Banco Central: el oficialismo consiguió una amplia mayoría para reformar la Carta Orgánica
El oficialismo consiguió este miércoles una amplia mayoría en la Cámara de Diputados para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que el presidente Javier Milei definió como una de las medidas legislativas más importantes de esta etapa de su Gobierno.
El proyecto fue aprobado con 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, y ahora será girado al Senado para continuar con su tratamiento.
La propuesta apunta a consolidar el principio de emisión monetaria cero y establece una serie de restricciones sobre las operaciones del Banco Central con el Tesoro nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo planteado por el oficialismo es reforzar la independencia de la autoridad monetaria y concentrar su mandato en la preservación del valor de la moneda.
Los argumentos del oficialismo
El debate comenzó con la exposición del presidente de la Comisión de Finanzas, Santiago Pauli, quien defendió la reforma y sostuvo que busca evitar que el Banco Central vuelva a ser utilizado como una herramienta política. “Esta reforma busca que el Banco Central no sea saqueado, no se convierta en una herramienta de hacer política”, afirmó Pauli durante el debate.
El legislador sostuvo además que el objetivo es recuperar la fortaleza de la moneda y permitir que los argentinos puedan “ahorrar, progresar, planificar a largo plazo y vivir la vida que tienen”. Pauli cuestionó el uso que se hizo históricamente de la autoridad monetaria y afirmó que el Banco Central “pasó a convertirse en una extensión del Ministerio de Economía o del Poder Ejecutivo de turno”.
Entre los principales cambios, destacó la eliminación de los adelantos transitorios al Tesoro, la prohibición de préstamos al Gobierno nacional, a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además de la prohibición de comprar títulos del Estado nacional en el mercado primario.
En la misma línea, el diputado radical Guillermo Agüero defendió la iniciativa y afirmó que busca “dotar al Banco Central de independencia” y establecer un mandato único. Según sostuvo, la reforma también pretende impedir mecanismos de financiamiento al Tesoro mediante adelantos transitorios o transferencias de utilidades que no respondan a ganancias reales de la entidad.
Agüero cuestionó el esquema de objetivos múltiples que tuvo el Banco Central y consideró que cuando a la autoridad monetaria se le exige simultáneamente preservar el valor de la moneda, cuidar el empleo, financiar al Tesoro y dirigir el crédito, “no termina cumpliendo absolutamente ninguna de las funciones en su cabal dimensión”.
Las críticas de la oposición
Desde la oposición cuestionaron tanto el contenido del proyecto como el criterio de autonomía que plantea para el Banco Central. El diputado de Unión por la Patria Itai Hagman sostuvo que la reforma busca “blindar una política cuyos resultados no fueron los que el gobierno esperaba” y cuestionó las consecuencias que podría tener sobre el acceso al crédito.
Hagman señaló que alrededor de seis millones de personas atraviesan problemas vinculados con el endeudamiento y la mora, mientras que existe otro grupo de millones de personas que, aunque todavía no se encuentran en mora, enfrentan dificultades para afrontar sus obligaciones. “Deberíamos estar discutiendo cómo aliviar a esas familias”, sostuvo el legislador, quien también planteó que el Congreso debería concentrarse en medidas destinadas a evitar el cierre de empresas.
Por su parte, Miguel Ángel Pichetto rechazó el criterio de rigidez que plantea la iniciativa y defendió una concepción del Banco Central subordinada al interés general y al rumbo económico definido por el Poder Ejecutivo. “Nunca estuve de acuerdo con un criterio de rigidez porque pienso que, en primer lugar, antes que la economía, está la política”, afirmó Pichetto.
El diputado también cuestionó la independencia del organismo y apuntó contra la relación entre el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el ministro de Economía, Luis Caputo. “¿De qué autonomía me hablan?”, planteó Pichetto durante su intervención, al cuestionar que el proyecto busque reforzar la independencia de una entidad cuyo titular mantiene una relación profesional previa con el jefe del Palacio de Hacienda.
Qué cambia con la reforma
El proyecto aprobado por Diputados establece modificaciones centrales sobre el funcionamiento y las atribuciones del Banco Central.
Entre los principales puntos se encuentran:
- Se eliminan los adelantos transitorios al Tesoro y se prohíben los préstamos del Banco Central al Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Se prohíbe la compra de títulos del Estado nacional en el mercado primario.
- Se restringe la transferencia de utilidades al Tesoro, que quedará limitada a ganancias reales obtenidas por la autoridad monetaria.
- Se elimina la multiplicidad de objetivos del Banco Central y se establece como mandato central la preservación del valor de la moneda.
- Se restringen mecanismos de financiamiento al Tesoro vinculados con utilidades ficticias derivadas de diferencias en el valor de los tipos de cambio o de las reservas internacionales.
- Se modifica el mecanismo de designación de los directores del Banco Central: para su aprobación se requerirá mayoría simple de ambas cámaras del Congreso, mientras que su rechazo deberá contar con una mayoría de dos tercios.
La iniciativa deberá ahora ser analizada por el Senado. De conseguir allí el respaldo necesario, el Gobierno avanzará con uno de los cambios estructurales que considera centrales para su programa económico: limitar la capacidad del Banco Central de financiar al Estado y concentrar su función en la defensa del valor de la moneda.
Con información de la agencia NA
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