La crisis climática reducirá las economías de los países del G7 dos veces más que el Covid-19

Científicos registraron la presencia de agua tibia en un punto vital debajo del glaciar Thwaites en la Antártida, particularmente sensible a los cambios climáticos y oceánicos.

Fiona Harvey

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Las economías de los países ricos tendrán una caída doble en sus economías, medida con respecto a la sufrida en la crisis de Covid-19, si no logran detener el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, sostiene una investigación.

Los países del Grupo de los Siete, reconocido por sus siglas como G7 -que reúne a las siete economías industrializadas más grandes del mundo- perderán el 8,5% de sus PIB al año, o casi U$S 5 billones serán borrados de sus economías, a lo largo de los próximos 30 años si las temperaturas suben al ritmo de 2,6 ° C. Este diagnóstico probablemente se cumpla, contra las promesas y las políticas de los gobiernos de todo el mundo, de acuerdo a una investigación conjunta de Oxfam- una confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en 90 países bajo el lema de "trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento"- y la empresa  Swiss Re Institute, la mayor reaseguradora del mundo .

Las economías de las naciones del G7 se contrajeron aproximadamente un 4,2% en promedio durante la pandemia de coronavirus, y las pérdidas económicas de la crisis climática para 2050 estarían aproximadamente en la escala de significarles el sufrir una crisis similar dos veces al año, según la investigación. La economía de Gran Bretaña, según la política y proyecciones actuales, perdería un 6,5% anual para 2050 en comparación con el 2,4% si se cumplen los objetivos del acuerdo climático de París alcanzado por 195 países miembros en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en diciembre del 2015.

Otras naciones se verán mucho más afectadas, incluida India, cuya economía se contraerá una cuarta parte debido a un aumento de la temperatura de 2,6 ° C, mientras que Australia sufrirá una pérdida del 12,5% de la producción y Corea del Sur perderá casi una décima parte del potencial económico de su producción.

Los líderes de los países del G7 (Gran Bretaña, EEUU, Japón, Canadá, Francia, Alemania, Italia) y la UE se reunieron el viernes en el condado Cornualles, ubicado en la escarpada punta suroccidental de Inglaterra, para discutir la economía global, las vacunas Covid-19, los impuestos a las empresas y la crisis del clima.

El modelo de la empresa de seguros Swiss Re tuvo en cuenta los impactos directos previstos del colapso climático, incluidos los fenómenos meteorológicos extremos como sequías e inundaciones, así como también los efectos sobre la productividad agrícola, la salud y el estrés por el calor.

El economista Jerome Haegeli, director de la empresa Swiss Re, dice: “El cambio climático es el riesgo número uno a largo plazo para la economía mundial, y permanecer donde estamos no es una opción; necesitamos más avances por parte del G7. Eso significa no solo obligaciones para reducir el CO2, sino también ayudar a los países en desarrollo, esto es muy importante”.

Dice que las vacunas para Covid-19 también son una forma clave para ayudar a los países en desarrollo, ya que sus economías se vieron fuertemente afectadas por la pandemia y necesitarían ayuda extra para recuperarse siguiendo una vía verde, en lugar de impulsar los combustibles fósiles.

La empresa aseguradora descubrió que las políticas y las promesas de los gobiernos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero aún siguen resultando inadecuadas para cumplir con los objetivos del acuerdo de París. Además de albergar la cumbre del G7, Gran Bretaña será sede de importantes conversaciones en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, llamada Cop26, que se realizará del 1 al 11 de noviembre 2021 en Glasgow, la mayor ciudad de Escocia.

Antes de la Cop26, Gran Bretaña pide a todos los países miembros que presenten compromisos más estrictos sobre el uso de carbono para cumplir los objetivos de París: limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2 ° C, y preferiblemente a no más de 1,5 ° C, por encima de los niveles preindustriales. El límite inferior se encuentra cada vez más en peligro, ya que se pronostica que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán drásticamente este año, en el segundo salto de mayor registro consignado, debido al repunte tras la recesión del Covid-19 y al creciente uso de carbón

Danny Sriskandarajah, director ejecutivo de Oxfam GB, dice: “La crisis climática ya está devastando vidas en los países más pobres, pero las economías más desarrolladas del mundo no son inmunes. El gobierno de Gan Bretaña tiene una oportunidad única en una generación de liderar el mundo hacia un planeta más seguro y habitable para todos nosotros”.

“Debería tensar todos los nervios diplomáticos para asegurar el resultado más fuerte posible en el G7 y la Cop26, y predicar con el ejemplo convirtiendo las promesas en acciones y revocando decisiones contraproducentes como la propuesta de mina de carbón en Cumbria y los recortes a la ayuda exterior”.

El historial del gobierno del primer ministro Boris Johnson ha sido objeto de un minucioso escrutinio en el período previo a las reuniones del G7 y la Cop26. Las principales figuras de la diplomacia climática han dicho que el primer ministro debe “controlar” las conversaciones de las Naciones Unidas para asegurar su éxito. Mientras las disputas sobre la propuesta de una nueva mina de carbón, la decisión de recortar la ayuda exterior del 0,7% al 0,5% del PIB, y otras cuestiones -tanto las nuevas licencias de petróleo y gas para el Mar del Norte, el desguace de las concesiones para construir viviendas ecológicas y de los incentivos para los vehículos eléctricos como la expansión de los aeropuertos-, han socavado las credenciales ecológicas de su gobierno.

La ayuda exterior ha sido el punto clave para muchos, que la han descripto como un desastre diplomático cuando el éxito de la Cop26 depende, en parte, de que Gran Bretaña persuada a otras naciones ricas en la cumbre del G7 para que presenten planes de asistencia financiera mucho más onerosos, destinados al mundo en desarrollo, para ayudar a los países más pobres a reducir sus emisiones y hacer frente a los impactos del colapso climático.

Docenas de conservadores rebeldes (tories que no siguen la línea del premier) planean obligar al gobierno a retroceder en los recortes de ayuda exterior en una votación clave del lunes. La disputa y el aumento de casos de Covid-19 a partir de nuevas variantes del virus amenazan con eclipsar lo que Johnson esperaba que fuera una reunión edificante para celebrar el éxito de las vacunas y sentar las bases para una Cop26 exitosa en Glasgow este noviembre. 

AGB/MF

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