Medio Oriente

Israel, el gran “saboteador” de un acuerdo entre Irán y EE.UU.: “Hará todo lo posible para impedirlo”

Francesca Cicardi

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Después de que Donald Trump afirmara que las negociaciones con Irán avanzaban favorablemente y que su secretario de Estado, Marco Rubio, señalara que un acuerdo con Teherán era cuestión de días, Israel reanudó esta semana su ofensiva contra Líbano, con más furia si cabe.

El primer ministro Benjamín Netanyahu anunció el martes que su ejército estaba “profundizando sus operaciones en Líbano” y los medios locales informaron que las tropas habían extendido su actuación más allá de la zona que ocupan en el sur del país vecino.

Al día siguiente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ordenaron la evacuación de todos los habitantes del área al sur del río Zahrani –incluida la ciudad de Tiro, donde antes de la guerra residían más de 200.000 personas– y la declararon una “zona de combate”. Este jueves, el ejército hebreo lanzó múltiples ataques, incluido uno en Beirut, que mataron al menos a 16 personas.

De esta forma, la ofensiva sobre el terreno vuelve a la situación anterior al alto el fuego que Trump impuso en Líbano el 16 de abril, que permitía a Israel un amplio margen de acción (según el texto, puede adoptar “todas las medidas necesarias en legítima defensa”). Desde entonces, el ejército israelí no se retiró del sur de Líbano ni dejó de atacar objetivos en suelo libanés, pero esta semana volvió a la guerra de alta intensidad, lo cual pone fin de facto a la tregua y afecta a las posibilidades de un acuerdo más amplio en Medio Oriente –Irán exigió que cualquier pacto para el fin de las hostilidades se aplique a Líbano–.  

“Un saboteador deliberado, comprometido e implacable”

“Israel actúa como un saboteador deliberado, comprometido e implacable. Hará todo lo posible para impedir un resultado de las negociaciones que sea aceptable para Irán”, afirma Daniel Levy, exnegociador de paz israelí. El experto considera que va a ser “extremadamente difícil” que las negociaciones entre Washington y Teherán lleven a “un resultado exitoso”, debido a “la incoherencia y la falta de estrategia, experiencia y realismo por parte de Estados Unidos”. “Sin embargo, si finalmente se llega a ese resultado, y Estados Unidos insiste en él, Israel tendrá que aceptarlo”, agrega.

No es la primera vez que Israel intenta sabotear un acuerdo entre Estados Unidos e Irán jugando la carta libanesa. En abril, horas después de que entrara en vigor el alto el fuego pactado por Washington y Teherán, el ejército israelí lanzaba la mayor oleada de bombardeos contra Líbano desde el comienzo de la ofensiva el 2 de marzo, causando más de 300 muertos y un millar de heridos en una tarde. Los ataques tuvieron lugar en todo el país, pero se centraron en los suburbios del sur de Beirut, denominados Dahiye y considerados un feudo de Hezbolah.

Esta semana, parece que el Gobierno de EE.UU. dio su visto bueno para que Israel vuelva a actuar con contundencia contra Hezbollah, pero, según medios israelíes, el único límite que puso fue no bombardear masivamente ni derribar edificios enteros en la capital. También, según algunas informaciones, le pidió que no ataque la presa de Qaraoun, en el valle de la Bekaa (este de Líbano), zona que fue bombardeada esta semana.

Sin embargo, el ministro israelí de Finanzas, el ultrarradical Bezalel Smotrich, pidió derribar “100 edificios” en Beirut por cada dron explosivo de Hezbollah que hiera o mate a un militar israelí, algo que ocurre con cada vez más frecuencia. “Usted sabe que la única forma ahora de evitar daños a nuestros soldados es derribar diez edificios en Dahiye, en Beirut, por cada dron. Por cada dron que hiera a uno de nuestros y nuestras soldados, derribar cien edificios. Así de simple. Así de disuasorio”, escribió Smotrich este jueves en la red social X, después de que el miércoles una soldado de 20 años muriera por la explosión de un dron en el norte de Israel.

El aumento de los ataques de Hezbollah –en concreto, con los drones de fibra óptica que consiguen sortear las defensas antiaéreas de Israel y están poniendo en aprietos a los soldados desplegados a ambos lados de la frontera– hizo que los dirigentes políticos y militares israelíes hayan decidido reanudar la ofensiva, tanto por su convicción de que nunca tendrían que haberla detenido así como por las críticas y presiones de la oposición y de los alcaldes y ciudadanos de las localidades del norte de Israel, las más expuestas al fuego de la milicia chií.

