The New York Times se hizo eco de una exclusiva de elDiarioAR sobre denuncias contra el presidente de CONMEBOL
Un año después de que elDiarioAR revelara en exclusiva la existencia de una denuncia anónima contra el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, ante el Comité de Ética de la FIFA, el caso acaba de escalar a la prensa internacional. The New York Times publicó en los últimos días un extenso artículo que confirma, con el respaldo de tres fuentes con conocimiento directo del expediente, que las máximas autoridades de la organización conocían desde hacía más de un año la presentación contra Domínguez.
Aunque el diario estadounidense no menciona a elDiarioAR, la información reproduce con notable precisión los mismos elementos que este medio dio a conocer en mayo y junio de 2025, cuando accedió en exclusiva a dos denuncias que describían un entramado de cuentas offshore, transferencias millonarias y presuntos pagos sin justificación verificable.
La primera de esas publicaciones, difundida en mayo del año pasado, reveló que Domínguez había sido denunciado por presuntas irregularidades financieras, posible percepción indebida de fondos y eventuales maniobras de lavado de dinero a través de estructuras fiduciarias y bancos radicados en Dubái y Singapur. La presentación, a la que accedió elDiarioAR, citaba específicamente al Standard Chartered, a Noo Bank y a United Overseas Bank como entidades que habrían canalizado depósitos y transferencias supuestamente vinculadas al dirigente paraguayo.
Un mes después, en junio de 2025, este medio publicó una segunda nota con un nivel de detalle aún mayor. Allí se describía una cuenta abierta en Dubái a nombre de Capital Heritage Limited, de la que Domínguez figuraría como “único autorizado y responsable”, y que habría recibido exactamente US$23.481.551 provenientes de compañías sin relación comercial conocida con la CONMEBOL, entre ellas AIX Investment Group. La denuncia subrayaba que no existían egresos ni movimientos de salida de fondos, una anomalía que, según los denunciantes, sugería que la cuenta podría haber sido utilizada como vehículo de ocultamiento o resguardo de activos.
La investigación del New York Times retoma ahora esa misma línea argumental, pero aporta elementos adicionales que refuerzan la gravedad del caso. El primero es institucional: según tres personas con conocimiento directo del expediente, las máximas autoridades de la FIFA estaban al tanto de la denuncia desde hacía más de un año. El segundo es económico: la presentación sostiene que Domínguez y otro alto funcionario de la CONMEBOL habrían recibido más de US$5 millones provenientes de los fondos que la confederación logró recuperar tras el FIFAGate, la megacausa judicial impulsada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos que en 2015 involucró a dirigentes del fútbol mundial y ejecutivos de empresas de marketing deportivo. Según el diario estadounidense, ese dinero habría sido retenido como una suerte de bono o comisión secreta.
La publicación del New York Times aparece en un momento especialmente delicado para Domínguez y para la propia FIFA. Falta menos de un mes para el inicio del Mundial, que comenzará el próximo 11 de junio y tendrá como sedes a Mexico, Canada y los Estados Unidos. A sus 54 años, el empresario paraguayo no sólo preside la CONMEBOL desde 2016, sino que ocupa una de las ocho vicepresidencias de la FIFA y forma parte del círculo de mayor confianza de Gianni Infantino, con quien construyó una relación política estrecha a lo largo de la última década.
Su llegada al poder estuvo íntimamente ligada a la necesidad de refundar la institucionalidad del fútbol sudamericano después del derrumbe provocado por el FIFAGate. Domínguez asumió la conducción de la CONMEBOL tras la caída y posterior condena de su compatriota Juan Ángel Napout, y se presentó desde el comienzo como el rostro de una nueva etapa. Impulsó auditorías internacionales, promovió reformas de gobernanza y construyó un discurso centrado en la transparencia y la profesionalización de la entidad con sede en Asunción. Por eso, el impacto político de las denuncias excede el contenido puntual de los expedientes. Lo que queda bajo cuestionamiento es el núcleo mismo del relato sobre el que Domínguez edificó su liderazgo regional e internacional.
Sin que hasta ahora se conozca una resolución formal del Comité de Ética de la FIFA, la investigación del New York Times vuelve a instalar preguntas incómodas sobre el patrimonio personal de uno de los dirigentes más influyentes del fútbol mundial y sobre el destino de los millones de dólares que la CONMEBOL logró recuperar después del mayor escándalo de corrupción en la historia de este deporte.
PL/CRM
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