El efecto Adorni
Macri vuelve a escena con una gira por todo el país y mide en las bases del PRO la fragilidad del Gobierno
Mauricio Macri eligió una carta de tarot para jugar con la idea de su regreso. De fiesta en el sector VIP de Ciudad Universitaria, el ex presidente posó con la carta del Diablo. “Recupero mi poder”, explicó, pedagógica, una de las artistas que participó de la fiesta. Una premisa con la que Macri coquetea desde que explotó la crisis política del Gobierno: el líder del PRO huele la debilidad de Javier Milei y está decidido a aprovecharla. No quiere ser candidato, pero está dispuesto a jugar a que sí. Ya sea en Parque Norte, donde encabezó una cumbre PRO hace un mes, o en el noroeste del país, donde viajará este fin de semana. O, incluso, en una fiesta electrónica.
Macri, explican quienes lo conocen, comenzó a advertir que la política económica de Milei “no funciona”. Como varios empresarios que empiezan a sondear otros posibles candidatos de derecha para 2027, el fundador del PRO se queja de la gestión libertaria, de la interna interminable y de los datos cada vez más alarmantes de la “microeconomía”. Como todo dirigente político, Macri recibe encuestas y la mayoría le muestra un malestar social que repercute profundamente sobre las expectativas de gobierno de La Libertad Avanza.
No lo da vencido, pero sí lo ve débil y con una tendencia a la baja que no se detiene. Es decir: un escenario ideal para presionar, levantar el perfil y negociar con Karina Milei en mejores condiciones. Así se vio hace un mes, en el megaevento de Parque Norte, en donde Macri convocó a toda la plana mayor del partido y habló de que el PRO representaba el “próximo paso” de la gestión libertaria. Y así buscará hacerlo este fin de semana, cuando viaje a Chaco y Corrientes para apuntalar a los PRO locales.
Macri en el NEA
La idea surgió en la cumbre de Parque Norte y Fernando de Andreis, mano derecha de Macri y actual secretario general del partido, se encargó de organizarla. El objetivo es comenzar a recorrer las provincias, fortalecer los partidos locales y empezar a diagramar la posibilidad de una construcción electoral de cara a 2027. El primer destino será Corrientes y Chaco, en donde Macri mantiene un buen vínculo con los gobernadores radicales locales. El objetivo no es solo juntar a la tropa PRO, sino también a los gobernadores Juan Pablo Valdes y Leandro Zdero, y ofrecer una postal de fortaleza.
Si bien Juntos por el Cambio concluyó en 2023, luego de la interna sanguinaria entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, la coalición se mantiene con vida en muchos gobiernos provinciales. En Santa Fe, por ejemplo, el gobernador es el radical Maximiliano Pullaro y la vice era Gisela Scaglia, del PRO, quien renunció para encabezar la lista de diputados nacionales. Existe un ala del PRO que apuesta a revivir a nivel nacional lo que perdura a nivel local, junto al radicalismo, la Coalición Cívica y otras fuerzas de centro derecha.
“Lo mejor que le podría pasar a la Argentina es que la competencia electoral sea entre LLA y una alianza liderada por el PRO y otros espacios de centro”, se entusiasma una referenta del PRO del NEA que invitó a Macri a visitar la provincia y fantasea con la posibilidad de presentar candidatos de todo el país.
Uno de los primeros en verbalizar la posibilidad de construir un frente electoral alternativo a Milei fue Pullaro, quien hace dos semanas advirtió que había un escenario propio para el surgimiento de una tercera vía “republicana, democrática y de centro”. “El modelo de Milei cruje”, señaló el gobernador santafesino, quien le hizo un guiño a Macri y agitó la posibilidad de su candidatura presidencial. “Es con Macri si quisiera ingresar a un frente político”, advirtió.
Macri, sin embargo, no tiene interés en ser candidato presidencial. Un sector del PRO, aquel que siempre se opuso a cerrar un acuerdo electoral con LLA en 2025 y perdió la disputa interna, todavía mantiene la expectativa de que su líder político quiera salir a la cancha a jugar. Es el único, advierten, que tiene la fuerza suficiente para disputarle la elección a Milei. Y especulan con la posibilidad de que, si la imagen de Milei sigue cayendo y no aparece ningún candidato competitivo propio, Macri decida competir.
Quienes lo conocen más de cerca, en cambio, advierten que no hay manera de que Macri deje el bridge, la agenda internacional y su reciente vida de soltero para hacer campaña. “Está en otra”, advierte un dirigente de confianza, que señala que Macri mostrará músculo y recorrerá las provincias para subir el perfil, pero nunca anunciaría una candidatura. El objetivo es otro: reflejar fortaleza para, a último momento, negociar un acuerdo electoral con Karina Milei.
Lo que quieren las bases
Incluso en los momentos de mayor furia con el Gobierno, los armadores de Macri en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires repiten una consigna: “No podemos ser funcionales al kirchnerismo”. Esta premisa, que funcionó como argumento aglutinador en el cierre de la alianza electoral de 2025, vuelve a repetirse cada vez que los movimientos de Macri se vuelven más audaces y el ala dialoguista del PRO tiene que justificar los gestos de su líder político. “Vidal se la pasa hablando de que quiere candidatos, pero nadie la aplaude, nadie la respalda. Hay que prestar atención a lo que quiere el partido”, grafica un peso pesado del PRO.
La chicana a María Eugenia Vidal es porque es una de las pocas referentas nacionales del PRO que viene advirtiendo, hace más de un año, sobre la necesidad de tener un candidato propio en 2027. Más de uno, incluso, la postula a ella, aunque no tiene el respaldo de todo el partido. Más allá de la disputa interna, sin embargo, el comentario apunta a una realidad, que observa el propio Macri: todavía existe una mayoría del partido que le pide acordar con LLA. Especialmente en la Provincia de Buenos Aires, en donde Diego Santilli quiere ser el candidato de LLA para ganarle al peronismo.
“Si LLA busca un acuerdo, se va a concretar. Es lo que la tropa quiere, más allá de lo que quiera Mauricio. No hay lugar para la tercera vía, es una elección que se va a polarizar”, advierte un macrista paladar negro. Las bases, insiste, todavía quieren cerrar con LLA porque quieren reelegir en sus territorios. Y Macri, al final del día, acatará. Sin importar lo que digan las cartas.
MCM/MC