La pelea por las PASO

De Bullrich a Cristina, mapa de ganadores y perdedores si se eliminan las primarias

De arranque, asumido en todas las trincheras, hay un efecto: para Juntos por el Cambio (JxC), el espacio que más usó del sistema y que se enfrenta a una atomización intensa y creciente, la eliminación de las PASO sería un problema. Por ese motivo, para el Frente de Todos (FdT) todo lo que complique a su rival y competidor, se convierte en un hipotético beneficio porque, de manera más directa, la dispersión de la oferta opositora funciona, per se, como una oportunidad de las que no le sobran al oficialismo.

Pero, aunque a simple vista, sacar las PASO daña a JxC y conviene al FdT cuando se hace doble click sobre cada uno de esos espacios, el criterio de costos-beneficios no aparece con tanta nitidez. Hay, de hecho, sectores del oficialismo que no quieren eliminar las PASO y hay actores del conglomerado opositor que no se verían tan perjudicados si finalmente se elimina ese formato de votación que entró en vigencia en el 2011 y fue impulsado por Néstor Kirchner, pero durante el primer mandato de Cristina Kirchner.

Disidencias

En las próximas horas, cinco diputados de FdT fijarán posición pública en la que anticiparán que votarán en contra de la eliminación de las PASO. Se trata de “los cayetanos”, el sector que reúne a diputados del Movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC). “Aunque no hubo conversaciones sobre el tema, ni ninguna propuesta puntual, nosotros decidimos que vamos a votar en contra de la eliminación”, indicó a elDiarioAR uno de los referentes de ese subbloque.

La diputada Natalia Souto fue la primera en explicitarlo y expresó en público una disidencia interna que tuvo, la semana pasada, una expresión privada de Alberto Fernández: el Presidente, en un encuentro con dirigentes de la CGT sostuvo que no estaba de acuerdo con la eliminación de las PASO. El doble dato sirve para explotar el mapa de ganadores y perdedores, de promotores de reformar la ley y de los que se resisten a hacerlo.

Para JxC, que tiene al menos tres candidatos a presidente -Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Facundo Manes- pero que podría llegar a seis, si se sumasen Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Gerardo Morales, las PASO son una herramienta esencial para la resolución interna. No es, así y todo, suficiente porque la presencia de al menos dos candidatos del PRO, Larreta y Bullrich, requeriría de una instancia previa o, como contó elDiarioAR, la posibilidad que transmitió Macri de permitir que haya dos candidatos propios en una primaria de JxC, a pesar que eso sea visto como un movimiento riesgoso si hay dos ofertas del PRO y una sola de la UCR.

Ya se contó acá: la posibilidad de la doble candidatura del PRO se compensaría con la composición de fórmulas mixtas, es decir, con candidatos a vice de la UCR para que el candidato radical -hipotéticamente Manes- no se quede con todo el voto radical. Hasta ahora, teorías y especulaciones.

Pero si bien a JxC le complicaría que no haya PASO, porque podría derivar en una fractura del espacio, al menos en dos expresiones, una del PRO y otra de la UCR, dentro del espectro cambiemita hay matices y no a todos les afecta por igual que haya o no primarias. Patricia Bullrich, por caso, aparece como una de las principales promotoras de esa instancia porque entiende que dentro del universo de JxC está mejor posicionada que Larreta. En paralelo, si la ausencia de PASO obligara a un acuerdo de cúpulas, Bullrich observa que Mauricio Macri tendría alguna preferencia, y no solo por razones políticas, por el actual jefe de Gobierno porteño.

Posiciones

En un momento de caída, Larreta aparece en la otra punta: resistido por votantes duros del PRO, con su perfil moderado -al menos en comparación con el resto del dispositivo PRO- Larreta parece mejor candidato para la elección general que para las PASO. En el primer anillo del jefe de Gobierno dicen que quieren una interna con Bullrich para dejar en claro que la derrotará y que quieren que haya primarias. Pero si la decisión fuera cupular, a partir del manejo de la estructura, Larreta tiene más chances de lograr un dedazo que la jefa del PRO.

