboró que, varias de las empresas que participaron de las jornadas de descuentos Hot Sale y Cyber Monday no comercializaron productos o servicios que presentaran “condiciones únicas o novedosa” en el marco de la campaña comercial. Se detectaron infracciones en ofertas promocionadas como exclusivas para ventas online durante los eventos que resultaron estar a precios idénticos a los existentes previamente. Por eso se decidió sancionar a las empresas Mercado Libre y Suavestar, por $2 millones cada una, tras incluir en las ofertas del Hot Sale productos a precios idénticos a los existentes previamente.

DT

Etiquetas
stats