Donald Trump destituye a la fiscal general, Pam Bondi, tras sus desencuentros por el caso Epstein
Donald Trump está recuperando las viejas costumbres de su primera administración, donde era frecuente que rodaran cabezas de asesores gubernamentales. Después de que el mes pasado destituyera a Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, este jueves ha anunciado que cesa a Pam Bondi como fiscal general de Estados Unidos. El mandatario lo ha confirmado en una publicación en Truth Social después de que diversos medios estadounidenses avanzaran que el magnate está planeando despedirla.
“Todos queremos a Pam, y ahora ella irá a un trabajo mucho más importante, donde se la necesita mucho más, en el sector privado”, ha escrito Trump en su red social. A partir de ahora, según el presidente, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, asumirá el cargo de manera interina. El cambio se produce después de un año en que el presidente ha estado quejándose por la falta de agresividad de Bondi a la hora de perseguir a sus enemigos políticos. El desempeño al frente del departamento de Justicia a la hora de publicar los papeles del caso Epstein habría resultado ser la gota que colma el vaso.
Durante su comparecencia en el Congreso el pasado mes de febrero ante el comité que supervisa la publicación de los documentos de Epstein, Bondi protagonizó una acalorada discusión con algunos legisladores demócratas. La fiscal general evitó responder las preguntas sobre cómo el Departamento de Justicia había estado gestionando los archivos de la investigación del pederasta que murió en 2019 en su celda antes de ser juzgado por tráfico sexual. “Eres un abogado fracasado”, llegó a decir Bondi a uno de los congresistas durante la sesión. También se negó a disculparse con las víctimas de Epstein presentes en la sala: “No voy a rebajarme al nivel de esta mujer. Está haciendo un espectáculo.
Poco después de la tensa sesión, el comité de Supervisión de la Cámara de los Representantes sobre los papeles de Epstein votó para que Bondi declare ante el Congreso sobre cómo el Departamento de Justicia ha gestionado el caso. Su testimonio estaba programado para el próximo 14 de abril. Robert Garcia, el principal demócrata que lidera el comité de supervisión de la Cámara, ya ha avisado que, a pesar de ser cesada, “no escapará a la rendición de cuentas”. “Debe responder por su mala gestión de los archivos de Epstein y por el trato especial que le ha dado a Ghislaine Maxwell”, ha escrito Garcia en una publicación en X.
“Si piensan que vamos a dejarlo pasar porque fueron despedidos, están gravemente equivocados”, ha insistido Garcia en referencia a las investigaciones que los demócratas han impulsado sobre la gestión del caso Epstein a nivel administrativo.
También es una coincidencia notable que quien la sustituya temporalmente sea Todd Blanche. Más allá de su posición en el organigrama, Blanche fue uno de los abogados de la defensa legal de Trump en los cuatro casos penales que se le imputaron. Cuando el Departamento de Justicia se vio obligado a tener que publicar los documentos del caso Epstein debido a la ley de transparencia que aprobó el Congreso, fue Blanche quien supervisó la liberación de los miles de archivos.
Una vez publicado el tsunami de correos, fotos y demás papeles, Blanche quiso dar el asunto por zanjado. “No había nada que nos permitiera procesar a nadie”,afirmó en su momento el fiscal general adjunto. Ya en su momento los demócratas y el republicano Thomas Massie hicieron notar que faltaban documentos. Más adelante, diversos medios estadounidenses señalaron que Justicia había retenido sin ninguna explicación unas entrevistas que el FBI hizo a una mujer que denunció haber sido abusada por Trump y Epstein cuando era menor.
Aparte del escándalo del caso Epstein, Trump ya se había mostrado insatisfecho con Bondi por su falta de desempeño a la hora de perseguir a sus enemigos políticos. El pasado septiembre, el presidente reprendió públicamente a Bondi por no lograr imputar cargos contra el exdirector del FBI, James Comey. Tras el reproche vía Truth Social —“¡Se debe hacer justicia, ya!”—, el Departamento de Justicia abrió una investigación contra Comey que quedó en saco roto, ya que los cargos fueron desestimados por el juez. Esto enfureció aún más al presidente por el desempeño de su empleada.
El presidente también tuvo que presionar a Bondi para que abriera investigaciones contra la fiscal general Letitia James —quien lideró la acusación contra la familia Trump por el caso de fraude fiscal en Nueva York— y el demócrata Adam Schiff, que inició el proceso de impeachment contra el presidente durante su primer mandato.
Cabe destacar que Bondi es la primera destitución sin que Trump le busque un nuevo puesto dentro del gobierno. El año pasado, el presidente nombró a Michael Waltz como embajador de EE. UU. ante la ONU tras despedirlo como asesor de Seguridad Nacional por el Signalgate. Waltz añadió por error al periodista Jeffrey Goldberg a un grupo de Signal donde se compartían los planes para bombardear objetivos hutíes.
Asimismo, el mes pasado, cuando cesó a Kristi Noem como jefa del Departamento de Seguridad Nacional por los asesinatos del ICE en Minnesota, Trump anunció un nuevo puesto para ella al frente de una “nueva iniciativa de seguridad en el hemisferio occidental”. En cambio, Bondi ha acabado desterrada al sector privado.
0