El líder de la bancada demócrata promete un proceso “rápido pero justo” al recibir el impeachment del expresidente Donald Trump

Amanda Holpuch

Nueva York —

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El único cargo de acusación formal contra Donald Trump fue entregado anoche al Senado, donde el líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer, promete un impeachment (juicio político) rápido pero justo.

En la semana posterior al 8 de febrero, el ex presidente enfrentará el segundo impeachment de su vida, esta vez finalizado su único mandato y por el solo cargo de incitar a la insurrección. Se le atribuye haber instigado el asalto al Capitolio de EEUU que cobró vidas de estadounidenses el 6 de enero.

“Será un juicio justo, pero avanzará relativamente rápido”, dijo el domingo a los periodistas desde Nueva York el senador demócrata por ese estado y jefe de la bancada demócrata, la mayoritaria en el Senado, Chuck Schumer. El juicio no tomaría mucho tiempo porque “tenemos mucho más que hacer.”

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, llevará el artículo de acusación desde la Cámara, a través del Capitolio, hasta el Senado a las 7.00 de la tarde, hora del Este, lo que marca el inicio formal del impeachment. Pero habrá una pausa de dos semanas en los procedimientos, después de que Schumer y el líder de la minoría republicana Mitch McConnell llegaron a un acuerdo el viernes.

“Durante ese período”, dijo Schumer, “el Senado continuará trabajando en otros asuntos para el pueblo estadounidense, como las nominaciones al gabinete y el proyecto de ley de ayuda del Covid-19, que brindará alivio a millones de estadounidenses que están sufriendo durante esta pandemia.”

Este aplazamiento dará a ambos equipos legales dos semanas más para prepararse. Pelosi designó a los acusadores de la Cámara de Representantes en el impeachment  que se llevará adelante en el Senado. Un equipo liderado por Jamie Raskin, un representante del estado de Maryland que también es profesor de Derecho Constitucional.

Un abogado de Carolina del Sur, Karl “Butch” Bowers, coordinará la defensa de Trump. Los casos más destacados de Bowers hasta la fecha incluyen defender un controvertido proyecto de ley para baño público transgénero respaldado por los republicanos en Carolina del Norte y representar a un gobernador de su propio estado, Mark Sanford, cuando se enfrentó a un juicio político.

Trump, que sin entregar el mando a Biden concluyó su presidencia mudándose de Washington a su resort privado en Florida, está acusado de incitar a la insurrección del Capitolio mientras intentaba revertir su derrota electoral.

El artículo de acusación menciona el intento de Trump para lograr que el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, también republicano, le “encontrara” votos que anularan el resultado en ese estado, como se detalla en la grabación de una llamada telefónica obtenida y difundida por el periodismo.

También es probable que se les pida a los senadores que consideren nuevos informes, primero el de The New York Times, donde se expone que Trump en las últimas semanas en el cargo consideró reemplazar al ministro de Justicia en funciones por un abogado del Departamento de Justicia que estaba listo para seguir a fondo respaldado al presidente con las acusaciones infundadas de fraude electoral.

The Wall Street Journal informó que Trump presionó al Departamento de Justicia para que pidiera a la Corte Suprema que invalidara la victoria de Biden. Al parecer, altos funcionarios amenazaron con dimitir en masa si el Ministro de Justicia en funciones era expulsado.

Trump sobrevivió el año pasado a su primer impeachment, donde la acusación era por acercamientos ‘sucios’ a Ucrania para desfavorecer a sus rivales políticos, sobre todo a Biden. El 13 de enero se convirtió en el primer funcionario federal de la historia de EEUU en ser acusado dos veces en un juicio político, cuando todos los demócratas y 10 republicanos de la Cámara votaron para enviarlo al Senado para que sea juzgado.

En su declaración entonces, Pelosi dijo: “Exactamente una semana después del ataque al Capitolio para socavar la integridad de nuestra democracia, un voto bipartidista de la Cámara de Representantes aprobó el artículo de impeachment , y es nuestro solemne deber entregarlo al Senado”.

Aunque el Senado ahora está controlado por los demócratas, dos tercios de los senadores deben votar en contra de Trump para que sea condenado. Eso significa que 17 republicanos deben ir en contra de un ex presidente de su propio partido. Hasta el viernes, según un recuento de The Washington Post, 42 senadores habían dicho que apoyaban el impeachment , 19 estaban abiertos a la condena, 28 se oponían y 11 no habían dado ninguna indicación de su parecer.

Se dice que decenas de republicanos influyentes están presionando a los senadores para que lo condenen. McConnell ha dicho que los insurrectos que irrumpieron en el Capitolio, provocando la muerte de cinco personas, incluido un oficial de policía, fueron “alimentados con mentiras” por Trump.

Si Trump es condenado, entonces los senadores también podrían votar la prohibición de que vuelva a ocupar un cargo público. Eso solo requiere una mayoría de votos.

En la cadena de televisión ABC le preguntaron a la senadora de Minnesota Amy Klobuchar si los demócratas podrían considerar “una censura o algún tipo de resolución bajo la 14a enmienda para evitar que el presidente Trump se postule nuevamente para el cargo”, en caso de que escape a la condena en su juicio en el Senado.

“Estamos enfocados en el impeachment ”, dijo Klobuchar, “pero hay muchas opciones. Es algo que se puede tener en cuenta. Pero creo que lo que sus espectadores deben saber en este momento es que debemos hacer muchas cosas a la vez”.

Por su parte, Biden fue discreto respecto al impeachment,  centrándose en cambio en las prioridades legislativas y en conseguir la confirmación de quienes nominó para el gabinete.

“Cuanto más tiempo tengamos para ponernos en marcha y hacer frente a las crisis”, dijo recientemente el nuevo presidente, “mejor”.

Traducción: Alfredo Greco y Bavio