Guerra y desastre ambiental Opinión

Devastación ambiental en Ucrania

Directora y abogada senior del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA) | Directora Ejecutiva de Environment People and Law
Incendio.

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Los conflictos armados, además de generar sufrimiento a la población civil, también producen daños ambientales que pueden llegar a ser irreversibles. La Guerra del Golfo fue muestra del mayor desastre ambiental causado por una guerra. Las tropas iraquíes detonaron más de 700 pozos de petróleo kuwaitíes, de los que más de 600 estuvieron ardiendo durante meses. Las lagunas de crudo en el desierto de los pozos dañados representaron una amenaza para los acuíferos. Con el propósito de obstruir las plantas desaladoras, Irak vertió entre 6 y 11 millones de barriles de crudo directamente en el Golfo. La liberación de crudo también tuvo efectos mortales en aves migratorias y tuvo efectos en la salud de la población de la zona. 

En aquella ocasión, la Resolución 687 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas declaró que “...Irak...es responsable ante los gobiernos, los nacionales y las empresas extranjeras, con arreglo al derecho internacional, por toda pérdida directa y daño directo, incluidos los daños al medio ambiente y la destrucción de recursos naturales, y por todo perjuicio directo resultante de la invasión y ocupación ilícitas de Kuwait”. Para ello, se creó la Comisión de Indemnización de Naciones Unidas, encargada de gestionar el Fondo de Indemnización y evaluar las reclamaciones derivadas de la responsabilidad de Irak.

Es seguro que en esta ocasión el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no podrá declarar la responsabilidad de Rusia por los daños ambientales que está causando en el medioambiente de Ucrania, pero al mismo tiempo, otros órganos de la ONU, junto con la comunidad internacional, tendrán que trabajar para restaurar todos los daños ambientales generados por las tropas rusas como reportan nuestros colegas de la organización ucraniana “Environment People and Law” (EPL). 

Desde los primeros días de la invasión, las tropas rusas empezaron a destruir deliberadamente las infraestructuras críticas tanto con misiles de alta precisión como con artillería a reacción. Definitivamente, el objetivo de estas acciones ha sido debilitar el suministro de combustible a las ciudades ucranianas, los recursos para la reconstrucción y causar el máximo daño económico. Sin embargo, algunos casos que hemos registrado indican que el objetivo de algunos bombardeos es empeorar la situación medioambiental en las ciudades y pueblos.

Daños en la biodiversidad

Hasta el 30 de marzo de 2022, cerca del 44% de la superficie del denominado “fondo de reservas naturales” (reservas naturales y de la biosfera, parques naturales nacionales) se encontraban en la zona de guerra o bajo la ocupación temporal de las tropas rusas. En total, al menos 3 reservas de la biosfera, 13 parques nacionales y 4 reservas naturales del sur, el este y el norte de Ucrania están actualmente bajo ocupación temporal. 

El uso masivo de artillería y aviación en los campos de batalla provoca numerosos incendios y daños a la vegetación. Pero la fauna está aún más amenazada, ya que, además de los incendios, también se ve amenazada por la caza furtiva de los militares, el ruido de los vehículos militares y los combates. Estos factores son especialmente peligrosos ahora debido al comienzo de la migración primaveral de las aves. Muchas especies volarán para anidar en la costa del Mar de Azov y del Mar Negro, donde continúan los combates y no podrán dar a luz a una nueva generación debido a las perturbaciones. Algunas aves volverán a sus lugares de anidación en Polissya, afectados no solo por las hostilidades sino también por graves incendios. Asimismo, varios millones de aves de diversas especies tendrán que atravesar Ucrania en tránsito para volver a sus lugares de nidificación en el norte de Europa. Sin embargo, en este momento es difícil predecir si podrán sobrevolar la zona de las hostilidades y los incendios. Por ello, para muchas especies de aves, las hostilidades pueden provocar una reducción global de la población en toda Europa. Esto se refiere también a las especies en peligro de extinción a nivel mundial. La construcción de defensas, las explosiones de munición y el paso de tanques por zonas protegidas también provocan la destrucción de los ecosistemas naturales.

Liberación de sustancias químicas por incendios y explosiones

Según estimaciones preliminares, desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, los bombardeos han provocado incendios a gran escala en al menos 10 depósitos de petróleo, más de diez grandes almacenes de materiales inflamables y combustibles, se han quemado al menos 6 hipermercados de materiales de construcción en varias ciudades (miles de toneladas de materiales de construcción, incluidos los plásticos) y se han dañado varios gasoductos. 

La combustión al aire libre de productos petrolíferos provoca la liberación de monóxido de carbono, óxidos de azufre y nitrógeno. Estos últimos son gases ácidos que, al reaccionar con el agua, producen ácidos que pueden irritar las mucosas al ser inhalados. Además, se liberan un gran número de compuestos aromáticos, aldehídos, cetonas, que son perjudiciales para el cuerpo humano. Asimismo, el humo negro típico de los incendios en los depósitos y almacenes de petróleo es una señal de las importantes emisiones de micropartículas de hollín, que es el carcinógeno más peligroso de todos los que se pueden encontrar en la vida cotidiana.

Se ha reportado un ataque ruso a un tanque lleno de ácido nítrico en Luhansk. El ácido nítrico se utiliza para producir nitrato de amonio, uno de los principales componentes de los fertilizantes y para producir explosivos como la nitroglicerina y el trinitrotolueno (TNT). Este penacho de ácido mineral altamente corrosivo provocó que se aconsejara a los habitantes de la ciudad de Rubizhne que permanecieran en el interior, cerraran las ventanas y las puertas y llevaran máscaras debido al riesgo de lesiones graves en caso de inhalación. En contacto con la carne, el ácido nítrico provoca rápidamente graves quemaduras químicas.

Estos son solo algunos ejemplos de los daños ambientales de la guerra en Ucrania. Al mismo tiempo, la población ucraniana se ve privada de su derecho a un medio ambiente limpio, sano y sostenible reconocido por la resolución 48/13 del Consejo de Derechos Humanos. 

Algunas de nuestras propuestas para hacer frente a estos daños incluyen la creación de una Comisión de Indemnización siguiendo el modelo de la creada para el caso de Irak, la cooperación con la NASA y la ESA para un análisis profesional rápido del impacto medioambiental de la guerra o el establecimiento de un Fondo para la Vigilancia del Medio Ambiente con el desarrollo de una metodología especializada de vigilancia del medio ambiente en condiciones de hostilidades, incluyendo un sistema de pruebas rápidas implementado por laboratorios certificados.

AB/OK

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