Entrevista

Takahiro Nakamae, embajador japonés: "Un cambio de condiciones con el Club de París tiene que basarse en un acuerdo con el Fondo"

El embajador de Japón en la Argentina, Takahiro Nakamae.

Alberto Fernández ha ido de gira por Europa y estrecha su relación con el gobierno de Joe Biden, pero hay otra potencia que también pesa fuerte tanto en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como en el Club de París: Japón. La tercera economía del mundo, detrás de Estados Unidos y China, es el segundo accionista del FMI, con el 6,48% de los votos en el directorio, y también el segundo mayor acreedor de la Argentina, después de Alemania, en ese club de países ricos con préstamos a naciones en vías de desarrollo. Su embajador en Buenos Aires, Takahiro Nakamae, recibe a elDiarioAR con el clásico té en su despacho de la calle Bouchard. 

¿Cómo está la relación entre Japón y la Argentina hoy en día?

Nuestras relaciones tienen mucha historia: más de 120 años. Creo que Japón es el país con la mayor historia de relaciones diplomáticas entre los países asiáticos y la Argentina. Y además de ello, recientemente las relaciones viene desarrollándose sustancialmente. Hubo dos visitas del primer ministro japonés en estos años, en 2016 y 2018. Y dos visitas del presidente de la Argentina (en referencia a Mauricio Macri) a Japón. A ello contribuyó el hecho de que la Argentina y Japón desempeñaron consecutivamente la presidencia del G20, la Argentina en 2018 y Japón en 2019, tratando de solucionar varios problemas de nivel global. Esto constituyó una experiencia muy preciosa para ambos países. Hace algunos años que Japón y la Argentina acordaron definir las relaciones como las de socios estratégicos. Más recientemente, en enero de este año, hubo una visita de nuestro canciller a la Argentina. Tengo entendido que fue la primera visita de nivel de canciller a la Argentina desde la pandemia. Con el señor presidente Fernández y con el canciller Solá mantuvimos diálogos en los que abarcamos una serie de asuntos para que juntos podamos trabajar como socios estratégicos, para el afianzamiento de los vínculos políticos y económicos. En cuanto a las intercambios culturales, esta pandemia nos los impide un poco, pero la existencia de una comunidad de 65.000 descendientes de la inmigración japonesa desempeña un papel muy importante por las actividades que ellos mismos organizan.

¿Cuál es la postura de Japón sobre las negociaciones por la deuda de la Argentina con el FMI y el Club de París?

Los asuntos del Fondo Monetario y del Club de París son muy importantes para el futuro desarrollo de la economía argentina. Primero hay que recordar que tanto el Fondo Monetario como el Club de de París son organismos acreedores que pertenecen a los países miembros. Quiere decir que son deudas que se produjeron no como una actividad lucrativa. Todas han sido en el contexto de cooperación económica y los fondos provienen de fondos de los gobiernos, que son de los contribuyentes de cada uno de los países. Así es que los representantes en el Fondo Monetario y el Club de París tienen la rendición de cuentas a sus contribuyentes. En este contexto hay que discutir los asuntos del Fondo, así como los del Club de París. Consideramos que los programas del Fondo Monetario desempeñan un papel muy importante para el desarrollo de la economía y del sector financiero de la Argentina. Por tanto, antes que nada, deseamos que la Argentina mantenga una buena comunicación con el Fondo y consideramos muy importante que la Argentina llegue a un acuerdo cuanto antes posible sobre el nuevo programa que contribuya al futuro crecimiento de este país. Y, consecuentemente, quedamos con la esperanza de que que la Argentina cumpla con sus responsabilidades de pago. Con respecto al Club de París, tengo entendido que este mayo llega el plazo final de reembolso y la Argentina está proponiendo la prórroga. El Club de París es un grupo de consenso. No creo que sea adecuado que yo proponga una posición de modo bilateral, pero lo que aprendo de la discusión dentro del Club de París es que un cambio de las condiciones de reembolso de deudas tiene que basarse en el supuesto de que la Argentina se ponga de acuerdo con el Fondo Monetario sobre un programa. Por lo menos, quedamos con una expectativa de que la Argentina haya dado un compromiso de llegar a un acuerdo cuanto antes posible con el Fondo. El otro punto tiene que ver con la llamada comparabilidad de trato. Esto quiere decir que para los miembros del Club de París no resultaría justo si la Argentina propusiera la prórroga de pago de sus deudas, mientras que continuara pagando a otros acreedores fuera del club. Quisiéramos, en este sentido, trato equilibrado. Nuestro deseo es que Argentina llegue a un acuerdo con el Fondo y después, a una negociación exitosa con el Club de París.

