Los datos que contradicen a Milei sobre el aborto y la caída de la natalidad
El presidente Javier Milei volvió a vincular la fuerte caída de la natalidad en la Argentina con la legalización del aborto y sostuvo nuevamente que la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) tuvo consecuencias sobre la cantidad de nacimientos.
La afirmación ya había sido formulada por el mandatario en distintas oportunidades y fue cuestionada a partir de los datos oficiales y de análisis de especialistas en demografía y salud reproductiva, según recopiló Chequeado en su momento. El principal problema que presenta esa interpretación es temporal: la natalidad argentina comenzó a descender de manera sostenida varios años antes de que el Congreso sancionara la Ley 27.610, en diciembre de 2020.
De acuerdo con los datos de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS), dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, la cantidad de nacimientos comenzó a caer con fuerza a partir de 2014. Ese año se registraron 777.012 nacidos vivos, mientras que en 2020, cuando se aprobó la ley de IVE, fueron 533.299.
La tendencia continuó después de la sanción de la norma. En 2024, último dato disponible, se registraron 413.135 nacimientos. Es decir, hubo una reducción de alrededor del 22,5% respecto de 2020. Pero la caída había sido todavía mayor en el período anterior: entre 2014 y 2020 los nacimientos se redujeron un 31,4%.
El dato resulta central para analizar la afirmación presidencial: el descenso de los nacimientos no comenzó con la legalización del aborto, sino seis años antes.
Una tendencia que excede a la Argentina
La reducción de la natalidad tampoco es un fenómeno exclusivamente argentino. Los datos internacionales muestran una tendencia similar en buena parte del mundo y, particularmente, en América Latina.
Según datos del Banco Mundial, la tasa de natalidad mundial viene descendiendo desde hace años. En América Latina, la disminución se registra desde hace más de medio siglo y se hizo más pronunciada a partir de la década de 2010.
“En Latinoamérica las tasas de natalidad vienen bajando desde hace más de medio siglo. A partir de los 2010 este descenso se hace más pronunciado, en especial en países como Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay. En Argentina se vuelve muy claro que se desploma a partir de 2014”, explicó María de las Nieves Puglia, directora de Género de Fundar.
La tendencia también alcanza a la tasa de fecundidad, que mide la cantidad de hijos por mujer. Un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) publicado en 2026 señala que la fecundidad viene descendiendo a nivel mundial desde 1990.
En otras palabras, la disminución de los nacimientos forma parte de una transformación demográfica de alcance global y no comenzó con la legislación argentina sobre el aborto.
Qué factores explican la caída de los nacimientos
Los especialistas consultados para analizar el fenómeno coinciden en que no existe una única causa capaz de explicar la reducción de la natalidad.
Entre los factores aparecen los cambios sociales y culturales, el aumento de los niveles educativos, la incorporación de las mujeres al mercado laboral, las dificultades para compatibilizar trabajo y crianza y una mayor disponibilidad de métodos anticonceptivos.
Puglia señaló que el descenso de la natalidad responde a múltiples factores y sostuvo que resulta imposible atribuirlo directamente a la legalización de la IVE, precisamente porque la caída comenzó mucho antes de la aprobación de la ley.
Entre los cambios de las últimas décadas mencionó el ingreso masivo de las mujeres al mercado laboral, el crecimiento de los niveles de educación superior y la expansión de las políticas de salud sexual y reproductiva, que permiten tomar decisiones sobre si tener hijos, cuándo tenerlos y cuántos tener.
Un documento del UNFPA sobre las tendencias demográficas en Argentina también identifica transformaciones en las preferencias de las personas, cambios en la organización de las familias y modificaciones culturales vinculadas con las decisiones reproductivas.
A esto se suma el acceso creciente a métodos anticonceptivos y una mayor capacidad de las personas para planificar su vida reproductiva.
Dolores Dimier, docente del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, también definió la caída de la natalidad como un fenómeno multicausal. Entre los elementos que mencionó aparecen la incorporación de las mujeres al ámbito público y laboral, las dificultades para conciliar los tiempos de trabajo y crianza, el aumento de las vasectomías y ligaduras de trompas y los cambios en los valores y proyectos de vida de las generaciones más jóvenes.
La fuerte caída de la fecundidad adolescente
Otro dato relevante es la evolución de los nacimientos entre adolescentes. La tasa de fecundidad adolescente viene disminuyendo desde 2011 y lo hizo a un ritmo incluso mayor que la fecundidad general. En 2023, según los datos analizados por Chequeado, se ubicó en 11,5 nacimientos por cada mil adolescentes de entre 10 y 19 años, una reducción del 64% respecto de 2005.
Desde Cippec señalaron que este descenso es especialmente relevante porque implica mayores oportunidades para que las adolescentes completen sus estudios y tengan una mejor inserción en el mercado laboral. La caída de los embarazos adolescentes se vincula, entre otros factores, con un mayor acceso a métodos anticonceptivos y a políticas de salud sexual y reproductiva. Por eso, tampoco puede utilizarse automáticamente como evidencia de que la reducción de los nacimientos responde a la legalización del aborto.
Qué establece la ley de aborto
La Ley 27.610, sancionada en diciembre de 2020 y promulgada en enero de 2021, establece el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación inclusive. Después de ese plazo, la interrupción del embarazo es legal cuando se trata de un embarazo producto de una violación o cuando está en riesgo la vida o la salud de la persona gestante.
La existencia de la ley, por lo tanto, modificó el marco legal para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo, pero los datos demográficos disponibles no permiten establecer que esa modificación sea la causa de la caída de la natalidad que se registra en la Argentina. El dato más contundente es cronológico: cuando la IVE fue aprobada, la Argentina ya llevaba seis años de descenso sostenido en la cantidad de nacimientos.
Una caída que se profundizó después de 2020
Los números más recientes muestran que la tendencia continuó después de la aprobación de la ley. En 2014 habían nacido 777.012 niños y en 2024 fueron 413.135: prácticamente la mitad en una década.
La reducción fue particularmente pronunciada durante la última década, pero no se inició en 2020. De hecho, más de la mitad del descenso registrado entre 2014 y 2024 se produjo antes de la sanción de la IVE.
La evidencia disponible, entonces, permite afirmar que la natalidad argentina atraviesa una transformación profunda, pero no que esa transformación pueda atribuirse de manera directa a la legalización del aborto.
Con información de Chequeado
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