Las tropas rusas preparan el cerco definitivo de Kiev y Zelenski advierte: “Sólo tomarán la ciudad si la arrasan hasta los cimientos”.

Gabriela Sánchez

elDiario.es —

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Las tropas rusas preparan el cerco definitivo de Kiev, mientras la lucha continúa al noroeste de la ciudad. Las fuerzas del Kremlin se encuentran a unos 25 kilómetros del centro de la capital, según los servicios de inteligencia británicos. Los tanques de la gran columna que se aproximaba al norte de Kiev hace días se han dispersado con los probables objetivos de tratar de rodear la estratégica ciudad o ser menos “vulnerables” a los contraataques ucranianos, informa la misma fuente. 

“El objetivo es la capital de Ucrania. El objetivo es Kiev”, dijo el alcalde de la ciudad Vitali Klitschko en una entrevista con la agencia Reuters. “Estamos listos para defender nuestra ciudad”, añadió el líder de la capital, de donde han escapado un millón y medio de personas desde el inicio de la ofensiva rusa, según sus cifras. 

Los ataques próximos a Kiev

Las sirenas de ataque aéreo y los bombardeos han tronado el sábado en Kiev y otras ciudades importantes del país, según varios periodistas en el terreno. Además de poner el foco en varias ciudades, los ataques apuntaron a la infraestructura estratégica de la zona. Dos depósitos de petróleo en los alrededores de Kiev se incendiaron tras varios bombardeos rusos. Uno de ellos se ubica en la ciudad de Vasilkov, donde también ha sido golpeada una importante base aérea, informa The Guardian. 

Rusia también ha intensificado los ataques la región de Kiev, en el distrito de Brovary, un “almacén de productos congelados se incendió en la aldea de Kvitneve” tras un bombardeo ruso, según la agencia ucraniana Ukrinform. Además, la ciudad de Chernigov, al norte de Kiev, fue atacada por el Kremlin y permanece sin suministro de agua ni electricidad. Sus ciudadanos tampoco tienen acceso al gas que podría hacer funcionar los sistemas de calefacción. 

Más allá de las proximidades de Kiev, las ciudades de Járkov, Chernihiv, Sumy y Mariúpol continúan rodeadas y siguen sufriendo fuertes bombardeos rusos, según el Ministerio de Defensa británico.

Zelenski trata de demostrar su fuerza

Mientras las tropas rusas intentan estrechar el cerco a la capital, el presidente ucraniano ha insistido en varias declaraciones públicas en destacar la resistencia de las tropas de su país. Según dijo en una rueda de prensa, Rusia sólo tomará Kiev si “arrasa la ciudad hasta los cimientos”. En uno de sus habituales mensajes difundidos por su canal de Telegram, Volodymyr Zelenski ha calificado las pérdidas del Ejército ruso como “colosales”. 

“La dinámica de las pérdidas de los invasores en el día 17 ya es tal que podemos decir con confianza: este es el mayor golpe al ejército ruso en décadas. Nunca tuvieron tantas pérdidas en tal número de días”, dijo Zelenski. Según sus datos, que no han podido ser contrastados de forma independiente, Rusia habría perdido “más de 360 ​​tanques, y un total 1.205 vehículos blindados”, unos “60 aviones”, más de 80 helicópteros y cientos y cientos de unidades de otros equipos“. 

El líder ucraniano también aportó por primera vez datos sobre las bajas en sus filas. Según sus cifras, que no han podido ser confirmadas por una fuente independiente, 1.300 miembros de las fuerzas armadas ucranianas han muerto desde el inicio de la invasión rusa.

Los militares ucranianos aseguran que Rusia ha perdido más de 12.000 efectivos, aunque se desconoce cuántos de ellos están prisioneros. Moscú informó la semana pasada de las primeras bajas, aunque varias veces menores que las que contabiliza Ucrania: 498 militares rusos muertos y casi 1.600 heridos.

Nuevos intentos de corredores humanitarios

Las autoridades ucranianas tenían previsto abrir este sábado seis corredores humanitarios desde la región de Sumy, al noroeste del país, según informó el jefe de la Administración regional, Dimitro Zhivitski. La previsión inicial era que la evacuación de civiles desde Sumy hasta la ciudad de Poltava, 175 kilómetros al sur, comenzara a las 9 horas. Todavía se desconoce si se han cumplido su objetivo.

El gobernador de la región, Oleksiy Kuleba, informó que, aunque los combates y las amenazas de ataques aéreos rusos continuaron el sábado por la mañana, se han podido llevar a cabo algunas evacuaciones posteriormente, sin detallar la cifra.

Uno de los corredores humanitarios más urgentes era el organizado este sábado para llevar ayuda de primera necesidad a Mariúpol, la ciudad portuaria del sur del país asediada por las tropas rusas durante 11 días. “No hay agua potable ni ningún medicamento desde hace más de una semana”, denunció Olexander, un trabajador de Médicos Sin Fronteras en un mensaje de audio difundido este sábado. Según lamentó, hay personas “que han muerto por falta de medicamentos”. 

Según el Ayuntamiento de la localidad, las autoridades ucranianas han logrado abrir una ruta para llevar “más de 90 toneladas de alimentos y medicinas” a los civiles atrapados. “El clero de la Iglesia ortodoxa tomó la iniciativa de acompañar personalmente la caravana humanitaria”, apuntan, con la finalidad de disuadir los ataques rusos, tras días de intentos frustrados para articular una vía segura de suministro de bienes de primera necesidad hacia la ciudad sitiada.

La viceprimera ministra de Ucrania, Irina Vereshchuk, afirmó que el cargamento humanitario ya ha recorrido más de la mitad de la distancia. Se espera que llegue a Mariupol este domingo por la mañana. “¡Mantenemos los puños en alto y creemos en lo mejor! ¡Gloria a Ucrania!”, ha añadido.

Moscú eleva el tono contra los aliados de Ucrania

Zelenski afirmó que cualquier negociación de paz con Rusia debe empezar con un alto el fuego para enviar ayuda a los civiles: “Las tropas rusas deben garantizar el alto el fuego en estas rutas. Si no, ¿cómo se puede confiar en Rusia en cualquier negociación?”. El Ejército ruso “no nos deja llevar ayuda a nuestros civiles”, dijo el líder ucraniano. Moscú, por su parte, culpó a Kiev por las evacuaciones fallidas de los días anteriores.

Rusia aumentó este sábado la tensión con Occidente, tras amenazar a los aliados que envían armas a Ucrania. El viceministro de Exteriores, Sergei Riabkov, confirmó que el Ejército ruso ha advertido a EEUU que considerará “objetivo legítimo” cualquier convoy que transporte armamento a las tropas ucranianas.

“Les hemos avisado de que su operación para suministrar armas a Ucrania no solo es una decisión peligrosa sino un movimiento que convierte a los convoyes correspondientes en objetivos legítimos”, declaró Riabkov en una entrevista de la televisión rusa, recogida por la agencia TASS.

Los presidentes de Alemania y Francia iniciaron este sábado una nueva ronda de conversaciones con Vladímir Putin. Una llamada a tres, que duró 75 minutos, no ha aliviado la tensión. El líder ruso acusó a las fuerzas “nacionalistas” ucranianas de violar el derecho internacional humanitario en las zonas de hostilidades en Ucrania tras la ofensiva rusa, según informó el Kremlin en un comunicado recogido por la agencia Efe.

Tras la charla, Emmanuel Macron y Olaf Scholz aseguraron que Putin no tiene intención de “parar la guerra”. Los presidentes alertaron que podrían aplicar a Rusia sanciones similares a las impulsadas contra Irán.

GS