Por esa cuestión, lo de Macri -que utilizó la herramienta en una opción acordada en el 2015 cuando compitió contra Elisa Carrió y Ernesto Sanz-, aparece en una zona gris: si no hubiese PASO, su poder de decisión sería aun más determinante que ahora -algo similar a lo que ocurre con Cristina Kirchner- por lo cual la eventual eliminación de ese mecanismo, más allá del discurso público, podría no perjudicarlo tanto como a otros.

En la UCR, lo ocurrido con Facundo Manes esta semana, aporta dos focos: el médico aparece como un candidato “imposible de bajar”, ante lo cual es determinante la existencia de PASO para evitar una fractura del JxC. Pero, al mismo tiempo, el tenor de las críticas del diputado radical hacia Macri reflejan que la convivencia dentro del mismo paraguas, con visiones y posturas tan encontradas, se vuelve cada día más complicado. A Manes le puede ocurrir como a Larreta: meterse en una primaria feroz en JxC podría perjudicarlo. A su lado, avisan que no hay intenciones de abandonar JxC pero Manes no pierde oportunidad para decir que su límite es Macri, nada más y nada menos que el jefe del principal partido socio en JxC.

Internas

¿Ocurre lo mismo con la UCR? Una mirada sobre CABA donde Martín Lousteau, también muy crítico sobre Macri, pulsea para ser jefe de Gobierno porteño contra varias figuras del PRO, sobre todo Jorge Macri (a quien Larreta le cedió parte del control de la estructura de poder porteña): en el entorno de Lousteau dicen que no forma parte del análisis, pero en JxC se especula que para Lousteau podría ser más conveniente ir de candidato suelto que meterse a una interna cambiemita. Sin PASO, ese proceso se produciría si se quiere naturalmente.

¿Implica eso que si se discute la eliminación de las PASO, algunos radicales van a votar a favor? No. Gerardo Morales, desde la UCR, mandó a avisar que el partido no acompañará ninguna reforma electoral. Tuvo, incluso, un enojo con Mauricio Macri, quien acusó a legisladores radicales de Chubut de respaldar una reforma en esa provincia. Hay una explicación más gruesa: cualquier sector o dirigente que aparezca como responsable de una fractura de JxC tendría costo público y, en lo formal, la unidad de la alianza opositora -más allá de la experiencia 2015-2019 donde la UCR fue un socio legislativo, no de gobierno- aparece como la hoja de ruta que ofrece más garantías de volver al poder en el 2023.

Los peronismos

La postura pública de diputados “cayetanos” se sostiene sobre la tesis de que se debe garantizar la competencia interna pero, además, sobre la mirada de que modificar una herramienta electoral no servirá para mejorar las chances del gobierno si no aparecen otros elementos que lo vuelvan atractivo. En La Cámpora coinciden en la lectura de que, tal como está, las PASO solo le sirven a Juntos pero apareció otro elemento más: con una proyección electoral difícil, existe el riesgo de que el FdT tenga un mal resultado en agosto, casi cinco meses antes de entregar el gobierno y ese tiempo sea de alto riesgo. “Si perdés mal ¿cómo llegás a diciembre”?, se preguntó ante elDiarioAR una fuente del FdT.

En ese sentido, eliminar las PASO sería una forma de tratar de reducir los riesgos de una elección dramática para el oficialismo, no porque no pueda ganar sino porque la sola división del universo opositor puede dejar abierta una chance, aunque lejana. Todo, claro, mirado desde hoy con un panorama hipercrítico y mientras empieza a escalar, más por frialdad que por enojos, la interna oficial.

Andrés Larroque, ministro de Axel Kicillof y secretario General de La Cámpora, dio una pista sobre qué piensa el sistema K sobre la eliminación de las PASO. “Su espíritu original no resultó como se había previsto”, dijo y agregó: “No sé si es por una cuestión cultural, pero en muchos casos es un instrumento que no se utiliza”. Hubo, en el camporismo, quejas adicionales por la postura de Alberto Fernández respecto a no eliminarlas. “No se pueden tomar posiciones así sin que haya conversaciones o decisiones acordadas”, se planteó desde la mesa chica ligada a Cristina.

