La CGT ultima detalles de su marcha al Congreso junto a los movimientos sociales “contra la inflación”

Sin escapar a la polémica interna, la CGT avanzó en el armado de su movilización del próximo 17 de agosto, que será “contra los formadores de precios” y conectará el Obelisco con el Congreso, para evitar que sea lea como una crítica al Gobierno. 

Los detalles finos de la marcha se terminaron de definir el viernes al mediodía en una reunión en Azopardo, donde no solo participaron sindicalistas del consejo directivo del triunvirato cegetista, sino también referentes de los movimientos sociales oficialistas nucleados en la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), supo elDiarioAR de invitados al cónclave. El miércoles próximo, la CGT también contará con columnas de la CTA de Hugo Yasky, quien ya por el 70mo. aniversario de la muerte de Eva Perón se mostró junto al camionero Pablo Moyano.

Los organizadores estiman convocar a unas 500 mil personas, que están convocadas en principio para las 15 del miércoles en las inmediaciones de la plaza de la República. Una vez que se encuentren los principales representantes del triunvirato que conducen Moyano, Héctor Daer y Carlos Acuña, las columnas caminarán por la Avenida 9 de Julio hasta doblar a la derecha en Av. de Mayo, para terminar en la concentración en Plaza Lorea, en los bordes del Congreso. El martes próximo, en la previa, habrá otra reunión organizativa para terminar de ajustar los últimos detalles.

Quienes no estarán en la movilización serán los transportistas bajo la órbita del ferroviario Omar Maturano. La Unión General de Asociaciones Trabajadores del Transporte (Ugatt), en un comunicado difundido anoche, cuestionó el timming de protesta y pidió que “se espere a que se pongan en marcha” las medidas de Sergio Massa como flamante residente del Palacio de Hacienda. 

El mismo miércoles, pero con claras consignas contra la Casa Rosada, el sindicalismo combativo de izquierda harán una protesta en la Plaza de Mayo, según confiaron a elDiarioAR desde el Polo Obrero. Al día siguiente, la CTA de Hugo “Cachorro” Godoy hará cortes y piquetes también cuestionando las primeras medidas económicas de Massa.

La pelea por los salarios en la discusión interna 

“La marcha es para denunciar a aquellos especuladores y empresarios que buscan destituir al Gobierno con golpes de mercado, golpes mediáticos, golpes de la justicia y aumentando los precios de primera necesidad”, avisó ayer Moyano, luego de su foto con el Papa Francisco en Roma. Buscaba dar un mensaje hacia afuera pero también hacia adentro de la CGT.

Agendada hace ya un mes, cuando todavía no había desembarcado Massa en el Ejecutivo, la protesta del próximo miércoles cristalizó las disputas internas en el triunvirato como reflejo del también loteado Frente de Todos. Más cercano a Cristina Kirchner, Moyano fue el motor de la marcha, a diferencia de Acuña (Estaciones de Servicio), parte del Frente Renovador massista, que quería directamente bajarla. En el medio quedó Daer (Sanidad), alineado con el presidente Alberto Fernández, que con el resto de “los Gordos” pedían su postergación.

El anunció presidencial –en público, pero nunca formal– de que se iba a convocar a los sindicatos y a los empresarios a una mesa de negociación fue el marco que en los últimos días hacían dudar sobre la factibilidad de la protesta. Mientras un lado del mostrador pide volver a discutir en paritarias aumentos de salarios para no perder contra la inflación, del otro lado pedían una suma fija. El índice récord del 7,4% de julio terminó de definir que la marcha se haga. 

Mientras Daer confirmó esta semana que sería bajo el amplio lema “Primero la patria”, el Gobierno nunca confirmó la convocatoria y hasta pateó para el 22 de agosto el llamado al Consejo Económico y Social –que define un nuevo piso del salario mínimo vital y móvil–. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, a su vez, aprovechó y confirmó que en los próximos días no estará en Buenos Aires por un viaje al exterior.

Desde la CTA, Yasky sumó presión: insistió hoy en el pedido para que el Gobierno otorgue un aumento salarial por decreto y señaló que “para empezar a hablar, 30 mil pesos debería ser el piso de la suma fija”. “Hay una oposición de un sector de la dirigencia de la CGT, que no terminan de entender que no hay incompatibilidad entre lo que son las paritarias de los gremios y medidas de emergencia como éstas”, completó el dirigente kirchnerista en declaraciones radiales.

