Qué es la gastritis erosiva, el cuadro que sufrió Alberto Fernández en Bali, y cuáles son los síntomas

elDiarioAR

0

El presidente Alberto Fernández debió suspender su agenda en el G20 en Indonesia debido a un cuadro de gastritis erosiva. Se trata de una afección muy recurrente en la población y puede surgir por diversos motivos, que afectan el normal funcionamiento del sistema digestivo.

En primera instancia, el presidente sufrió una descompensación, que lo obligó a suspender actividades en su agenda en Bali, donde se desarrolla la cumbre de líderes del G20. Fue trasladado para su atención al Sanglah General Hospital de esa ciudad donde se le diagnosticó la gastritis erosiva.

Qué es la gastritis erosiva

El parte médico de la Unidad Médica Presidencial indicó que “Alberto Ángel Fernández fue evaluado médicamente, se diagnosticó una gastritis erosiva con signos de sangrado, recibió el tratamiento médico adecuado encontrándose en buen estado de salud y reanudando sus actividades con control médico”.

De acuerdo a los especialistas, la gastritis erosiva produce una inflamación del estómago que en algunos casos puede generar sangrado. Es una afección muy común en la población que puede ser generada por diversas causas. Con el debido tratamiento a tiempo, es de una sencilla recuperación para el paciente y no requiere cuidados especiales.

La gastritis erosiva consiste en la erosión de la mucosa gástrica causada por daño de las defensas de la mucosa. Por lo general es una patologías aguda y se manifiesta por hemorragia. En casos más leves, hay síntomas escasos o nulos.

El diagnóstico se realiza por endoscopia, con un tratamiento de sostén, es decir, con la eliminación de la causa desencadenante e inicio de la terapia supresora de ácido que causa el daño en la pared del estómago.

Cómo se detecta la gastritis erosiva

“La gastritis es un cuadro inflamatorio del estómago cuyas causas principales son el uso de antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno) y una bacteria que se llama Helicobacter pylori; es un cuadro bastante frecuente y puede causar sangrado, aunque esto no es tan habitual”, indicó la médica María Marta Piskorz, gastroenteróloga del Hospital de Clínicas, informó Télam.

Este tipo de hemorragia digestiva, explicó la especialista, “se puede manifestar con vómitos de sangre o materia fecal negra”, aseguró. Para precisar el diagnóstico, el paciente debe realizarse una endoscopía digestiva alta, para precisar el estado o el grado de la afección.

En la gastritis erosiva “lo que se ve en la endoscopía, además de la inflamación, son erosiones, que son como pequeñas ulceraciones”, describió Piskorz.

La médica del Hospital Clínicas explicó que el tratamiento consiste en “monitorizar los glóbulos rojos, estabilizar al paciente, aportar el líquido que se perdió y, como tratamiento específico, se utilizan drogas que lo que hacen es eliminar la secreción ácida del estómago como el omeprazol o sus derivados”.

La gastroenteróloga precisó que “es un cuadro que tiene buen pronóstico y es de bajo riesgo de re-sangrado”, subrayó.

Cómo se cura la gastritis erosiva

Según especialistas de la reconocida Clínica Mayo en Estados Unidos, especializada en el tratamiento de pacientes, la educación y la investigación, hay varias vías y alternativas de tratamiento según la gravedad del caso.

  • Medicamentos antibióticos para eliminar la Helicobacter pylori. Si hay presencia de Helicobacter pylori en el tubo digestivo, el médico podría recomendar una combinación de antibióticos, como claritromicina (Biaxin XL) y amoxicilina (Amoxil, Augmentin, entre otros) o metronidazol (Flagyl), para matar la bacteria. Asegúrate de tomar el tratamiento completo con el antibiótico recetado; generalmente, se toma durante 7 a 14 días, junto con el medicamento, para bloquear la producción de ácido. Una vez terminado el tratamiento, el médico volverá a hacerte un análisis para detectar la Helicobacter pylori con el fin de asegurarse de que se haya destruido.
  • Medicamentos que bloquean la producción de ácido y promueven la recuperación. Los inhibidores de la bomba de protones reducen el ácido al bloquear el funcionamiento de las partes de las células que producen ácido. Estos medicamentos incluyen los de venta libre y los de venta con receta médica, como el omeprazol (Prilosec), el lansoprazol (Prevacid), el rabeprazol (Aciphex), el pantoprazol (Protonix), entre otros.
  • El uso prolongado de los inhibidores de la bomba de protones, especialmente en dosis altas, puede aumentar el riesgo de fracturas de cadera, muñeca y columna vertebral. Pregúntale al médico si un suplemento de calcio podría reducir ese riesgo.
  • Medicamentos para reducir la producción de ácido. Los bloqueadores de ácido, también llamados antihistamínicos (H2), disminuyen la cantidad de ácido que se libera al tubo digestivo, lo cual alivia el dolor de la gastritis y promueve la recuperación. Entre los bloqueadores de ácido de venta libre y los de venta con receta médica disponibles, se incluyen la famotidina (Pepcid), la cimetidina (Tagamet HB) y la nizatidina (Axid AR).
  • Medicamentos que neutralizan el ácido estomacal. Es posible que el médico también agregue un antiácido a tu régimen de medicamentos. Los antiácidos neutralizan el ácido estomacal existente y pueden brindar un rápido alivio del dolor. Algunos de los efectos secundarios pueden ser estreñimiento o diarrea, según los componentes principales. Ayudan a aliviar los síntomas de forma inmediata, pero generalmente no se usan como tratamiento principal. Los inhibidores de la bomba de protones y bloqueadores de ácido son más eficaces y tienen menos efectos secundarios.