Cuando dice igualdad de trato, ¿es con respecto a otros acreedores nacionales y multilaterales, o con respecto a acreedores privados?

Tengo entendido que hay otros países acreedores que tienen créditos fuera del Club de París.

¿Ese otro país es China?

No creo que sea adecuado dar nombres.

¿Qué condiciones debería tener ese acuerdo con el Fondo?

Yo no tengo condiciones para proponerle. Lo que debo decir es que el Fondo Monetario es un organismo que funciona con consenso en el directorio. Lo importante es la comunicación fluida. Quiero decir, la confianza.

Usted mencionó que son los gobiernos los que en última instancia prestaron ese dinero y que deben rendir cuentas ante su gente. Pero tanto el gobierno argentino como algunos analistas han criticado al Fondo por haber dado ese megacrédito récord al gobierno de Macri, era mucho dinero, se sabía que no iba a ser posible de devolver en tan poco tiempo, se usó en parte para financiar la salida de capitales, lo que viola los estatutos del Fondo. Por lo tanto, quizás la gente de los países acreedores debería preguntar a sus gobiernos por qué le prestaron tanto dinero a la Argentina, ¿no?

Estoy consciente de estos argumentos dentro del país. No estoy en posición de hablar en nombre del Fondo Monetario, pero entiendo que el Fondo Monetario acordó este programa con el gobierno de la Argentina. Como en todos los países, hubo cambio de gobierno. Pero para los miembros del Fondo Monetario, estamos hablando con el gobierno de la Argentina. No estoy al corriente de los detalles de la discusión de 2018, pero tengo entendido hubo un análisis, estudios, discusiones en el Fondo Monetario y llegaron a un consenso.

Algunos señalan que tanto en la negociación del Club de París como la del FMI Japón y Alemania son los países más duros, mientras que Francia, Reino Unido, Italia o España están más flexibles…

Tengo entendido que hay discusiones, por supuesto, para llegar a un consenso y hay varias opiniones dentro del grupo o del directorio (del FMI). No sé si se califica duro o estricto. Pero cuando el representante de Japón opina en cualquier foro, no lo hace por el interés individual de nuestro país sino de la integridad y la sustentabilidad del sistema financiero. El Fondo Monetario tiene mucha historia y ha tenido muchos desafíos por el manejo del programa con muchos otros países. Y lo que tengo entendido es que viene discutiendo en los asuntos y llegando a una conclusión, decisión y acuerdo con el país deudor sobre la base de mutua confianza y de justicia.

¿Cómo ve la situación económica argentina?

