Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Tras la aprobación del acuerdo con el FMI

Duras críticas de los senadores kirchneristas: “El pueblo sufrirá las consecuencias de este pacto”

El Senado de la Nación el jueves por la noche

elDiarioAR

0

Los trece votos en contra del acuerdo con el FMI y dos de las tres abstenciones corresponden al Frente de Todos. Esa quincena de senadores nacionales, que representa casi un 43% del oficialismo en el Senado, decidió no hablar en el recinto. Las únicas excepciones fueron la senadora salteña Nora del Valle Giménez; la puntana Eugenia Catalfamo y la neuquina Silvia Sapag que se abstuvo. Varios, como Oscar Parrilli, que votó en contra, y la rionegrina Silvina García Larraburu que a último momento definió su abstención en lugar del voto en contra, insertaron sus discursos para que quede registro en las versión taquigráfica de la sesión.

Esos trece senadores del Frente de Todos que votaron en contra del acuerdo con el FMI difundieron un documento de ocho páginas para explicar los motivos que los llevaron a votar de manera distinta que el resto de los miembros de su bancada política.

“Esta artificial encrucijada a las que nos pretenden someter, de aceptarse, se transformaría en la derrota no solo del pueblo, que sufrirá las consecuencias de este pacto, sino que, además, se transformaría en la dolorosa derrota de la política, verdadera y vital herramienta que desde nuestras bancas pero fundamentalmente como militantes, no estamos dispuestos a aceptar”, afirmaron en el texto.

En el documento, que fue publicado en redes sociales al finalizar la sesión en la que se aprobó el acuerdo con el FMI con 56 votos a favor, los senadores alertaron como “de difícil cumplimiento” a las metas fijadas en el entendimiento y afirmaron que no permitirían el crecimiento económico.

Algunos de los senadores como Anabel Fernández Sagasti, Mariano Recalde o Eugenia Duré publicaron los argumentos en sus redes al finalizar la votación.

En un texto titulado “Crecer para pagar. ¿Es posible con este pacto?”, los legisladores sostienen que su posición “no es espasmódica ni repentina, sino que es el resultado de un proceso, no exento de tensiones y debates, que se vienen desarrollando desde el primer momento en el que comenzaron las negociaciones con el FMI y los resultados a los que se arribó en la negociación de la deuda externa que condiciona al país y la vida de las familias argentinas”.

Los senadores aseguraron que el préstamo político a Macri “se hizo bajo múltiples irregularidades para la legislación y la institucionalidad de nuestro país y para el propio FMI”.

“Aquí radica, creemos, la cuestión institucional y política más grave de toda la operación. En lo que constituye quizás el hecho más pernicioso de los últimos años para la salud y la calidad institucional de la Argentina, la toma de deuda de Macri fue hecha de forma irregular, informal, y de espaldas al pueblo”, sostuvieron.

Luego de enumerar una serie de irregularidades en la toma del préstamo, aseguraron que “toda la operación de esta deuda fue violando el propio estatuto del Fondo”.

“Cuando la cifra por fuga de capitales alcanzó los 86 mil millones de dólares, el propio FMI debió solicitarle al expresidente Macri que coloque controles de salidas de capitales, cosa que terminó haciendo, dejando el Gobierno con un nuevo ”cepo“, el cual habían prometido que no volvería más”, señalaron.

Añadieron que hoy se está “frente a la aprobación de un nuevo pacto con el Fondo, que dada la experiencia de nuestro país, sabemos que no logrará cumplir con el objetivo de 'crecer para poder pagar'”.

Asimismo, afirmaron que no son “ingenuos” y que “nunca” esperaron que “el FMI se volviera ”keynesiano“, ni que dejara de promover planes de ajuste”.

Por eso, agregaron, “más allá de la aprobación de esta renegociación, creemos que el centro del debate político en Argentina es cómo tener un programa de crecimiento económico que supere las recetas fallidas de programas de ajuste y recesión”.

“Tras cuatro años de 'doctrina de shock' macrista, dos años de la peor pandemia internacional del último siglo y transitando una guerra que afecta el precio internacional de las materias primas, la economía argentina necesita fuertemente crecer”, subrayaron.

Y agregaron: “Creemos firmemente que las deudas deben ser honradas, y nuestro movimiento político así lo ha demostrado en los hechos pagando deudas que no contrajo, y que fueron contraídas por Gobiernos de signo ideológico opuesto. Pero a pesar de nuestra voluntad de honrar las deudas, también sabemos que ajustar a los sectores de ingresos medios y bajos es por definición contraproducente con los propios objetivos de crecimiento económico que cualquier programa necesita para no fracasar”.

En otro de sus párrafos, el documento retoma una definición de Máximo Kirchner al afirmar que “los números tienen que 'cerrar con la gente adentro'”, mientras que al entrar en detalles económicos vaticina que el acuerdo con el FMI provocará una caída del consumo y de la actividad económica, y por lo tanto de la recaudación, al mismo tiempo que tendrá efectos inflacionarios por las exigencias devaluatorias.

“Con estas premisas resulta imposible impulsar el crecimiento económico. Sin crecimiento económico no hay industria, ni autoabastecimiento energético, menos aún cambio tecnológico y diversificación exportadora que son las bases reales de un modelo de desarrollo sostenible con distribución de la riqueza”, plantearon.

“Por todo lo expresado, entendemos que los números tienen que 'cerrar con la gente adentro' y, lamentablemente con este pacto, millones de compatriotas seguirán afuera y otros tantos más, quedarán excluidos”, concluye el texto.

NB

Etiquetas
stats