110.000 argentinos “en tránsito” por el mundo, un problema logístico y sanitario para el Gobierno

Entre del 1º de diciembre del año pasado y este sábado 20 de marzo, salieron del país 110.249 argentinos. Y no volvieron: están en tránsito por el mundo. Uno de cuatro, viajó por turismo, categoría que representa el mayor riesgo logístico. Otros salieron por trabajo o por estudios, y hay un porcentaje, importante, que entra y sale con frecuencia porque son argentinos con residencia en el exterior.

En frío, el dato de los más de 110 mil argentinos “de tránsito” quizá no diga mucho pero con el acecho de la segunda ola y de las cepas más agresivas, es un factor clave en el menú de medidas que analiza Alberto Fernández para tratar de evitar, o al menos amortiguar, el rebrote de casos que castiga a países vecinos como Brasil y Paraguay.

27.442 viajaron por turismo, lo que sugiere que volverán en el corto plazo, en días o semanas, y demandarán un dispositivo masivo de asistencia y control.

Frente a la segunda ola, que Carla Vizzotti considera inevitable, parte de esos viajeros pueden ser un problema sanitario y logístico. Según un informe oficial al que accedió elDIarioAR, 27.442 viajaron por turismo, lo que sugiere que volverán en el corto plazo, días o semanas. Si eso ocurre, podrìan ser vectores de contagio por lo que demandarán un dispositivo masivo de asistencia y control con testeos y aislamiento: estudios de PCR y cuarentena obligatoria de 10 días, con alojamiento o seguimiento.

El desglose, según los datos que cada pasajero volcó en la declaración jurada para salir del país, muestra que además de los más de 27 mil turistas, 36.564 son argentinos con residencia en el exterior, 8.456 viajaron por motivos de trabajo, 5.675 por mudanzas y 2.744 por estudios. Al margen, más de 29 mil pasajeros figura en el ítem “otros”. España, EE.UU., Chile, Brasil y Uruguay son los cinco destinos con más viajeros. Panamá, México, Paraguay, Francia y Perú completan el cuadro.

Medidas

El Gobierno evitó hasta ahora el cierre total de las fronteras, una hipótesis que estuvo en el estudio pero que aparece, según dos fuentes oficiales consultadas, como una alternativa extrema. “No se descarta que haya que cerrar todo en algún momento pero antes de eso hay otras medidas: reducir los vuelos, endurecer los controles, desaconsejar que viajen si no es imprescindible”, enumeró una fuente a elDiarioAR.

Hay otro segmento complejo: si la crisis se agudiza y se endurece el “blindaje” de las fronteras, los más de 27 mil argentinos que están fuera del país por turismo, podrían convertirse en nuevos varados y requerir, como ocurrió en el 2020, un mecanismo de repatriación.

Es lo que se activó el año pasado cuando entre el 13 de marzo y 21 de octubre, fueron repatriados 397.487 argentinos y residentes que estaban repartidos en el mundo. “Si hoy ocurriese algo similar, habría que repatriar a 30 mil, menos de un 10% de lo que se repatrió el año pasado”, dijo un funcionario.

En aquel período, Aerolíneas Argentinas realizó 223 vuelos para repatriar a 56.404 personas. Como la cuarentena inicial limitaba también la circulación interna, la aerolínea de bandera hizo “159 vuelos especiales dentro del país -por pedido de diferentes gobernaciones- para que 27.191 pasajeros regresen a sus provincias”, según un informe de la empresa.

“La repatriación nunca se detuvo: todavía hay argentinos que se fueron antes de la pandemia y gestionan el regreso”, apuntó a elDIarioAR una fuente oficial. El dato de los argentinos en el exterior está entre las variables que analiza el Gobierno, mesa que comparten el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y Vizzotti, y donde aporta Eduardo “Wado” De Pedro, ministro de Interior, de quien depende Migraciones.

Hasta acá, el gobierno redujo la cantidad de vuelos al exterior y desaconsejó los viajes fuera del país que no sean por razones esenciales. Es la antesala de medidas más drásticas. Una de ellas propone llevar casi a un mínimo imprescindible los vuelos y permitir solo 2 vuelos semanales de cada destino.

El caso emblema es Brasil. Según datos oficiales, hay 7.500 argentinos en “tránsito y hasta la semana pasada estaban activos 28 vuelos semanales. La crisis sanitaria de ese país, con estados donde se saturó el sistema de salud y récord de casos y muertes, sugiere una restricción extrema que el Gobierno todavía no decidió tomar. Permitir solo dos vuelos a la semana iría en esa dirección. Pero tiene un riesgo, según la lectura de un funcionario: que las propias aerolíneas las que suspendan los vuelos frente a un esquema que los obliga a hacer uno de los tramos vacío.

Otro ítem consiste en modificar las condiciones de los que regresan al país. No solo que el PCR se lo pague cada pasajero, haya salido por razones turística o de trabajo, sino que el aislamiento no sea domiciliario, como en la actualidad, sino que deba ser en un hotel cuyo costo corra a cuenta del viajero.

Pasaporte Covid-19

Fernández, en la reunión que mantuvo el jueves con los gobernadores desde Olivos, sondeo sobre qué tipo de respaldo tendría la decisión de endurecer el “blindaje” de las fronteras. Hubo, según reconstruyó elDiarioAR, un acuerdo mayoritario y algunos silencios que se pueden traducir como negativa. Es el caso de Mendoza, donde el radical Rodolfo Suárez pide reactivar los vuelos directos a Chile sin pasar, como ocurre ahora, por Ezeiza.

El esquema vigente hace que todos los ingresos a la Argentina sean por los aeropuertos de Ezeiza y San Fernando. Así y todo, confirman desde Aeropuertos 2000, todas las terminales provinciales están activas y funcionando. Ese dato lo repite el Gobierno. “Reducir los vuelos al exterior no implica limitar los vuelos dentro del país: no queremos afectar la circulación interna, ahora el problema son los ingresos”, explicó una fuente.

En la reunión virtual con Fernández, se planteó la propuesta de crear un “pasaporte verde”, para agilizar la circulación en casos de personas vacunadas o con alta médica por haber tenido Covid-19. Es una idea que se discutió en algunos países.

PI