Cuáles son los síntomas de la gastritis erosiva

Entre los síntomas más frecuentes, los pacientes con gastritis erosiva pueden padecer de acidez; inapetencia; indigestión; pérdida de peso; eructos y flatulencias; cambios en las heces; y distensión abdominal. Mientras que el sangrado estomacal es de los síntomas menos frecuentes de esta afección.

Entre las posibles causas se incluye el estrés y la ansiedad; los medicamentos antiinflamatorios no esteroides; la infección por la bacteria Escherichia coli; cólicos frecuentes sin tratar; hiperacidez gástrica persistente; intolerancias alimentarias sin diagnosticar como pueden ser a la lactosa o al gluten.

La dieta de Alberto Fernández

En el caso del Presidente, él mismo comentó hace 10 días que había empezado una dieta restrictiva para bajar de peso. Alberto Fernández dio detalles de su rutina y su alimentación durante una entrevista con Futurock. “Me puse un chip en la cabeza que dice: ‘Bajá de peso’. La dieta la inventé yo. Es la dieta de Alberto y es muy simple: consiste en no comer. No comer nada de las cosas que a uno más le gustan y que más engordan. Eliminé todo lo que tiene que ver con el pan, con las harinas y con los hidratos (de carbono). Eliminé todo lo dulce, que es lo que más me cuesta”, dijo el primer mandatario.

Al ser consultado sobre su desayuno, Fernández dijo que empieza el día comiendo una manzana o una pera rallada y avena. A eso le suma un vaso de leche y jugo de naranja. Previo al almuerzo, explicó, se toma una tasa de caldo “para bajar la ansiedad” y luego ingiere carne, pollo o pescado y lo acompaña con verduras grilladas.

Los cambios bruscos en la alimentación no provocan por sí solos un cuadro de gastritis, más si se trata de un dieta saludable, sin embargo la modificación abrupta de la dieta sumado al estrés puede afectar al aparato digestivo.

Qué es la hipotensión

En un primer parte médico se indicó que el mandatario sufrió un cuadro de hipotensión arterial y mareos. Al contrario de la hipertensión, la hipotensión se trata de una presión arterial excesivamente baja, y se manifiesta en las personas con sensaciones de pesadez y cansancio o fativa. Entre sus síntomas más característicos se incluye la visión borrosa, mareo o inestabilidad.

En un adulto promedio, las cifras normales de tensión arterial son de: tensión sistólica o máxima 120 mmHg y tensión diastólica o mínima de 80 mmHg. Así, por encima de 140 en la máxima y de 95 en la mínima se consideran cifras de hipertensión arterial, mientras que por debajo de 100 mmHg en la máxima y de 60 mmHg en la mínima se consideran cifras de hipotensión arterial.

Ante la presión baja, el corazón, el cerebro y otras partes vitales del cuerpo no reciben la suficiente sangre y esto se manifiesta especialmente en algunas situaciones como cambios posturales (cuando la sangre tiende a almacenarse en los territorios más distales del organismo) y en algunas circunstancias ambientales (sobre todo con una temperatura elevada –debido a unas pérdidas de líquido más abundantes) o personales (en estados de debilidad más intensa debido a procesos carenciales o enfermedades, o cuando la dieta no aporte una cantidad suficiente de líquidos o minerales). En efecto, las personas que padecen hipotensión suelen manifestar sensación de cansancio y debilidad constantes.

Cuando los valores de presión arterial son excesivamente bajos se puede desencadenar un cuadro más grave que, de perdurar durante un tiempo prolongado, puede derivar en un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, disfunción renal, entre otras afecciones. Las señales características incluyen confusión, piel fría y húmeda, palidez, respiración superficial y rápida, y pulso débil y acelerado.

NB