Rusia concentra más tropas en el este de Ucrania y prepara una maniobra envolvente en el Donbás

Vanesa Rodríguez / Icíar Gutiérrez

elDiario.es —

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Rusia concentra nuevas tropas en el este de Ucrania con el objetivo de asestar un golpe definitivo en este campo de batalla tras su intento fallido de asaltar Kiev y conquistar sus alrededores. Imágenes satelitales muestran nuevos convoyes kilométricos con tanques y artillería que cruzan la frontera de Ucrania rumbo al Donbás. Ucrania cree que la “ofensiva final” podría llegar en los próximos días.

Las últimas imágenes tomadas por los satélites de la compañía Maxar revelan que un largo convoy de tropas rusas se extiende por la carretera que va entre Soloti y Valuki, al oeste de Rusia, y en la frontera con Ucrania. Estas fotos están fechadas el 11 de abril. Docenas de vehículos blindados se extienden por campos y granjas cerca de las ciudades rusas de de Dubrovka, Biriuch y Leonovka, tan solo a 8 kilómetros de la frontera.

En el lado ucraniano, se captaron varias filas de vehículos con equipo militar viajando a lo largo de una carretera cercana a Vilkhuvatka.

Anteriormente, los satélites captaron otro convoy ruso de unos 12 kilómetros de largo que ya cruzó la frontera y se dirige hacia Járkov, la principal ciudad del este del país.

En estas fotos, fechadas el 8 de abril, se aprecia una fila de cientos de “blindados, camiones remolcando artillería y equipos de apoyo”, según informó Maxar. El convoy atraviesa la población de Velkyi Burluk hacia Járkov.

Además, se establecieron lo que parecen ser dos bases militares rusas de reabastecimiento y mantenimiento en el sur de Ucrania y en Crimea, que se utilizarán para ayudar a reforzar y reabastecer a las tropas en los alrededores de Mariúpol, Jersón y Mikolaiv. En algunos de los blindados se ve pintada la Z, utilizada por Rusia como símbolo de victoria.

Rusia se enfrentó a problemas logísticos al principio de la invasión en un similar convoy kilométrico que alcanzó 64 km de largo y que fue captado en los alrededores de Kiev. Terminó atascado, sin combustible y asediado por tropas y drones ucranianos.

Maniobra envolvente

Estos movimientos de tropas y equipamiento apuntan a que el Ejército ruso intenta romper las líneas defensivas ucranianas con una maniobra envolvente. Rusia despliega sus tropas y ataques desde la región de Járkov al norte, la ciudad portuaria de Mariúpol al sur y la región de Lugansk al este en el Donbás.

Para realizar esta “pinza” a las tropas ucranianas, Izium es otro punto estratégico en el norte. Es hacia esa ciudad a donde se dirige el convoy de 12 km fotografiado por Maxar cerca de Járkov.

El Ejército ruso trata de debilitar desde aquí al ucraniano y aprovechar esa posición para ganar ventaja en el Donetsk, avanzando desde Mariúpol por el sur.

Según el último informe del Instituto de Estudios para la Guerra (ISW), las fuerzas rusas se centran en cuatro ejes.

  1. Este de Ucrania. Es donde Rusia concentra sus mayores esfuerzos. Aquí el ISW distingue dos objetivos “subordinados”: capturar Mariúpol y hacerse con la totalidad de los territorios en Donetsk y Lugansk. Aunque el Instituto señala que Mariúpol todavía resiste, advierten de que las tropas ucranianas no podrán “resistir indefinidamente” aunque tampoco “está claro” con que “rapidez Rusia podrá asegurar la ciudad”. El Ministerio de Defensa ruso dijo este miércoles que 1.026 infantes de marina ucranianos se rindieron en Mariúpol; el Ministerio ucraniano de Defensa respondió diciendo “no tener informaciones” al respecto.
  2. Járkov e Izium. El objetivo ruso es, según los analistas, avanzar hacia el sureste para apoyar las operaciones rusas en la región de Lugansk y concentrar a las fuerzas ucranianas en los alrededores de Járkov y con ataques en Izium.
  3. Eje sur. Rusia busca aquí una mejora de las posiciones defensivas en Jérson.
  4. Sumy y el noreste de Ucrania. El objetivo en este eje sería reagrupar tropas y equipos de combate para desplegarlo en el este.

El Ejército ucraniano también cree que las fuerzas rusas pretenden capturar por completo las regiones de Donetsk y Lugansk, y el presidente Volodímir Zelenski asegura que espera “una nueva ofensiva total y sangrienta” en estos territorios.

En los últimos días, las autoridades del este de Ucrania –donde hubo ataques desde el inicio de la invasión– apremiaron a la población a marcharse lo antes posible por los corredores humanitarios. “Da mucho más miedo quedarse y abrasarse mientras uno duerme por un proyectil ruso”, dijo el gobernador de Lugansk, Serhiy Gaidai, este martes. “Evacuación: la situación empeora cada día. Coja las cosas necesarias y diríjase al punto de recogida”, es el mensaje repetido.