En ese contexto, Maturano se bajó de la concentración, que solo será una movilización, sin oradores. “Nosotros somos la armonización entre el capital y el trabajo, no podemos marchar contra los ‘formadores de precios’, esto nos lleva a una lucha de clases que no es propia de nuestro Movimiento Nacional Justicialista”, definió el ferroviario en un tiro por elevación a sus pares sindicalistas. Un dirigente que estuvo hoy en la CGT le bajó el precio al rechazo de los transportistas: “Igual ellos no movilizan nunca nada”.

Quien sí se plegarán a las columnas de sindicalistas serán las organizaciones oficialistas de la UTEP, donde el Movimiento Evita de Emilio Pérsico tienen diálogo con el MTE de Juan Grabois y Somos-Barrios de Pie de Daniel Menéndez, entre otros. Hay mar de fondo en la relación CGT-UTEP, que si bien no forma parte orgánica de la central, Luis Caceres, el dirigente de los ladrilleros, está en la mesa directiva y tiene doble afiliación de trabajadores, los que tienen patrón y los de la economía popular.

A contramarcha de la CGT, la izquierda combativa se movilizará a Plaza de Mayo. Desde el trotskista Polo Obrero confirmaron a elDiarioAR que la protesta exigirá al Gobierno un inmediato aumento de salarios, jubilaciones y ayuda social, además de reclamar “contra la entrega de la CGT-CTA y un paro general y plan de lucha”.

A su vez, la CTA Autónoma anunció hoy una jornada de “cortes, asambleas y movilizaciones” para el 18 de agosto próximo, en reclamo de un Salario Básico Universal, un aumento “de emergencia” para trabajadores activos y jubilados, y la suba del salario mínimo vital y móvil “por arriba de la inflación”. “Cachorro” Godoy, quien fue elegido ayer nuevamente al frente de la central hasta 2026, calificó a las medidas económicas actuales como “parciales”.

CC

Sin escapar a la polémica interna, la CGT avanzó en el armado de su movilización del próximo 17 de agosto, que será “contra los formadores de precios” y conectará el Obelisco con el Congreso, para evitar que sea lea como una crítica al Gobierno. 

Los detalles finos de la marcha se terminaron de definir el viernes al mediodía en una reunión en Azopardo, donde no solo participaron sindicalistas del consejo directivo del triunvirato cegetista, sino también referentes de los movimientos sociales oficialistas nucleados en la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), supo elDiarioAR de invitados al cónclave. El miércoles próximo, la CGT también contará con columnas de la CTA de Hugo Yasky, quien ya por el 70mo. aniversario de la muerte de Eva Perón se mostró junto al camionero Pablo Moyano.

Los organizadores estiman convocar a unas 500 mil personas, que están convocadas en principio para las 15 del miércoles en las inmediaciones de la plaza de la República. Una vez que se encuentren los principales representantes del triunvirato que conducen Moyano, Héctor Daer y Carlos Acuña, las columnas caminarán por la Avenida 9 de Julio hasta doblar a la derecha en Av. de Mayo, para terminar en la concentración en Plaza Lorea, en los bordes del Congreso. El martes próximo, en la previa, habrá otra reunión organizativa para terminar de ajustar los últimos detalles.

Quienes no estarán en la movilización serán los transportistas bajo la órbita del ferroviario Omar Maturano. La Unión General de Asociaciones Trabajadores del Transporte (Ugatt), en un comunicado difundido anoche, cuestionó el timming de protesta y pidió que “se espere a que se pongan en marcha” las medidas de Sergio Massa como flamante residente del Palacio de Hacienda. 

El mismo miércoles, pero con claras consignas contra la Casa Rosada, el sindicalismo combativo de izquierda harán una protesta en la Plaza de Mayo, según confiaron a elDiarioAR desde el Polo Obrero. Al día siguiente, la CTA de Hugo “Cachorro” Godoy hará cortes y piquetes también cuestionando las primeras medidas económicas de Massa.

La pelea por los salarios en la discusión interna 

“La marcha es para denunciar a aquellos especuladores y empresarios que buscan destituir al Gobierno con golpes de mercado, golpes mediáticos, golpes de la justicia y aumentando los precios de primera necesidad”, avisó ayer Moyano, luego de su foto con el Papa Francisco en Roma. Buscaba dar un mensaje hacia afuera pero también hacia adentro de la CGT.