En principio, todo el mundo está de acuerdo en que la Argentina es un país con mucha potencialidad. Es una potencia enorme en el sector agropecuario. Además tiene una riqueza de recursos naturales como minerales, petróleo y gas natural. Además, es un país con un alto nivel de ciencia y tecnología. En general, la mano de obra tiene niveles muy altos. Con todo ello, Argentina sin duda es un país con mucha potencialidad. Y el sector empresarial comenta que un punto muy fuerte de la Argentina es el mercado, el mercado del Gran Buenos Aires y la región Litoral, que es un mercado de cerca de 20 millones de habitantes, con una porción muy importante de ingreso medio. Es un mercado que no existe en muchas otras partes del mundo. Así que como un mercado de consumo, la Argentina propone una posibilidad muy atractiva para la economía. Por otra parte, sabemos que la Argentina está experimentando desafíos muy importantes. No voy a nombrar cada uno de ellos, ya los conocemos. No estoy en posición de proponer o imponer una receta, pero tengo entendido que como consenso se plantean algunos puntos muy importantes. Es muy importante primero la solución del problema de las deudas y el establecimiento de una política económica y fiscal que sea sustentable, que incluye el desarrollo de un mercado de bonos para el crecimiento de la economía argentina. Es muy importante el fomento de la exportación, el empleo y la producción. Este es un tema común de todos los países del mundo. Todos los todos los países necesitan exportar. El comercio es de dos direcciones: exportación e importación. En este contexto, lo importante es la mayor competitividad en el mercado global. Japón está trabajando con la Argentina, más concretamente con el INTI, en un proyecto de cooperación técnica de cinco años. Estamos en el cuarto año de un proyecto denominado Kaizen. Kaizen es un nombre en japonés que significa mejoramiento, pero es una metodología desarrollada por la línea de producción de Toyota para una mejor productividad y un control de calidad en las empresas manufactureras, sobre todo en las pymes. Además, es importante asegurar la mayor previsibilidad en el ambiente empresarial. ¿Para qué? Para que las empresas puedan invertir y operar con mayor sentido de seguridad para sus actividades empresariales. Para ello, lo importante es asegurar marcos jurídicos, mayor estabilidad de la política industrial y económica. Lo importante es el diálogo entre el Gobierno y los empresarios. Para nosotros, es muy importante saber las necesidades de los empresarios. Por ello, hace algunos años inauguramos un mecanismo de diálogo entre el gobierno argentino y la Cámara de Comercio Argentino Japonesa, con los empresarios japoneses que invierten en la Argentina, para dialogar sobre de qué manera podemos mejorar el ambiente para la operación de las empresas japonesas aquí. Ya hemos tenido cinco o seis sesiones. Pero desafortunadamente con esta pandemia hace casi dos años que no la hemos podido hacer. Estamos en contacto con el gobierno argentino para que podamos relanzar este proceso de diálogo.

¿Cómo están las relaciones económicas entre la Argentina y Japón?

El comercio es más o menos 1.000 millones de dólares. Es un número bastante modesto, considerando la potencialidad que tenemos. La buena noticia es que en el sector automotor algunas empresas japonesas han anunciado inversiones muy importantes bajo el gobierno del presidente Fernández. Suman 180 millones de dólares. Sabemos que desde 2018 el sector automotor tiene algunas dificultades en este país, pero en este contexto están ganando peso los fabricantes japoneses. En otros sectores, hay una empresa que acaba de anunciar una inversión importante para la producción y la venta de insecticidas agrícolas. Tengo entendido que hay algunas otras empresas interesadas en una mayor presencia en la Argentina en el sector de minería, en litio, energía, hidrógeno. Por otra parte, como consecuencia de la dificultad económica y como resultado de la reorganización de la cadena de producción global, hay algunas empresas que tuvieron que decidir la salida o la disminución de su operatoria en este país. Tengo que reconocer que el número de las empresas japonesas que están operando en la Argentina viene disminuyendo. Hay que mencionar las discusiones que vengo manteniendo con los empresarios japoneses aquí. Me da la impresión de que haría falta una mayor desregulación en el comercio exterior y en la transferencia de capitales. Y otro punto es la importancia de la seguridad del marco jurídico. Hace dos o tres años firmamos dos tratados muy importantes. Uno es el acuerdo para la promoción y protección de inversiones. Otro es el tratado para evitar la doble imposición tributaria. El Parlamento japonés ya los aprobó. Estamos a la espera de la aprobación del Congreso Nacional argentino. Estos acuerdos son muy importantes para el mejoramiento del ambiente empresarial.

¿Japón tiene celos de China por la estrecha relación económica que ha logrado con Latinoamérica en los últimos 20 años?

No solemos hablar de rivalidad entre Japón y China. China es la segunda potencia económica del mundo. Y no es sólo América Latina cada vez más dependiente del mercado chino. Para Japón, China es el mayor socio comercial, como lo es para muchos terceros países. No estoy en posición de comentar sobre las relaciones entre la Argentina y China, pero puedo mencionar que no hay un celo. Si mantenemos las actividades comerciales y económicas bajo la misma regla, todas las partes pueden prosperar. China es la segunda potencia mundial. Japón, la tercera. Los dos países tenemos una responsabilidad muy importante para el orden internacional. Tanto político como económico. Necesitamos y apreciamos, y estoy seguro de que este punto lo compartimos con la Argentina, que no es posible un desarrollo global económico y social sin que todos los países participemos de acuerdo con el imperio de la ley. Estamos planteando un orden internacional libre y abierto.

AR

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