Así y todo, no parece haber una decisión clara sobre hacia dónde ir. Los gobernadores del PJ son, como jefes de sus provincias, los que piden eliminar las primarias porque es una forma, además, de complicar el armado opositor. En paralelo, la mayoría desdoblará. Sin embargo, Fernández le dijo a la CGT que no quiere sacarlas y en gobierno esto tiene una traducción. Está claro que Fernández no será el candidato único del FdT porque Cristina le avisó hace tiempo que no apoyará su intento de reelección. Ante eso, la única carta que tiene el presidente de plantear algún tipo de debate es que existan las PASO para, de mínima, amenazar con ir a una competencia. La CGT transmitió, por su lado, que no está de acuerdo con eliminar las primarias

Sergio Massa, el otro socio del FdT, que en su momento fue uno de los promotores de eliminar las PASO, ahora se mantiene en silencio en parte porque aparece enfocado en la cuestión del presupuesto y, además, porque no está claro si llegado el caso, para el Frente Renovador, es beneficioso o no sacar las PASO. Hay otro dato: consumidor de encuestas, Massa detectó que mientras hace un año, era mayoritaria la posición por eliminar las primarias porque eran un costo innecesario, como ahora se ve como una “especulación del gobierno”, hay una mayoría de opiniones a favor de mantener las internas abiertas.

PI

De arranque, asumido en todas las trincheras, hay un efecto: para Juntos por el Cambio (JxC), el espacio que más usó del sistema y que se enfrenta a una atomización intensa y creciente, la eliminación de las PASO sería un problema. Por ese motivo, para el Frente de Todos (FdT) todo lo que complique a su rival y competidor, se convierte en un hipotético beneficio porque, de manera más directa, la dispersión de la oferta opositora funciona, per se, como una oportunidad de las que no le sobran al oficialismo.

Pero, aunque a simple vista, sacar las PASO daña a JxC y conviene al FdT cuando se hace doble click sobre cada uno de esos espacios, el criterio de costos-beneficios no aparece con tanta nitidez. Hay, de hecho, sectores del oficialismo que no quieren eliminar las PASO y hay actores del conglomerado opositor que no se verían tan perjudicados si finalmente se elimina ese formato de votación que entró en vigencia en el 2011 y fue impulsado por Néstor Kirchner, pero durante el primer mandato de Cristina Kirchner.

Disidencias

En las próximas horas, cinco diputados de FdT fijarán posición pública en la que anticiparán que votarán en contra de la eliminación de las PASO. Se trata de “los cayetanos”, el sector que reúne a diputados del Movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC). “Aunque no hubo conversaciones sobre el tema, ni ninguna propuesta puntual, nosotros decidimos que vamos a votar en contra de la eliminación”, indicó a elDiarioAR uno de los referentes de ese subbloque.

La diputada Natalia Souto fue la primera en explicitarlo y expresó en público una disidencia interna que tuvo, la semana pasada, una expresión privada de Alberto Fernández: el Presidente, en un encuentro con dirigentes de la CGT sostuvo que no estaba de acuerdo con la eliminación de las PASO. El doble dato sirve para explotar el mapa de ganadores y perdedores, de promotores de reformar la ley y de los que se resisten a hacerlo.

Para JxC, que tiene al menos tres candidatos a presidente -Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Facundo Manes- pero que podría llegar a seis, si se sumasen Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Gerardo Morales, las PASO son una herramienta esencial para la resolución interna. No es, así y todo, suficiente porque la presencia de al menos dos candidatos del PRO, Larreta y Bullrich, requeriría de una instancia previa o, como contó elDiarioAR, la posibilidad que transmitió Macri de permitir que haya dos candidatos propios en una primaria de JxC, a pesar que eso sea visto como un movimiento riesgoso si hay dos ofertas del PRO y una sola de la UCR.