Agendada hace ya un mes, cuando todavía no había desembarcado Massa en el Ejecutivo, la protesta del próximo miércoles cristalizó las disputas internas en el triunvirato como reflejo del también loteado Frente de Todos. Más cercano a Cristina Kirchner, Moyano fue el motor de la marcha, a diferencia de Acuña (Estaciones de Servicio), parte del Frente Renovador massista, que quería directamente bajarla. En el medio quedó Daer (Sanidad), alineado con el presidente Alberto Fernández, que con el resto de “los Gordos” pedían su postergación.

El anunció presidencial –en público, pero nunca formal– de que se iba a convocar a los sindicatos y a los empresarios a una mesa de negociación fue el marco que en los últimos días hacían dudar sobre la factibilidad de la protesta. Mientras un lado del mostrador pide volver a discutir en paritarias aumentos de salarios para no perder contra la inflación, del otro lado pedían una suma fija. El índice récord del 7,4% de julio terminó de definir que la marcha se haga. 

Mientras Daer confirmó esta semana que sería bajo el amplio lema “Primero la patria”, el Gobierno nunca confirmó la convocatoria y hasta pateó para el 22 de agosto el llamado al Consejo Económico y Social –que define un nuevo piso del salario mínimo vital y móvil–. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, a su vez, aprovechó y confirmó que en los próximos días no estará en Buenos Aires por un viaje al exterior.

Desde la CTA, Yasky sumó presión: insistió hoy en el pedido para que el Gobierno otorgue un aumento salarial por decreto y señaló que “para empezar a hablar, 30 mil pesos debería ser el piso de la suma fija”. “Hay una oposición de un sector de la dirigencia de la CGT, que no terminan de entender que no hay incompatibilidad entre lo que son las paritarias de los gremios y medidas de emergencia como éstas”, completó el dirigente kirchnerista en declaraciones radiales.

En ese contexto, Maturano se bajó de la concentración, que solo será una movilización, sin oradores. “Nosotros somos la armonización entre el capital y el trabajo, no podemos marchar contra los ‘formadores de precios’, esto nos lleva a una lucha de clases que no es propia de nuestro Movimiento Nacional Justicialista”, definió el ferroviario en un tiro por elevación a sus pares sindicalistas. Un dirigente que estuvo hoy en la CGT le bajó el precio al rechazo de los transportistas: “Igual ellos no movilizan nunca nada”.

Quien sí se plegarán a las columnas de sindicalistas serán las organizaciones oficialistas de la UTEP, donde el Movimiento Evita de Emilio Pérsico tienen diálogo con el MTE de Juan Grabois y Somos-Barrios de Pie de Daniel Menéndez, entre otros. Hay mar de fondo en la relación CGT-UTEP, que si bien no forma parte orgánica de la central, Luis Caceres, el dirigente de los ladrilleros, está en la mesa directiva y tiene doble afiliación de trabajadores, los que tienen patrón y los de la economía popular.

A contramarcha de la CGT, la izquierda combativa se movilizará a Plaza de Mayo. Desde el trotskista Polo Obrero confirmaron a elDiarioAR que la protesta exigirá al Gobierno un inmediato aumento de salarios, jubilaciones y ayuda social, además de reclamar “contra la entrega de la CGT-CTA y un paro general y plan de lucha”.

A su vez, la CTA Autónoma anunció hoy una jornada de “cortes, asambleas y movilizaciones” para el 18 de agosto próximo, en reclamo de un Salario Básico Universal, un aumento “de emergencia” para trabajadores activos y jubilados, y la suba del salario mínimo vital y móvil “por arriba de la inflación”. “Cachorro” Godoy, quien fue elegido ayer nuevamente al frente de la central hasta 2026, calificó a las medidas económicas actuales como “parciales”.

CC

Sin escapar a la polémica interna, la CGT avanzó en el armado de su movilización del próximo 17 de agosto, que será “contra los formadores de precios” y conectará el Obelisco con el Congreso, para evitar que sea lea como una crítica al Gobierno. 

Los detalles finos de la marcha se terminaron de definir el viernes al mediodía en una reunión en Azopardo, donde no solo participaron sindicalistas del consejo directivo del triunvirato cegetista, sino también referentes de los movimientos sociales oficialistas nucleados en la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), supo elDiarioAR de invitados al cónclave. El miércoles próximo, la CGT también contará con columnas de la CTA de Hugo Yasky, quien ya por el 70mo. aniversario de la muerte de Eva Perón se mostró junto al camionero Pablo Moyano.