Las declaraciones de los líderes israelíes y las informaciones ofrecidas a la prensa israelí dejan muy claro que Israel espera con impaciencia y está decidido a que se reanude la guerra en Irán, pero también está utilizando otras modalidades para impulsar esta agenda

Pero la intensificación de la guerra también coincidió con los supuestos avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Este jueves, los negociadores de ambos países alcanzaron un acuerdo sobre un memorando de entendimiento de 60 días para prorrogar el alto el fuego e iniciar negociaciones sobre el programa nuclear de Irán, según adelantó el medio estadounidense Axios. No obstante, la agencia de noticias iraní Tasnim, citando a una fuente cercana al equipo negociador de Teherán, afirma que el texto de un posible memorando de entendimiento aún no se ultimó ni confirmó.

El Gobierno israelí no sólo se opone a un acuerdo diplomático con la República Islámica y hubiera preferido continuar la campaña de bombardeos contra el régimen iraní, sino que se está viendo marginado del proceso negociador en una guerra que inició codo a codo con EE.UU. el pasado 28 de febrero y que –según filtraciones de la prensa estadounidense– Trump lanzó después de que Netanyahu lo convenciera de que había que actuar ante la “inminente amenaza” de Irán. 

Contrario a un acuerdo diplomático

“Las declaraciones de los líderes israelíes y las informaciones ofrecidas a la prensa israelí dejan muy claro que Israel espera con impaciencia y está decidido a que se reanude la guerra en Irán, pero también está utilizando otras modalidades para impulsar esta agenda”, afirma Levy, que es presidente del US/Middle East Institute.

Por ello escaló militarmente en Líbano, agrega el experto, y también aumentó sus ataques y operaciones en Gaza, donde está en vigor otro muy frágil alto el fuego impuesto por Trump en octubre de 2025 que el ejército israelí viola a diario (desde su entrada en vigor, mató a más de 900 palestinos). Las tropas israelíes aumentaron su ocupación de la Franja de poco más del 50% tras el acuerdo con Hamás al 60% en la actualidad y, según Netanyahu, aspiran a controlar el 70%.

Otro factor que menciona el experto israelí-británico es el hecho de que Trump haya vinculado esta semana un acuerdo con Irán a la firma de los Acuerdos de Abraham por parte de países árabes y musulmanes que están mediando entre Washington y Teherán es, “con toda seguridad, algo que Israel impulsó como una táctica envenenada para socavar las conversaciones”. Tel Aviv no se pronunció sobre la propuesta del presidente estadounidense, que conllevaría la normalización de relaciones entre el Estado hebreo y Arabia Saudí, Qatar, Pakistán o Turquía–.

Netanyahu quiso transmitir el pasado fin de semana que Trump estaba contando con su opinión en las negociaciones con Irán y que ambos se coordinaban. “El presidente Trump y yo acordamos que cualquier acuerdo definitivo con Irán debe eliminar el peligro nuclear, eso significa el desmantelamiento de los sitios nucleares de enriquecimiento y sacar el material nuclear enriquecido de su territorio”, escribió en X el primer ministro tras una llamada telefónica con el mandatario de EE.UU. Según el primer ministro, el estadounidense “reafirmó el derecho de Israel de defenderse a sí mismo contra las amenazas en cualquier frente, incluido el libanés”. 

Este jueves, el portavoz de la Oficina del Primer Ministro, David Mencer, aseguró que Israel “no va a permitir que la organización terrorista Hezbollah viole el alto el fuego en Líbano y va a responder con fuerza”. Preguntado por este medio sobre la posibilidad de que las operaciones militares de las FDI pongan en peligro no sólo la tregua en el país vecino sino un acuerdo más amplio en Medio Oriente, afirmó: “Hezbollah es un proxy de Irán, Irán instruyó a esta organización terrorista para aumentar su fuego contra Israel”, insinuando de esa forma que es Teherán quien boicotea la vía diplomática. El portavoz recordó que la milicia chií lanzó unos 900 cohetes y más de 1.000 drones desde la entrada en vigor de la fallida tregua a mediados de abril.

En el periódico israelí Haaretz, el analista Amos Harel escribe que, en los últimos días, la Administración de Trump “relajó ligeramente la presión sobre Israel respecto a Líbano” y “expresó que entiende los problemas de Israel y le permitió atacar a Hezbollah a gran escala”. Pero Harel señala que lo que está “poniendo de los nervios a Israel” es que Trump parece estar llegando a un entendimiento sobre la cuestión nuclear con Irán. “A menos que Trump cambie de opinión, parece decidido a alcanzar acuerdos y poner fin a la guerra, y Netanyahu tendrá que aceptarlo. El premio de consolación, que el primer ministro necesita políticamente, es continuar los combates en Líbano”.