Investigación

Despegar, OSDE, una misteriosa ONG local y otra alemana, los principales donantes de la Fundación Pensar en la campaña Macri 2015

Fiesta en Costa Salguero, búnker de Cambiemos, al cierre de la derrota dulce de Mauricio Macri-Gabriela Michetti frente a Daniel Scioli-Carlos Zannini en la primera vuelta presidencial, el 25 de octubre de 2015. Macri llegaría en segunda vuelta a la Presidencia.

El unicornio tecnológico Despegar, la prepaga y obra social de los empresarios OSDE, la misteriosa Fundación de Ciencias Políticas Tercer Milenium y la fundación democristiana alemana Konrad Adenauer fueron los cuatro principales aportantes de la Fundación Pensar, el think tank del PRO, entre 2013 y 2015, los años en que allí se prepararon la campaña y los planes de gobierno que llevaron a Mauricio Macri a la presidencia. En la lista de financiantes, que hasta ahora se había mantenido oculta, figuran además Minera Alumbrera, el banco español Santander, Sancor Cooperativa de Seguros e IRSA, el grupo inmobiliario de Eduardo Elzstain.

En 2017, este cronista investigó quiénes habían financiado a las fundaciones vinculadas a los principales candidatos presidenciales de dos años antes: Macri, con sus fundaciones Pensar, Formar (que dirigía Guillermo Dietrich) y Suma (que presidía Gabriela Michetti); Daniel Scioli, con Dar, que ni siquiera había presentado un balance; y Sergio Massa, que sostenía que carecía de una estructura similar. Las fundaciones del PRO habían presentado balances con demora, recién durante el gobierno de Cambiemos, pero la Inspección General de Justicia (IGJ) sólo había intimado a Formar y Suma a detallar sus aportantes, no a Pensar. Entonces este cronista solicitó que se procediera de la misma manera con la principal fundación del PRO. La entonces jefa del Departamento de Control Contable de Entidades Civiles de la IGJ, Catalina Dembitzky, consultó a la fundación, que a su vez respondió que no le correspondía informar sus donaciones porque supuestamente los montos eran menores al nivel a partir del cual era obligatorio detallarlas. La funcionaria no volvió a insistir y el requerimiento se archivó.

Pero en 2018 la Dirección de Entidades Civiles de la IGJ reflotó el expediente y se lo encargó a la inspectora Estefanía Di Bella, que también investigó los donantes del Instituto Patria. La contadora cumplió con una auditoría técnica: requirió a Pensar que detalle la lista de aportantes y la fundación esta vez cumplió con su obligación legal de informarlos.  Tras el cambio de gobierno, en 2020, Di Bella le pidió por escrito al actual jefe de la IGJ, Ricardo Nissen, que interviniera en el caso al considerar que Pensar no había presentado las declaraciones de origen y licitud de los fondos y se había negado a informar en un principio sobre donaciones que en realidad debían detallarse. También señalo que se registró en 2015 un aporte anónimo de $ 1 millón de entonces (US$ 93.632 de entonces, según el tipo de cambio promedio de ese año) y en diciembre varias empresas recibieron una devolución parcial o total de sus contribuciones de aquel año electoral, como fueron los casos de Sancor Seguros, Gyl Group, TTS Viajes, Minera Argenta, Editando SRL, la firma de servicios informáticos Datastar, Valid Soluciones y Servicios, Corporate Corp, Activia, Caseros SA, Catalinas Center, Copelle SRL y la china de telecomunicaciones ZTE. Nissen no avanzó en la investigación y en 2022 desvinculó a Di Bella de la IGJ.

Los aportantes

Para dimensionar el valor de las donaciones en pesos recibidas por Pensar entre 2013 y 2015, elDiarioAR las convirtió a dólares según el tipo de cambio promedio de cada uno de esos años. La conclusión es que Despegar, el portal de viajes creado por Roberto Souviron, Martín Rastellino, Christian Vilate, Mariano Fiori y Alejandro Tamer, fue el mayor aportante en ese trienio clave para la preparación del programa de gobierno que después ejecutó Macri con una contribución de US$ 110.201. Lo siguió OSDE, que preside Juan Carlos Palacios, con US$ 82.906. 

