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Al menos diez viajes en enero

Con la reforma laboral en la mira, Santilli sale a las provincias para asegurar votos clave en el Congreso

El ministro del Interior fue clave para la aprobación del Presupuesto 2026.
7 de enero de 2026 11:51 h

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El Gobierno volvió a poner en marcha la segunda etapa de su agenda legislativa. Con el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal ya aprobados, el objetivo es claro y tiene fecha: reunir los apoyos necesarios para sancionar la reforma laboral, cuyo debate está previsto para febrero. En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó esta semana una gira por las provincias que tendrá al menos diez paradas durante enero y que arrancó este miércoles en Chubut, con una reunión con el gobernador Ignacio Torres.

La visita tuvo un doble objetivo. Por un lado, avanzar en la reconstrucción de consensos políticos con los mandatarios provinciales para allanar el camino legislativo de la reforma. Por otro, mostrar gestión en territorio: Santilli y Torres recorrieron El Hoyo, uno de los puntos más críticos por los incendios forestales, para observar los dispositivos conjuntos que Nación y provincia están implementando frente a la emergencia.

Diego Santilli de visita en Chubut junto al gobernador Ignacio Torres.

Durante la conferencia de prensa que compartió con el gobernador Torres, Santilli puso el foco en la crisis ambiental que atraviesa la región cordillerana y respaldó de manera explícita el accionar provincial frente a los incendios intencionales. “Estamos frente a hechos de una gravedad absoluta”, afirmó el ministro, al advertir que ya se perdieron más de 2.000 hectáreas de bosque nativo, con impacto directo sobre los ecosistemas, la propiedad privada y la actividad turística.

En Chubut, Santilli sostuvo que “no se puede tolerar la destrucción deliberada del patrimonio de familias enteras” y reclamó “tolerancia cero” para quienes utilizan el fuego como herramienta criminal. En ese marco, pidió que la Justicia “vaya a fondo contra los criminales que destruyen el medio ambiente”, en un mensaje que buscó combinar respaldo político y presencia territorial.

Diez provincias

El cronograma todavía está en diseño fino, pero desde el Ministerio del Interior confirmaron que la idea es concretar al menos diez reuniones con gobernadores durante enero. En carpeta aparecen Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco como primeras paradas, en función de la disponibilidad de los mandatarios y del equilibrio político que busca construir el Ejecutivo. “Santilli está llevando a cabo una gestión extraordinaria, al igual que todo el ala política”, lo elogió el presidente Javier Milei este martes en una entrevista con Neura.

El caso chubutense no es menor. Aunque Torres comparte espacio partidario con el ministro, su vínculo con la Casa Rosada fue zigzagueante. Durante el debate del Presupuesto 2026 en el Senado, el gobernador insistió con el reclamo por una deuda superior a los 51.000 millones de pesos que ANSES mantiene con la provincia y anticipó que podría judicializar el conflicto ante la Corte Suprema. Aun así, en Balcarce 50 interpretan que el diálogo sigue abierto y que Chubut puede ser una pieza clave en el esquema de apoyos.

En noviembre, Santilli y Adorni recibieron al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, en la Casa Rosada.

Ese despliegue territorial de Santilli también es leído en la Casa Rosada en clave interna: la negociación con los gobernadores se volvió un terreno sensible en la disputa de poder puertas adentro. La última sesión exitosa en el Senado dejó, junto al triunfo legislativo, un mensaje silencioso pero filoso del entorno de Karina Milei, que se ocupó de remarcar que Santiago Caputo no había sido parte de las tratativas con los mandatarios provinciales.

El señalamiento buscó fijar autorías y límites en un gobierno atravesado por tensiones, reforzando la centralidad de la arquitectura política que responde a la hermana del Presidente y al jefe de Gabinete Manuel Adorni. Desde el círculo del asesor presidencial, en cambio, leyeron ese reordenamiento como un movimiento pragmático: dejar las conversaciones en manos de Santilli y de la jefa del bloque libertario Patricia Bullrich para bajar tensiones internas y aceitar el vínculo con gobernadores de cara a la reforma laboral.

Patricia Bullrich, flamante jefa del oficialismo en el Senado.

Reforma laboral

En el oficialismo reconocen que, pese al receso estival, el tiempo apremia. El proyecto de reforma laboral todavía presenta diferencias sensibles, especialmente con algunos gobernadores aliados y con el sindicalismo, que mira con recelo varios artículos del texto impulsado por Federico Sturzenegger y Luis Caputo. Por eso, Santilli buscará reactivar el diálogo no solo con los mandatarios de mejor vínculo, sino también con aquellos que quedaron afuera de la primera ronda de contactos que desplegó tras asumir en noviembre. En ese esquema aparece incluso el puntano Claudio Poggi, pese a que no cuenta con legisladores propios en el Congreso.

En paralelo, la Casa Rosada evalúa llamar a sesiones extraordinarias a partir del 2 de febrero, aunque también circula la posibilidad de adelantarlo al 19 de enero para ordenar asistencias y permitir que las comisiones comiencen a trabajar desde el inicio de febrero. La definición dependerá del pulso político que logre marcar Interior en las próximas semanas.

Martín Menem y Patricia Bullrich junto a la última legisladora que le robaron al PRO,  Verónica Razzini.

Mientras tanto, según pudo saber elDiarioAR, Patricia Bullrich y Martín Menem activaron reuniones con los bloques aliados para el cierre de la semana, con el objetivo de acercar posiciones y evitar que la reforma laboral vuelva a empantanarse como ocurrió en Diputados durante otros debates sensibles. En el oficialismo aseguran que existe margen para negociar algunos puntos del capítulo tributario y hasta “mejorar la redacción” de ciertos artículos para contener a los gremios.

No todos, sin embargo, comparten esa flexibilidad. En la mesa chica presidencial hay quienes sostienen que el proyecto ya contempla modificaciones suficientes y que no hay margen para reabrir la discusión. “No hay más nada que hablar. Está bastante consensuada”, lanzó una voz con acceso directo al despacho presidencial.

Con la expectativa de que el equipo legislativo que logró aprobar la llamada “ley de leyes” en diciembre repita el desempeño en el Senado, el Gobierno se prepara para un febrero sin tregua, en medio del avance opositor que pretende voltear el DNU de la SIDE. Sin tiempo para el descanso y con una meta más compleja por delante, la gira de Santilli aparece como la primera jugada de una negociación que recién empieza y que será decisiva tanto para el rumbo legislativo como para el delicado equilibrio interno del oficialismo.

PL/MC

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