Murió Rubén Rada, una figura fundamental de la música rioplatense
Rubén Rada murió este miércoles a las 15:30 en Montevideo, después de permanecer internado durante un mes a raíz de una neumonía y las complicaciones derivadas del cuadro. La noticia fue comunicada por su familia a través de las redes sociales. “Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 hs. se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo”, señalaron, y agradecieron tanto los mensajes recibidos durante su internación como al equipo médico que lo atendió.
El ingreso hospitalario del intérprete ocurrió el pasado 5 de agosto en un centro de salud de Montevideo por un cuadro “respiratorio complejo”. En el momento en que se conoció su ingreso, se había difundido que el músico estaba con un “buen estado de ánimo” y con numerosos proyectos en marcha.
La despedida pone fin a una trayectoria de más de seis décadas en la que Rada se convirtió en uno de los artistas más importantes de la música uruguaya y en una figura de referencia para la cultura rioplatense.
Un artista que nunca dejó de buscar
Rada nació en Montevideo y comenzó su carrera profesional a fines de los años 50, cuando todavía era muy joven. Integró Los Hot Blowers, una formación de jazz en la que adoptó el nombre artístico de Richie Silver, y posteriormente formó parte de El Kinto junto a Eduardo Mateo y Eduardo Useta. Aquella experiencia fue decisiva. El Kinto comenzó a explorar una combinación novedosa entre ritmos uruguayos y las influencias del rock y la música brasileña, en una búsqueda que anticipó buena parte de las fusiones que marcarían la música rioplatense durante las décadas siguientes.
A comienzos de los 70 llegó Tótem. La banda, fundada por Rada, se convirtió en una de las expresiones más importantes del rock uruguayo y puso al candombe en el centro de una propuesta que también incorporaba elementos del jazz, el soul y otros géneros. Pero Rada no quedó atado a una sola fórmula. Su carrera posterior estuvo marcada por la experimentación, tanto en sus trabajos solistas como en sus diferentes colaboraciones. Como cantante, compositor y percusionista, desarrolló un estilo reconocible que le permitió moverse entre la canción popular, el funk, el rock, el jazz y el candombe.
La actividad artística había acompañado a Rada prácticamente hasta sus últimos meses. Antes de su internación había puesto en marcha ¿Quién va a cantar?, un ciclo de encuentros musicales con artistas de distintas generaciones y estilos que se difundía por YouTube. Además, preparaba el regreso de Tótem. La banda tenía programados dos conciertos para el 10 y el 11 de octubre en la Sala Zitarrosa de Montevideo, en lo que estaba previsto como un reencuentro con parte del repertorio que marcó la historia del grupo.
Una trayectoria que cruzó fronteras
Aunque su obra está profundamente ligada a Montevideo y al candombe, Rada logró construir una carrera con fuerte presencia fuera de Uruguay. Su música circuló por América Latina y lo convirtió en uno de los artistas uruguayos más reconocidos de las últimas décadas. Su influencia no se explica solamente por la cantidad de discos o proyectos que encabezó. También por su capacidad para acercar tradiciones musicales diferentes y hacerlo con una identidad propia.
El virtuosismo de “El Negro” no sólo se midió en galardones, sino en el respeto de sus colegas: Paul McCartney se declaró admirador de su propuesta rítmica tras conocerlo en Montevideo, luego de que, en los ’80, llegó a sus oídos la canción “No te vayas, Francisquito”, gracias a un periodista que le reprodujo la pieza al ex-Beatle en un programa de radio.
A lo largo de su trayectoria recibió numerosos reconocimientos, entre ellos un Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2011, además de premios Gardel y Graffiti, además de ser nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo.
En Argentina, su impronta fue clave para íconos de la talla de Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar, con quienes compartió escenarios y grabaciones.
El artista celebró sus 80 años en 2023 con un espectáculo en el Auditorio Nacional del Sodre, donde recorrió diferentes etapas de su carrera junto a sus hijos Matías, Julieta y Lucila, también dedicados a la música.
En 2015 atravesó una angioplastia coronaria y en 2017 debió permanecer internado durante tres días por un pico de presión arterial. En ambos casos pudo volver rápidamente a la actividad.
Con información de la agencia NA
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