El Llao Llao tras los abucheos, el regalo a las petroleras y el reclamo impositivo de Brasil a Mercado Libre
Después de 14 años del primer Foro Llao Llao de los empresarios más ricos de la Argentina, el encuentro ha vuelto en la era libertaria al secretismo de sus orígenes y ha desandado el camino de apertura que había iniciado a principios de esta década. “Nos une el deseo compartido de mejorar la Argentina, la convicción de que el cambio se construye mirando al futuro”, reza un comunicado de lo poco que se sabe de lo que ocurre puertas adentro del emblemático hotel de Bariloche, el Llao Llao, propiedad del empresario agrícola e inmobiliario Eduardo Elsztain, dueño de Cresud e IRSA. Eso sí, de puertas cerradas a la prensa, a diferencia de la mayoría de encuentros deliberativos del establishment.
“Nos une la voluntad de elevar la vara del empresariado argentino: competir, emprender, arriesgar capital, y generar impacto real desde la integridad”, alega este grupo de 150 empresarios, de los cuales menos de diez son mujeres.
Algunos son integrantes del Grupo Argentina Mejor, que formaron los hijos de los grandes millonarios del país cuando se creó el foro. Otros son de la Fundación Endeavor, por la que grandes empresarios fomentan a emprendedores que pretenden emularlos. En la foto de familia que no se difundió aparece Elsztain en primera fila, arrodillado junto a Martín Migoya, uno de los accionistas de la tecnológica Globant. Encima de ellos, en segunda línea, Guibert Englebienne, otro socio de Globant. Sentado en el pasto, Federico Braun, de los supermercados La Anónima y el Grupo Financiero Galicia, que fue el moderador de la charla de la reina Máxima de Países Bajos sobre salud financiera de los empleados. En el centro, Marcos Galperin, el millonario más rico de la Argentina por su invención, Mercado Libre.
Nos une la voluntad de elevar la vara del empresariado argentino: competir, emprender, arriesgar capital, y generar impacto real desde la integridad", alega este grupo de 150 empresarios, de los cuales menos de diez son mujeres
También posaron Eduardo Bastitta, CEO de Plaza Logística y uno de los impulsores de la dolarización que finalmente no adoptó Javier Milei; Luciano Nicora, de la agrotecnológica Pampa Start; Roberto Souviron, fundador de Despegar que después de venderla se fue a navegar por el mundo con su familia y ahora estudia para docente y encabeza la Fundación Estudiar Es Mejor, que pregona las evaluaciones a alumnos y maestros y sobre la que viajó a hablar en el foro; Alejandro Vázquez, fundador de Tiendanube, otro unicornio (empresa tecnológica valuada en más de US$1.000 millones) gracias al desarrollo de comercio electrónico que impulsó entre sus clientes pymes; Franco Mignacco, que no es dueño sino CEO de Minera Exar, una de las dos empresas que está explotando el litio jujeño y que pertenece a la china Ganfeng y a la suiza Lithium Argentina; Gustavo D'Alessandro, del fondo Finvest; Carlos Miguens Bemberg, accionista del grupo eléctrico Central Puerto, la critícola San Miguel e inversiones mineras; su socio Agustín Otero Monsegur; Karina Román, del fondo Puerto Asís Investments y con empresas logísticas; y las hermanas Verónica y Larisa Andreani, cuyo padre, Oscar, presentó esta semana a la prensa la inversión de US$30 millones que hizo en un hub en Pacheco para procesar 26.000 paquetes por día, sobre todo del portal chino Temu. De hecho, este año abrirá un depósito a medio camino en Miami y en 2027 otro en la propia China por el boom de importaciones. Cada vez trabaja más con ellas, menos con la industria bonaerense y más con Vaca Muerta y las provincias mineras. La nueva Argentina exitosa de la era Milei.