Reabastecimiento de las tropas retiradas de Kiev

Tras su retirada de Kiev, Chernígov y Sumy, los analistas señalan que las fuerzas rusas se retiraron al territorio aliado de Bielorrusia, así como a zonas del oeste de Rusia, para rearmarse y reabastecerse de cara a la nueva ofensiva del este. Según ISW, estas fuerzas todavía no han regresado a territorio ucraniano.

El general británico retirado Richard Barrons estima que los rusos “probablemente perdieron alrededor del 25% de las fuerzas terrestres con las que comenzaron”. En declaraciones a la agencia AP, Barrons señala que por eso están reagrupando a las tropas y “reacondicionando” los maltrechos equipos para luego desplazarlos al este.

Rusia también trata de sumar nuevas unidades y ordenó movilizar a reservistas para tratar de construir una fuerza de ataque suficiente que pueda vencer por peso a las tropas defensivas de Ucrania ya establecidas en estos territorios, que están en guerra desde 2014.

Según informa Reuters, el Pentágono de EEUU cree que Rusia busca reclutar a más de 60.000 soldados para reforzar su presencia en el Donbás después de perder en torno al 20% de sus fuerzas de combate en la contienda.

Tracey German, profesora del departamento de estudios de defensa en el King's College de Londres, estima Rusia podría haber aumentado el número de batallones en el este de Ucrania “de 30 a 40 en los últimos días”. En su opinión, recogida por The Guardian, tener como objetivo un solo frente haría “más fácil de alcanzar para Putin algo que podría ser presentado como una victoria”.

Un escenario de batalla diferente

Rusia concentra sus esfuerzos en el Donbás para tratar de cambiar el rumbo de la guerra y sumar una victoria a su favor. Sin embargo, desde 2014 las fuerzas ucranianas combaten en esta región, donde se ubican los territorios separatistas de Donetsk y Lugansk.

“Estuvieron luchando en estas posiciones en el Donbás durante ocho años, por lo que tienen mucha experiencia y están muy bien preparados”, ha asegurado el general Barrons a AP.

Sin embargo, el campo abierto puede ser un escenario diferente al de las contiendas en las ciudades que beneficie a los rusos.

El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, cree que con la ofensiva en el Donbás “se entra en otra nueva fase de la guerra (...) una guerra de posiciones, fuera de la ciudad, a campo abierto, con medios masivos”, según apuntó en un encuentro con periodistas en Madrid al que acudió elDiario.es. Este nuevo contexto podría obligar a replantear la capacidad defensiva de Ucrania.

El tipo de tácticas de emboscada con las que los ucranianos tuvieron mucho éxito en los alrededores de Kiev no se pueden aplicar en el Donbás

“El tipo de tácticas de emboscada con las que los ucranianos tuvieron mucho éxito en los alrededores de Kiev no se pueden aplicar en el Donbás”, apunta en este sentido el general británico . “Y si los rusos fueran capaces de maniobrar sus tanques, blindados y artillería a gran velocidad, podrían colocarse detrás de la posición ucraniana. Va a ser una pelea mucho más difícil para los ucranianos y más grande de lo que hemos visto hasta ahora”.

En este sentido, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski pidió más armas para hacer frente a la reforzada ofensiva rusa: “Necesitamos con urgencia artillería pesada, vehículos blindados pesados, sistemas de defensa aérea y aeronaves”, ha escrito en su canal oficial de Telegram, en el que ha listado la petición de armamento incluyendo tanques y lanzacohetes.

El Donbás, el objetivo de Putin a cargo de un nuevo general

Putin remodeló su cúpula militar tras el fallido intento de sus tropas de tomar Kiev y el cambio de estrategia sobre el terreno para centrarse en el este anunciado desde el Ministerio de Defensa ruso. Aleksander Dvornikov, de 60 años, es el general elegido por Vladímir Putin para hacerse cargo de esta nueva fase de la invasión Ucrania y jugó un papel destacado en la guerra de Siria, donde los soldados bajo su mando fueron acusados de abusos generalizados contra la población civil y de cometer crímenes de guerra.

El presidente ruso dejó claro cuál es su batalla principal ahora en esta guerra y reiteró en un discurso pronunciado este martes que las Fuerzas Armadas de Rusia lograrán sus “objetivos claros y nobles” en el Donbás.

“El objetivo principal es ayudar a la gente del Donbás, la gente del Donbás, que reconocimos y que nos vimos obligados a defender, porque las autoridades de Kiev, empujadas por Occidente, se negaron a cumplir con los Acuerdos de Minsk destinados a una solución pacífica de los problemas” en esta región del este de Ucrania, dijo este martes Putin.

Mientras Putin califica de “noble” la guerra en Ucrania, se multiplican las evidencias del horror perpetrado contra civiles por las tropas rusas de los territorios de la región de Kiev tras la retirada de los soldados, crímenes que tanto Putin como desde el Kremlin niegan y califican de “montaje”, aunque distintas investigaciones internacionales desmontan esa versión.

La fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova, aseguró este martes que, con su investigación tras la invasión rusa, tiene información de que “se están cometiendo o se han cometido” presuntos crímenes de guerra en alrededor de “6.000 lugares” en territorio ucraniano.

VR/IG