Inflación en CABA

La inflación de julio en Ciudad de Buenos Aires fue de 7,7% y acumula 69,2% en el último año

elDiarioAR

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Como antesala de los números que dará a conocer el Indec este jueves a nivel nacional y que, desde todos los estamentos, ya anticiparon que serán “muy malos”, el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) fue de 7,7% en julio en lo que marca un récord desde que el Gobierno porteño comenzó a publicar su propia medición a mediados de 2012.

Con estos valores, la inflación en CABA acumula 44,1% en los primeros siete meses del año y si se tiene en cuenta la medición interanual, la suba es de 69,2% en relación a julio 2021.

Los rubros que más aumento sufrieron en los últimos días fueron los de mayor consumo durante las vacaciones de invierno que finalizaron el pasado fin de semana: Recreación y Cultura mostró en el informe una suba del 13,3%, mientras que Restaurantes y Hoteles, 12,3%, seguidas por Prendas de Vestir y Calzado, con un 9,4%.

De acuerdo a los números dados a conocer este lunes, “Recreación y cultura se elevó un 13,3% e incidió 0,74 p.p., principalmente por los incrementos en los precios de los paquetes turísticos por motivos estacionales. Le siguieron en importancia, las subas en los valores de los servicios recreativos y deportivos”, remarcaron desde CABA.

“Los bienes y servicios Estacionales promediaron un alza de 15,1%, destacándose los incrementos en las tarifas del alojamiento en hoteles, en los precios de las prendas de vestir, en los valores de los paquetes turísticos y, en menor medida, de las verduras. En términos interanuales, esta agrupación se aceleró hasta 85,0% i.a.”, detallan.

Además, “Alimentos y bebidas no alcohólicas promedió una suba de 7,7%, contribuyendo con 1,36 p.p. a la variación mensual del IPCBA. Al interior de la división, los principales impulsos provinieron de Pan y cereales (7,4%), Leche, productos lácteos y huevos (8,3%), Carnes y derivados (4,5%) y Verduras, tubérculos y legumbres (11,3%)”.

Por el lado de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles “promedió un alza de 7,1%, con una incidencia de 1,20 p.p. en el Nivel General, al impactar las subas en los valores de los alquileres y de los gastos comunes de la vivienda”.

Durante el mes de julio los Bienes registraron una suba de 8,2%, por encima de los Servicios que aumentaron 7,3%.

La dinámica mensual de los Bienes respondió fundamentalmente a los incrementos en los precios de los alimentos (principalmente panificados, lácteos, carnes y verduras). En menor medida, se destacaron las subas en los valores de las prendas de vestir, de los artículos de cuidado personal, de los medicamentos, del calzado y de los automóviles.

En tanto, el comportamiento de los Servicios reflejó principalmente los aumentos en los precios de los restaurantes, bares y casas de comida, en las tarifas del alojamiento en hoteles, en los valores de los alquileres y de los gastos comunes de la vivienda. Le siguieron en importancia, las alzas en los precios de los paquetes turísticos y los ajustes en las cuotas de medicina prepaga y de educación formal.

Así, en los primeros siete meses del año los Bienes acumularon un aumento de 46,8% y los Servicios de 41,7%. En términos interanuales, ambas agrupaciones se aceleraron hasta: 71,7% i.a. en el caso de los Bienes (+7,9 p.p. respecto del mes previo) y 67,1% i.a. en el caso de los Servicios (+7,2 p.p.).

El informe completo

Estos números se dan 72 horas antes de que el Indec dé a conocer la inflación de julio. Según las consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor estará en torno al 8% en el séptimo mes de 2022.

En tanto, en sus primeros anuncios, el nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, se comprometió a “enfrentar la inflación con determinación”, fenómeno que consideró “la mayor fábrica de pobreza”. Sin embargo, a la manera de Martín Guzmán, no anunció ninguna medida en particular destinada a ese fin, sino que señaló que el paquete en su totalidad fue diseñado para eso. Dado que lo atribuye a causas múltiples, reducir la escalada en las góndolas depende de “tranquilizar la economía”. En ese cuadro un elemento central es la decisión de suspender los adelantos transitorios del Banco Central al Tesoro, al menos para moderar las expectativas de los más ortodoxos. 

Por su parte, los analistas de la plaza financiera estimaron que durante julio la suba de precios promedió el 7,4% según el relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) realizado por el Banco Central.

La encuesta que fue presentada el pasado viernes se hizo entre 39 participantes, entre los que se encontraron bancos y consultoras, entre el 27 y 29 de julio, cuando todavía era ministra de Economía Silvina Batakis.

En este relevamiento, los consultados estimaron que la inflación llegará fin de año al 90,2%, lo que marcó una suba de 14,2 puntos porcentuales respecto a la medición realizada a fines de junio, antes de que Martín Guzmán dejara ese cargo.

A pesar de este brusco aumento en la estimación de la tasa de inflación, quienes participaron del REM calcularon que el Producto Bruto Interno (PBI) aumentará este año 3,4%, lo que representó una suba de 0,2 puntos porcentuales respecto al análisis previo.

En cuanto al precio de dólar, el promedio para fin de año se ubicó en $ 137,71 por unidad, con un incremento de $ 3,58 respecto a la medición de junio.

En este marco, la tasa de desocupación alcanzaría en el cuarto trimestre del año al, 7,7%, dos décimas más que el cálculo anterior, y por encima del 7% con el que cerró el 2021, cuando la economía creció 10,3%.

Con información de agencias.

IG