Ya se contó acá: la posibilidad de la doble candidatura del PRO se compensaría con la composición de fórmulas mixtas, es decir, con candidatos a vice de la UCR para que el candidato radical -hipotéticamente Manes- no se quede con todo el voto radical. Hasta ahora, teorías y especulaciones.

Pero si bien a JxC le complicaría que no haya PASO, porque podría derivar en una fractura del espacio, al menos en dos expresiones, una del PRO y otra de la UCR, dentro del espectro cambiemita hay matices y no a todos les afecta por igual que haya o no primarias. Patricia Bullrich, por caso, aparece como una de las principales promotoras de esa instancia porque entiende que dentro del universo de JxC está mejor posicionada que Larreta. En paralelo, si la ausencia de PASO obligara a un acuerdo de cúpulas, Bullrich observa que Mauricio Macri tendría alguna preferencia, y no solo por razones políticas, por el actual jefe de Gobierno porteño.

Posiciones

En un momento de caída, Larreta aparece en la otra punta: resistido por votantes duros del PRO, con su perfil moderado -al menos en comparación con el resto del dispositivo PRO- Larreta parece mejor candidato para la elección general que para las PASO. En el primer anillo del jefe de Gobierno dicen que quieren una interna con Bullrich para dejar en claro que la derrotará y que quieren que haya primarias. Pero si la decisión fuera cupular, a partir del manejo de la estructura, Larreta tiene más chances de lograr un dedazo que la jefa del PRO.

Por esa cuestión, lo de Macri -que utilizó la herramienta en una opción acordada en el 2015 cuando compitió contra Elisa Carrió y Ernesto Sanz-, aparece en una zona gris: si no hubiese PASO, su poder de decisión sería aun más determinante que ahora -algo similar a lo que ocurre con Cristina Kirchner- por lo cual la eventual eliminación de ese mecanismo, más allá del discurso público, podría no perjudicarlo tanto como a otros.

En la UCR, lo ocurrido con Facundo Manes esta semana, aporta dos focos: el médico aparece como un candidato “imposible de bajar”, ante lo cual es determinante la existencia de PASO para evitar una fractura del JxC. Pero, al mismo tiempo, el tenor de las críticas del diputado radical hacia Macri reflejan que la convivencia dentro del mismo paraguas, con visiones y posturas tan encontradas, se vuelve cada día más complicado. A Manes le puede ocurrir como a Larreta: meterse en una primaria feroz en JxC podría perjudicarlo. A su lado, avisan que no hay intenciones de abandonar JxC pero Manes no pierde oportunidad para decir que su límite es Macri, nada más y nada menos que el jefe del principal partido socio en JxC.

Internas

¿Ocurre lo mismo con la UCR? Una mirada sobre CABA donde Martín Lousteau, también muy crítico sobre Macri, pulsea para ser jefe de Gobierno porteño contra varias figuras del PRO, sobre todo Jorge Macri (a quien Larreta le cedió parte del control de la estructura de poder porteña): en el entorno de Lousteau dicen que no forma parte del análisis, pero en JxC se especula que para Lousteau podría ser más conveniente ir de candidato suelto que meterse a una interna cambiemita. Sin PASO, ese proceso se produciría si se quiere naturalmente.

¿Implica eso que si se discute la eliminación de las PASO, algunos radicales van a votar a favor? No. Gerardo Morales, desde la UCR, mandó a avisar que el partido no acompañará ninguna reforma electoral. Tuvo, incluso, un enojo con Mauricio Macri, quien acusó a legisladores radicales de Chubut de respaldar una reforma en esa provincia. Hay una explicación más gruesa: cualquier sector o dirigente que aparezca como responsable de una fractura de JxC tendría costo público y, en lo formal, la unidad de la alianza opositora -más allá de la experiencia 2015-2019 donde la UCR fue un socio legislativo, no de gobierno- aparece como la hoja de ruta que ofrece más garantías de volver al poder en el 2023.

