Una provincia con tres senadores aliados

Billetera por votos: Santilli le adelanta a Corrientes $3.000 millones en medio de la negociación por la reforma laboral

El ministro del Interior, Diego Santilli, desembarcó este viernes en Corrientes para reunirse con el gobernador Juan Pablo Valdés, en una nueva escala de su gira federal en busca de respaldos para la reforma laboral que el Gobierno pretende votar en el Senado el 11 de febrero. La visita llegó apenas un día después de su participación en la Casa de Salta, donde se sumó a la cumbre de mandatarios dialoguistas y luego volvió a Balcarce 50 para integrar la mesa política que terminó de definir la estrategia oficial frente al reclamo provincial por la Emergencia Ígnea.

Con Corrientes, Santilli suma otra provincia a una gira que en enero ya lo llevó por Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan, Salta, Neuquén y Entre Ríos, en un esquema que en la Casa Rosada describen como un poroteo territorial: cada foto, cada reunión y cada gesto apuntan a consolidar una mayoría parlamentaria que permita aprobar la reforma sin que se empantane en la negociación fina por Ganancias y coparticipación.

El encuentro con Valdés se realizó en la Casa de Gobierno provincial, donde ambos destacaron las acciones conjuntas articuladas entre Nación y provincia y coincidieron en la necesidad de que el Congreso avance con la “modernización laboral”. “Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y las inversiones para las provincias y la Argentina”, sostuvo Santilli, reforzando la línea discursiva que viene repitiendo en cada escala de su agenda federal.

Valdés, por su parte, acompañó el planteo, aunque con matices. “Tenemos que modernizar nuestro sistema laboral. Es altamente positivo que se discuta la modernización laboral sin poner en riesgo los derechos de los trabajadores”, afirmó el mandatario correntino. Y agregó: “Hay una apuesta del gobierno nacional a que el mercado laboral crezca. Es una normativa nueva que busca generar más trabajo de acá para adelante”.

Corrientes es, además, una parada estratégica por su peso en la Cámara alta. Valdés mantiene diálogo con sus representantes legislativos para pulir una posición común y tiene influencia sobre tres senadores: Eduardo Vischi y María Valenzuela, de la Unión Cívica Radical, y el peronista Carlos “Camau” Espínola, que en los últimos meses se acercó al oficialismo provincial. En un Senado de paridad ajustada, ese puñado de votos puede ser decisivo en la votación en particular, donde se juegan los artículos más sensibles del proyecto.

De hecho, el propio Valdés ya había anticipado días atrás que hay aspectos de la reforma que le generan inquietud. “Tenemos que ver los pro y los contras y, principalmente, si no se vulneran los derechos de los trabajadores”, dijo en declaraciones radiales, y advirtió también que “viene baja la coparticipación”, un mensaje que resume el clima de cautela con el que las provincias acompañan, pero negocian.

En paralelo, Santilli le adelantó al gobernador que el Gobierno nacional enviará Aportes del Tesoro Nacional por $3.000 millones a Corrientes, en el marco de la asistencia solicitada para paliar la crisis por las inundaciones que afectan a municipios como San Luis del Palmar, San Roque y Santa Lucía. En un contexto donde los gobernadores reclaman compensaciones por el impacto fiscal del artículo que baja el impuesto a las Ganancias para las empresas, los ATN vuelven a funcionar como una señal política adicional en la negociación con las provincias.

PL/MC