Algunos de ellos venían de la agitada jornada de Experiencia Endeavor Sub 20 este martes en el Movistar Arena, al que fueron obligados a asistir 12.000 alumnos del final de la secundaria porteña. Allí estuvieron Migoya, presidente de Endeavor, y Vázquez, de Tiendanube. Entre los estudiantes de escuelas públicas había varios que habían averiguado bien quiénes eran los expositores. Pasada la euforia juvenil por Milei, no les cayó bien descubrir las fotos del dueño de Globant con el Presidente, pero lo trataron con respeto al anfitrión del evento. Quizás no sabían que su empresa fue denunciada el año pasado ante el Ministerio de Economía por la Asociación Gremial de Computación (AGC) por presunto incumplimiento de los requisitos para recibir desgravaciones impositivas de la ley de economía del conocimiento por el supuesto despido de personal. Justo un día después el programador y periodista Maximiliano Firtman difundió que inversores de Globant demandaron a la empresa y sus directivos en Nueva York porque habrían ocultar cancelaciones de contratos y congelamientos salariales en la Argentina y México. “Rechazamos estas acusaciones y responderemos con firmeza en el momento apropiado”, respondió la compañía.
A quienes sí abuchearon los estudiantes fue primero a Juan Cereigido, fundador y CEO de Ato, no porque su empresa ayude con inteligencia artificial a adultos mayores, sino porque mostró en pantalla su admiración por EE.UU. y Elon Musk. Después llegó el turno de Ariel Sbdar, dueño de la financiera Cocos Capital: a él le corearon “vendepatria” apenas entró por su seguidilla de tweets celebrando el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA. ¿Será que los jóvenes que hace una década eran camporistas y después se hicieron libertarios ahora dejaron de serlo? Sólo se sabrá en las urnas en 2027. Las encuestas, que ahora muestra un supuesto derrumbe de Milei, muchas veces han fallado.
El avancese de la petroleras
Las que por ahora aprovechan al Presidente que considera robo los impuestos y que promete destruir el Estado son las petroleras. Cuando el Congreso votó en 2024 la ley Bases y su Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), el propio Gobierno argumentó en contra de incluir entre sus beneficiarios los proyectos de extracción de petróleo y gas porque no necesitaban estímulos adicionales, ya tenían ecuaciones económicas viables de corto plazo y, por tanto, su incorporación implicaría un costo fiscal innecesario. Pero a principios de 2026, el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, los terminó de sumar entre el lobby de las petroleras, de Neuquén y la desesperación del ministro de Economía, Luis Caputo, de recibir divisas para pagar la deuda. Es así que iniciativas que ya estaban en carpeta de las empresas de repente ahora se encuentran con que pagarán menos impuestos y aranceles a la importación, dispondrán de los dólares de exportación sin restricciones y podrán recurrir a tribunales internacionales en caso de que les cambien las reglas.
Se trata de un sector que viene subvencionado desde tiempos de los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández. De hecho, Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint, acaba de conseguir esta semana un fallo del juez Lavié Pico a favor por una demanda contra el Estado por al menos US$30 millones porque la gestión Macri había recortado las subvenciones en plena crisis. Los abogados del sector público, que habían defendido aquella decisión durante las administraciones de Cambiemos y Frente de Todos, bajaron los brazos en la era libertaria. Pueden apelar. Pero llama la atención en tiempos en que Milei se burla del dueño de Techint, Paolo Rocca, “Don Chatarrín”, por proteccionista, mientras pierde las licitaciones para proveer caños y construir el nuevo gasoducto de Vaca Muerta para exportar su combustible por barco al mundo.
Habrá influido o no que semanas antes Rocca le pidiera en una reunión privada a Macri que arme una alternativa política a Milei. No es el único empresario interesado. El dueño del Banco Macro y expresidente de River, Jorge Brito, también impulsa un espacio de centroderecha para evitar la polarización en las elecciones presidenciales de 2027 entre el libertario y Axel Kicillof, de quien su fallecido padre decía que no entendía qué es el mercado.