En tercer lugar apareció la Fundación Tercer Milenium, que carece de página web y cuenta con sede social en un edificio austero de la calle Venezuela 1969, en el barrio de Montserrat, y otros dos domicilios alternativos en una casa de Mataderos y en Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero. Figura como proveedora de la ciudad de Buenos Aires y, como tal, participó sin suerte una licitación de estudios de satisfacción de contribuyentes en 2015 en la que el entonces ministro de Hacienda porteño y actual intendente de Lanús, Néstor Grindetti, declaró vencedora a una empresa de Diego Kravetz, su actual jefe de Gabinete en ese municipio bonaerense. elDiarioAR consultó al entonces presidente de Pensar, Francisco Cabrera, quiénes estaban detrás de la Fundación Tercer Milenium. El ex ministro de la Producción de Macri respondió: “No tengo ni idea, ni me suena”.

En cuarto término, Konrad Adenauer aportó US$ 74.268 a Pensar. Después, como presidente argentino, Macri supo entablar una excelente relación con la entonces canciller (primera ministra) de Alemania, la democristiana Angela Merkel. El quinto mayor donante, con US$ 60.487, fue Minera Alumbrera, la empresa de la suiza de commodities Glencore que contaba con la que fue la mayor mina de cobre del país, Bajo La Alumbrera, en Catamarca. Su representante legal en aquellos años era Raúl Mentz. El sexto lugar fue para Air SRL, que se autodefine como el mayor mayorista y distribuidor de productos informáticos del país. Es una firma rosarina propiedad de Sergio, Carlos y Sandra Airoldi que aportó US$ 58.199.

En séptimo puesto figuró la Fundación Gestión y Desarrollo, que sí cuenta con página web en la que informa que afirma que persigue el “desarrollo personal, intelectual y espiritual de las personas y las organizaciones de distintos ámbitos”. Cuenta con tres institutos, de Desarrollo Pyme, Tecnología y Desarrollo e Innovación Social. En su web no informa quiénes la dirigen, pero en LinkedIn figura que esta fundación con sede en Barrio Norte está presidida desde 1998 por Roberto Olivero, el también presidente de Datastar.

El octavo mayor donante fue el Santander, el banco de la familia española Botín cuya filial argentina es presidida desde 2002 por Enrique Cristofani, uno de los empresarios que más abogó por la presidencia de Macri. La entidad puso US$ 52.088. El noveno financiante fue Exo, fabricante porteño de computadoras que preside Luis Szychowski. Donó US$ 49.772. El top ten se completó con la productora audiovisual Vod Argentina, que en aquellos años presidía Martín Kraft y contribuyó con US$ 44.823.

En la lista de donantes 2013-2015 aparecen más de 110 empresas. Entre ellas figuran la Administración Enrique Duhau, dueña de campos; Bodegas Esmeralda, de Nicolás Catena; Sancor Seguros, que en ese entonces presidía Carlos Casto; IRSA y el empresario Federico Zorraquín, en el top 20. Después, Establecimientos El Orden (del grupo Adecoagro, de Mariano Bosch), La Caja Seguros (que por aquellos años los Werthein vendieron a la italiana Assicurazioni Generali), Boldt Gaming (de Antonio Tabanelli), la constructora Rovella Carranza, Transportadora de Caudales Juncadella (de la española Prosegur), el banquero Julio Patricio Supervielle, Techint (de Paolo Rocca), Banco Columbia (de Santiago Ardissone y Gregorio Goity), la biotecnológica Biosidus y el laboratorio Sidus (ambas de Marcelo Argüelles), la de neumáticos Fate y la de aluminio Aluar (ambas de Javier Madanes Quintanilla), Bañado del Salado (otra firma de Adecoagro), los constructores Alberto, Eduardo, Juan Pablo y Santiago Tarasido, propietarios de Criba; o la Sociedad Rural de Jesús María, Córdoba. Para más información, se puede consultar aquí el listado completo.

AR

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