Los peronismos

La postura pública de diputados “cayetanos” se sostiene sobre la tesis de que se debe garantizar la competencia interna pero, además, sobre la mirada de que modificar una herramienta electoral no servirá para mejorar las chances del gobierno si no aparecen otros elementos que lo vuelvan atractivo. En La Cámpora coinciden en la lectura de que, tal como está, las PASO solo le sirven a Juntos pero apareció otro elemento más: con una proyección electoral difícil, existe el riesgo de que el FdT tenga un mal resultado en agosto, casi cinco meses antes de entregar el gobierno y ese tiempo sea de alto riesgo. “Si perdés mal ¿cómo llegás a diciembre”?, se preguntó ante elDiarioAR una fuente del FdT.

En ese sentido, eliminar las PASO sería una forma de tratar de reducir los riesgos de una elección dramática para el oficialismo, no porque no pueda ganar sino porque la sola división del universo opositor puede dejar abierta una chance, aunque lejana. Todo, claro, mirado desde hoy con un panorama hipercrítico y mientras empieza a escalar, más por frialdad que por enojos, la interna oficial.

Andrés Larroque, ministro de Axel Kicillof y secretario General de La Cámpora, dio una pista sobre qué piensa el sistema K sobre la eliminación de las PASO. “Su espíritu original no resultó como se había previsto”, dijo y agregó: “No sé si es por una cuestión cultural, pero en muchos casos es un instrumento que no se utiliza”. Hubo, en el camporismo, quejas adicionales por la postura de Alberto Fernández respecto a no eliminarlas. “No se pueden tomar posiciones así sin que haya conversaciones o decisiones acordadas”, se planteó desde la mesa chica ligada a Cristina.

Así y todo, no parece haber una decisión clara sobre hacia dónde ir. Los gobernadores del PJ son, como jefes de sus provincias, los que piden eliminar las primarias porque es una forma, además, de complicar el armado opositor. En paralelo, la mayoría desdoblará. Sin embargo, Fernández le dijo a la CGT que no quiere sacarlas y en gobierno esto tiene una traducción. Está claro que Fernández no será el candidato único del FdT porque Cristina le avisó hace tiempo que no apoyará su intento de reelección. Ante eso, la única carta que tiene el presidente de plantear algún tipo de debate es que existan las PASO para, de mínima, amenazar con ir a una competencia. La CGT transmitió, por su lado, que no está de acuerdo con eliminar las primarias

Sergio Massa, el otro socio del FdT, que en su momento fue uno de los promotores de eliminar las PASO, ahora se mantiene en silencio en parte porque aparece enfocado en la cuestión del presupuesto y, además, porque no está claro si llegado el caso, para el Frente Renovador, es beneficioso o no sacar las PASO. Hay otro dato: consumidor de encuestas, Massa detectó que mientras hace un año, era mayoritaria la posición por eliminar las primarias porque eran un costo innecesario, como ahora se ve como una “especulación del gobierno”, hay una mayoría de opiniones a favor de mantener las internas abiertas.

PI

De arranque, asumido en todas las trincheras, hay un efecto: para Juntos por el Cambio (JxC), el espacio que más usó del sistema y que se enfrenta a una atomización intensa y creciente, la eliminación de las PASO sería un problema. Por ese motivo, para el Frente de Todos (FdT) todo lo que complique a su rival y competidor, se convierte en un hipotético beneficio porque, de manera más directa, la dispersión de la oferta opositora funciona, per se, como una oportunidad de las que no le sobran al oficialismo.

Pero, aunque a simple vista, sacar las PASO daña a JxC y conviene al FdT cuando se hace doble click sobre cada uno de esos espacios, el criterio de costos-beneficios no aparece con tanta nitidez. Hay, de hecho, sectores del oficialismo que no quieren eliminar las PASO y hay actores del conglomerado opositor que no se verían tan perjudicados si finalmente se elimina ese formato de votación que entró en vigencia en el 2011 y fue impulsado por Néstor Kirchner, pero durante el primer mandato de Cristina Kirchner.