El gobernador bonaerense, mientras tanto, navega entre quienes le recomiendan un giro al centro, como hizo Luiz Inácio Lula da Silva a su misma edad para llegar al poder en 2002, y algunos de sus más cercanos que consideran que en el mundo la salida a la ultraderecha pasa por seguir contrastando fuerte con un discurso de izquierda, como hizo el demócrata Zohran Mamdani para llegar a alcalde de Nueva York en 2025. Son los que se ven avalados por la nueva encuesta de Atlas Intel sobre líderes con imagen positiva que encabezan la trotskysta Myriam Bregman y Kicillof.
Los que siguen cosechando ventajas
Pero Rocca tiene revancha con Tecpetrol, que además se presentó al nuevo RIGI para extracción de hidrocarburos. Lo mismo hicieron Pluspetrol, de la familia Rey; Pampa Energía, de Marcelo Mindlin; y Phoenix, de José Luis Manzano. También lo hará Vista, de Miguel Galuccio; Pan American Energy (PAE), de la británica BP y los Bulgheroni; YPF y Central Puerto, recién ingresada en el negocio.
Habrá que ver si se suman multinacionales, menos atraídas por invertir en la Argentina de Milei. Suenan los nombres de la angloholandesa Shell y la francesa Total. “Ya no pagan muchos impuestos y con el RIGI menos que menos”, advierte el economista Gustavo García Zanotti, que ha investigado los beneficios que a lo largo de los gobiernos han conseguido las petroleras en Vaca Muerta.
Las que también han logrado ventajas a través de las diversas administraciones son las grandes tecnológicas, como Mercado Libre, Globant o Despegar. Los montos de las desgravaciones tributarias de estas empresas no son difundidos por el Estado, pero la empresa de Galperin, por cotizar en el mercado Nasdaq de Nueva York, las debe transparentar: US$81 millones en 2025, un 42% más que en 2024. En 2029 finaliza el régimen de economía del conocimiento y la sociedad deberá discutir si seguir apoyando a gigantes o sólo a las pymes para que crezcan.
En la Argentina se beneficia a Mercado Libre, e incluso los gobiernos de Macri y Fernández desecharon denuncias de la agencia tributaria sobre supuesta evasión, pero en Brasil se le acumulan reclamos judiciales y administrativos del gobierno federal y varios estaduales por el impago de impuestos por US$897 millones, es decir, 11 veces más de lo que desgravó en su tierra natal. Así consta en su balance ante las autoridades de EE.UU. En la empresa destacan los US$1.600 millones que tributan por año en el socio mayor del Mercosur. Claro que los pleitos no son menores sino por la mitad de ese monto. Pero Brasil es el principal mercado de la empresa de Galperin y las demandas impositivas no la han espantado de sus negocios. Por ahora ya ha provisionado, es decir, mandado a pérdida US$129 millones por causas donde avizora una derrota.
Entre los reclamos que están judicializados está la disputa más importante, por US$528 millones, porque Brasil sostiene que los pagos que la filial de allí Mercado Livre hace a la de Argentina por servicios tecnológicos y de gestión deben pagar el impuesto a las ganancias allá, el grupo argumenta que el convenio para evitar la doble imposición la ampara, pero la Justicia viene fallando por ahora en su contra.
También falta definición de los tribunales por quejas de los estados (provincias) por diferencias de US$9 millones en el impuesto estadual sobre ventas. El gobierno federal pide también en la Justicia que Mercado Libre tribute US$144 millones por ingresos por subsidios que le da el estado de Minas Gerais y otros 73 millones porque incluye un gravamen municipal en la base imponible de contribuciones federales a la Seguridad Social. Además, hay dos procesos administrativos pendientes: el fisco no le acepta como deducibles pagos a otras empresas del grupo en la Argentina, Uruguay y EE.UU. por servicios tecnológicos y reclama US$38 millones, mientras que la acusa de subdeclarar ingresos por US$105 millones. Pero pese a todas disputas originadas entre 2014 y 2022, en los gobiernos de diversa ideología, de Dilma Rousseff, Michel Temer y Jair Bolsonaro, Galperin, cada vez más radicalizado en su X (ver abajo) nunca dejó de invertir en Brasil y lo sigue haciendo ahora con Lula.
AR/MG