Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Carnes, aranceles y patentes

Claves del acuerdo con EE.UU.: apertura sin red y ventajas estructurales para las empresas norteamericanas

Jamieson Lee Greer, el representante de Comercio de EE.UU., y el canciller Quirno, ayer en Washington.
6 de febrero de 2026 11:18 h

0

El acuerdo comercial firmado entre la Argentina y los Estados Unidos fue presentado por el Gobierno como un hito de apertura económica y acceso privilegiado al mayor mercado del mundo. Sin embargo, la letra del tratado y los comunicados oficiales permiten identificar una serie de claves que refuerzan un patrón de apertura sin resguardos y ventajas estructurales para las empresas norteamericanas, en un contexto de debilidad industrial y ausencia de política de desarrollo.

1. Carne: el principal beneficio, concentrado en un sector

La ampliación del cupo de exportación de carne vacuna libre de aranceles —de 20.000 a 100.000 toneladas anuales— fue el anuncio más celebrado por el Gobierno y por la cadena agroindustrial. Según estimaciones oficiales, la medida permitiría sumar hasta 800 millones de dólares en exportaciones en 2026.

El beneficio, sin embargo, se concentra en un sector primario específico y no modifica las condiciones estructurales del resto del entramado productivo, que enfrenta mayor competencia externa sin herramientas de protección.

2. Minerales críticos: acceso estratégico para EE.UU. sin exigencias de industrialización

El acuerdo incorpora compromisos específicos para facilitar la cooperación y las inversiones en minerales críticos, un eje central de la estrategia estadounidense para asegurar insumos clave como litio, cobre y otros minerales esenciales para la transición energética y la industria tecnológica.

La letra oficial promueve:

  • la facilitación de inversiones,
  • la simplificación regulatoria,
  • la integración a cadenas de suministro lideradas por EE.UU.

El punto crítico es que no se establecen obligaciones de agregado de valor local, transferencia tecnológica ni participación de proveedores argentinos, lo que refuerza un esquema extractivo en el que las empresas estadounidenses aseguran insumos estratégicos sin que la Argentina capture plenamente los beneficios industriales.

3. Energía: apertura a inversiones sin resguardos productivos

Si bien el acuerdo no desarrolla un capítulo energético detallado, el marco general habilita y promueve la participación de empresas estadounidenses en energía, infraestructura y sectores estratégicos, con respaldo financiero de organismos como el EXIM Bank y la DFC.

Esto facilita el ingreso de capitales norteamericanos en:

  • hidrocarburos,
  • energías renovables,
  • infraestructura energética,

pero sin cláusulas que obliguen a integrar cadenas productivas locales, desarrollar proveedores nacionales o transferir tecnología, lo que limita el impacto positivo sobre el empleo y la industria argentina.

4. Propiedad intelectual: reglas más duras, menos margen estatal

Argentina se compromete a adoptar “los estándares internacionales más modernos” en materia de propiedad intelectual, una formulación que en la práctica suele traducirse en mayor protección de patentes para grandes corporaciones farmacéuticas y tecnológicas estadounidenses.

El acuerdo no incluye salvaguardas explícitas para:

  • la producción pública de medicamentos,
  • las licencias obligatorias,
  • el desarrollo tecnológico local.

Esto reduce el margen de acción del Estado y refuerza las advertencias sobre un encarecimiento de insumos estratégicos y una mayor dependencia externa.

5. Apertura industrial en sectores sensibles

Argentina acordó eliminar o reducir aranceles para más de 240 posiciones arancelarias, incluyendo maquinaria, transporte, autopartes, químicos y dispositivos médicos. Son rubros donde EE.UU. cuenta con ventajas estructurales: escala, financiamiento barato y fuerte apoyo estatal.

La apertura se da sin:

  • períodos de adaptación,
  • cláusulas de protección sectorial,
  • ni instrumentos de defensa para pymes industriales.

6. Subsidios y política industrial: margen reducido

Otro punto sensible es el compromiso de avanzar hacia reglas de competencia que limiten distorsiones por subsidios o empresas estatales, un reclamo histórico de EE.UU. en este tipo de acuerdos.

En los hechos, esto puede traducirse en:

  • presiones para reducir subsidios productivos,
  • menor capacidad del Estado para sostener sectores estratégicos,
  • restricciones a futuras políticas de promoción industrial.

7. Inversiones: negocios sin restricciones ni contrapartidas

El acuerdo fortalece la protección a las inversiones y habilita financiamiento estadounidense para proyectos en Argentina, facilitando el ingreso de empresas norteamericanas sin exigencias claras de empleo local, reinversión o desarrollo tecnológico.

El esquema consolida un modelo donde EE.UU. entra a hacer negocios con reglas favorables, mientras la Argentina resigna herramientas de política económica.

MC

Etiquetas
stats