Clase universitaria en la puerta de la casa de Adorni: el Gobierno desplegó un inédito operativo policial
Clase pública universitaria en la puerta de la casa de Manuel Adorni y con un fuerte operativo policial. Ese escenario marcaba este lunes por la tarde el barrio porteño de Caballito, en el marco de un nuevo paro docente en las casas de altos estudios por el recorte presupuestario y la falta de aumentos por parte del Gobierno.
Estudiantes de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA decidieron llevar adelante una clase pública en Pedro Goyena y Miró, a metros del departamento del jefe de Gabinete, para cuestionar el ajuste mileísta y protestar contra el funcionario, ahora imputado por supuesto enriquecimiento ilícito. Adorni está en el ojo de la tormenta desde hace dos semanas, cuando se supo que subió a su esposa –Bettina Angeletti– al avión presidencial para ir a Nueva York, viajó en un jet privado junto a su familia a Punta del Este y tiene a su nombre propiedades que no aparecen en su última declaración jurada.
La protesta provocó un inédito despliegue policial en el barrio. Efectivos de la Policía Federal cortaron el tránsito en la esquina del domicilio de Adorni y también movilizó al menos cinco patrulleros y un camión. A su vez la Policía de la Ciudad desplegó unas diez camionetas con agentes “para observación”, según supo elDiarioAR de fuentes oficiales.
“Le tienen miedo a los docentes, porque acá la manifestación es pacífica”, apuntó Luca Bonfante, secretario general del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, y dirigente del PTS.
La clase pública de este lunes tenía como eje “la universidad y la lógica de mercado” y era seguida por unas cien personas. La actividad de hecho tuvo eco entre los vecinos: algunos se plegaron a cacerolear contra Adorni desde sus balcones.
La protesta continuará este martes con una clase agendada desde las 10. Estará dictada por Guillermo Folguera, biólogo, filósofo y referente socioambiental, quien compartirá exposición con el docente Juan Duarte. Será una clase sobre el extractivismo y la reforma de la Ley de Glaciares, que se debate por estos días en la Cámara de Diputados.
El domicilio de Adorni fue señalado públicamente desde que él mismo admitió la semana pasada que vivía ahí, pese a que no figura en su DDJJ. El diario La Nación consignó este lunes que la propiedad fue registrada por el propio Adorni en noviembre pasado por un valor de US$230.000, que saldó a través de una hipoteca con dos particulares.
Se trata de una unidad funcional de 199,97 metros cuadrados, a la que se suma el proporcional de la cochera. Adorni figura como dueño del 50 por ciento de la propiedad desde el 18 de noviembre pasado, dos semanas después de que se confirmó su ascenso a la Jefatura de Gabinete. Su esposa, Bettina Angeletti, es la otra cotitular.
“Mientras se profundiza el vaciamiento de la universidad pública, seguimos viendo denuncias públicas sobre el enriquecimiento de funcionarios como Adorni que contrastan con la crisis que vivimos estudiantes y docentes. Exigimos que se deje de ajustar sobre la educación y que se aplique de manera inmediata la ley de presupuesto universitario ya aprobada”, sostuvo Bonfante.
Los docentes nucleados en el gremio ADG-UBA convocaron a 48 horas de paro en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La norma, votada en cuatro ocasiones por el Congreso –y con fallo judicial favorable a su aplicación–, fija un aumento salarial equivalente a la inflación. Desde noviembre de 2023 hasta la actualidad, ese monto ascendería al 49%.
En respuesta al reclamo docente, el Gobierno anunció aumentos del 2,5% para enero, 2,2% para febrero y 2% para marzo. Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA), declaró: “De pagarse este 6,7%, que aún no cobramos, el Gobierno quedaría a años luz del 49% necesario para equiparar la inflación, tal como establece la ley que no está aplicando”.
MC
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