La UIA exige la flexibilización del cepo para empresas de energía y asegura que están “muy apretados” de insumos

Funes de Rioja, presidente de la UIA, y el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez

“Nadie invierte seriamente en un país que no tiene políticas de Estado”. En esa sentencia resumió el presidente de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja, el fondo de su mensaje. Este martes, acompañado por el gobernador neuquino,Omar Gutiérrez, y el director de Techint, Luis Betnaza, convocó a una mesa con periodistas en la sede central de la entidad para retomar la agenda prevista para el viernes, que fue postergada por el atentado que sufrió el jueves por la noche la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. 

Concretamente, el industrial reclamó algún tipo de norma que le de incentivos y un margen de acción previsible a las empresas que deciden avanzar con las inversiones que requiere el desarrollo del sector. El viernes pasado la plana mayor de la UIA viajó a Neuquén para celebrar el Día de la Industria y darle centralidad a ese mensaje, pero por los acontecimientos de última hora el acto se transformó en una manifestación de repudio. Dos días hábiles más tarde, fue el gobernador neuquino el que se trasladó a Buenos Aires para retomar la línea. 

Funes de Rioja, del mismo modo que quienes lo acompañaron en la mesa, resaltaron la oportunidad que el mundo le ofrece a la Argentina en materia energética, y coincidieron en la necesidad de “aprovechar la ventana”. Gutiérrez, que gobierna la provincia donde se ubica Vaca Muerta, señaló que “la potencialidad no genera por sí solo la creación de riqueza” y que “ el puente entre una cosa y la otra son los consensos”. 

Betnaza, director de Techint, el grupo dueño de Tecpetrol, fue quien resumió de manera más directa qué es lo que se le exige al Estado. En primer lugar, “entrada y salida de capitales que permitan el financiamiento” y, en segundo lugar “estabilidad tributaria”. Luego Funes de Rioja sumó “infraestructura física y social” para posibilitar los desarrollos y puso como ejemplo de las trabas actuales las deficiencias y altos costos logísticos. 

“El desarrollo de Vaca Muerta va a demandar decenas de miles de millones de dólares; está fuera de escala de lo que manejamos en la Argentina”, dijo Betnaza. “En volúmenes tan enormes de inversión no podemos agregarle riesgos comerciales locales. Esto implica tener reglas claras para el ingreso y egreso de capitales y un régimen impositivo que de estabilidad”, sumó el empresario. 

Como contrajemplo de lo que piden, el titular de la UIA citó el adelanto del pago de impuesto a las Ganancias que la AFIP les exigió para este año a las empresas de altos ingresos, con lo que se financiará un refuerzo en las asignaciones familiares para trabajadores registrados. “Es un anticipo de anticipos, esto significa adelantar capital de trabajo, en una etapa en que la tasa de interés es alta. Es un cambio de reglas del juego”, cuestionó. 

¿Exigen que se sancione la tan prometida ley de hidrocarburos? ¿Un decreto? “Lo importante es acordar políticas de Estado con las fuerzas mayoritarias. A partir de ahí le corresponde a los políticos definir los instrumentos”, esquivó Funes de Rioja. “Hace falta falta consensos; luego se instrumentan con la jerarquía administrativa necesaria”, refrendó el gobernador Gutiérrez. Puso como ejemplo la ley 27.007, que impide aumentarle impuestos a la actividad petrolera no tradicional por 35 años. 

A fines de mayo pasado el entonces ministro de Economía Martín Guzmán convocó a un acto en el Museo del Bicentenario en el que anticipó la decisión de flexibilizar por decreto el  régimen cambiario para las petroleras. El propio Paolo Rocca, sentado en primera fila, señaló la medida como “muy positiva”. Finalmente, según dijo Funes de Rioja a elDiarioAR este martes, ese decreto no vio la luz, del mismo modo que la prometida ley de hidrocarburo que intentaba reemplazar. 

Respecto de la situación de las importaciones de insumos, Funes de Rioja dijo que están “muy apretados” y que este miércoles se reunirán con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, para tratar de resolver el problema. “Le vamos a transmitir la situación con todo realismo porque no queremos que el país se pare. Pedimos insumos para la producción, para la maquinaria y maquinaria para reinversión de capital, no estamos hablando de ninguna otra cosa. Entendemos la situación de emergencia, pero pedimos que entiendan que parar la producción sería complicado para todos y no lo digo en términos de amenaza”, señaló. 

Funes de Rioja también se refirió a los salarios de los trabajadores industriales y consideró que la mejor manera de recomponerlos es por medio de las negociaciones paritarias en curso en cada sector. Asimismo, señaló la necesidad de aggiornar las condiciones de trabajo a la “nueva realidad”. “Este tema es un tabú. Si querés creer que un Convenio Colectivo de Trabajo del año 70 que tiene un adicional por computación o en el que no hay posibilidad de trabajo continuo o polivalencias responde a estas nuevas realidades…”, señaló. “Hay que construir consenso sobre esto. La otra es mirar para otro lado y  dejar que la informalidad y la anomia te gane”

Consultado por el avance de la obra del gasoducto Néstor Kirchner, Betnaza dijo que Techint (que ganó la licitación de los caños) contrató a 400 personas a partir de ese proyecto y que se hicieron las órdenes de compra para las chapas que se traerán de Brasil. “Vamos a estar con una logística muy estresante porque son 180 camiones diarios de tubería que van a salir desde Valentín Alsina porque tenemos casi la imposibilidad garantizada de poder usar el ferrocarril como medio de transporte”, anticipó. 

DT

Etiquetas
stats