A tres años de su muerte
“No queremos venganza, queremos justicia”, el reclamo de los padres de Fernando Báez Sosa

Graciela y Silvino, los padres de Fernando Báez Sosa, durante el homenaje en Dolores a tres años de su muerte.

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Silvino Báez la tomó por detrás. Parecía a punto de caerse. Alguien le alcanzó una botella de agua, y entonces quedó expuesto su brazo tembloroso. Graciela Sosa, la mamá de Fernando acababa de pronunciar el tramo más duro de duro del homenaje a su hijo.: “Sigo esperando que regrese aunque el nunca, nunca más en mi vida va a volver, gracias mi amor por habernos dado tanta felicidad durante 18 años. Hoy nos quedamos huérfanos sin hijo”, dijo con la voz entrecortada por el llanto y con los brazos hacia el cielo.

A tres años de su asesinato, los padres de Fernando Báez Sosa, participaron este miércoles de un homenaje en la ciudad de Dolores, la misma donde se lleva adelante el juicio contra los ocho jóvenes acusados de haberlo matado. A poco de que se conozca la sentencia, “perpetua” fue el reclamo más escuchado.

“¡Fernando, presente!”,  “¡justicia!”, “asesinos” y ¡perpetua!“ fueron los gritos que retumbaban en el anfiteatro repleto de gente. Entre la multitud, y mezclados entre los carteles con el rostro de Fernando, se destacaron los que sobre fondo negro y letras blancas exigieron ”justicia=perpetua“.

Silvino y Graciela llegaron acompañados por un cordón policial encargado, incluso, de custodiarlos los pocos metros que separan el escenario del lugar donde plantaron un jacarandá, el árbol preferido de su hijo. “Simboliza vida y justicia”, dijo sobre el árbol el conductor del homenaje.

Lo que en un principio fue pensado como una oración interreligiosa derivó en un puesta en escena que mezcló en el escenario a los amigos de Fernando con todo el equipo de abogados que acompaña a Fernando Burlando, representante de los padres, incluida su pareja la modelo Barby Franco. En el público sobresalieron los rostros de Flavio Mendoza, Marquitos Di Palma y Cris Morena.

También estuvo para acompañar a Silvino y Graciela -ambos paraguayos- el encargado de negocios de la embajada de Paraguay en la Argentina, Juan Ramón Cano Montanía., quien dijo “estamos para acompañar y apoyar a los padres de Fernando, que buscan Justicia”.

El homenaje comenzó con una canción de Patricia Sosa. Desde ese momento Graciela y Silvino ya no pudieron contener el llanto. Emocionados vieron el video en el que se fueron sucediendo las imágenes de su hijo.

“Las palmas bien arriba y justicia por Fernando”, pidió el conductor. Luego, uno a uno se fueron sucediendo las oraciones de los distintos credos. Entre uno y otro se mezclaron, a lo largo de todo el homenaje, los gritos que pedían prisión perpetua.

Cerca de las 21, hablaron Silvino y Graciela. “Queremos hacer algo para que la gente no se olvide de él, creemos en la justicia y queremos que el castigo sea ejemplar, para que los jóvenes que ahora están divirtiéndose en la playa puedan volver a sus casas con su familia. Necesitamos justicia para seguir viviendo un poco más. No es fácil, cada día es más difícil, cada día que me levanto a la mañana es como levantarme con una bolsa de cemento en la espalda”, dijo Silvino.

Si el homenaje pareció planificado en cada detalle, las palabras de los padres de Fernando fueron todo lo contrario. Su dolor quedó expuesto sin libreto. Reclamaron justicia una y otra vez, sin mencionar “prisión perpetua” y reclamando su derecho a darle a su hijo diversión. “Toda madre tiene que tener la oportunidad de darle a su hijo la posibilidad de divertirse”, dijo Graciela. Para ella, contó, también “es muy difícil seguir en esta vida sin él”.

“Vi reiteradamente en esos videos donde le pegan, como madre sentía el deseo de saltar sobre mi hijo para protegerlo. Vi como lo discriminaba por el color de piel ”, siguió sobre lo duro que les resultan las audiencias del juicio.

Quebrada y sostenida por Silvino fue clara en su reclamo: “No queremos venganza, queremos que paguen lo que le hicieron a mi hijo. Mi hijo es un chico humilde, decente, con ganas de progresar, el era nuestra mayor alegría. Era nuestro sol, nuestra vida, hoy estamos vacíos, nada quedó en nuestra casa, estamos solitos, en nuestra casa nunca mas hubo fiesta”.

Dolores no fue el único lugar donde hubo homenajes. También se repitieron en Villa Gesell, donde fue asesinado Fernando, en Mar del Plata, y en el barrio de Recoleta donde Silvino es encargado de un edificio. Zárate, la ciudad donde vivían los acusados, también se movilizó para recordar a Fernando y pedir justicia.  Allí se escuchó claro el grito de “asesinos”. En declaraciones a TN, uno de los manifestantes dijo que se decidió a marchar porque  “estas personas, porque tienen dinero, se piensan que pueden hacer lo que quieren, estamos cansados”.

Además del homenaje los padres de Fernando organizaron también una colecta solidaria. Llenaron cuatro camiones con alimentos y útiles escolares.

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