Estrategia urbana y el foco en la seguridad: la campaña con la que Juntos espera volver a ganar el domingo la Provincia

Rodríguez Larreta y Santilli, con Ocaña, Bullrich y Milman, ayer en Merlo. Juntos refuerza su discurso por la cuestión de la inseguridad.

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La señora suspira incrédula. Suelta un gemido y se toca el pecho. “¡No traje mi teléfono, qué tonta!”, se lamenta, mientras Patricia Bullrich pasa caminando frente a ella, luego de bajarse de un auto para sentarse a la mesa de un bar donde la esperan Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, entre otros dirigentes y candidatos de Juntos.

Las mesas en la vereda de la confitería “Las Palmeras” de la avenida José de San Martín al 2500, en Merlo, funcionan como un búnker improvisado antes de una caminata y encuentro con vecinos en una plaza cercana que están por realizar Santilli, en compañía de las principales figuras del macrismo. 

Pero antes de arrancar, Santilli salta de su silla y saluda a la señora visiblemente emocionada. “Te amo”, le dedica Marta Martínez, de 56 años, luego de abrazarlo. Vive a media cuadra de la avenida y le dice a elDiarioAR que su marido es plomero, que sus dos hijos trabajan en Capital Federal, y que todas las noches cuando regresan a casa los espera “con el corazón en la boca”. “Somos gente trabajadora y ya no se puede vivir así. La plata no alcanza aunque trabajes día y noche. Y te da bronca que todo lo que uno trabaja para tener… –se queja sin completar la frase–. No se puede”.

Ya con Bullrich y Larreta a su lado, Santilli retoma la caminata que había iniciado cuatro cuadras atrás en la avenida comercial de Merlo, histórico distrito peronista –hoy gobernado por Gustavo Menéndez– y de los pocos donde el ex vicejefe de gobierno porteño quedó segundo: casi 15 puntos de ventaja le sacó Victoria Tolosa Paz, que obtuvo 39 por ciento de los votos. 

El macrismo sabe que es un terreno hostil, y por eso Santilli responde con una sonrisa y levantando la mano cuando desde una camioneta gritan “Colorado, garca”. Pero a los pocos metros de marcha, entre colaboradores que lo rodean como avispas a un panal, el candidato se encuentra con una señora que le llega a los hombros y lo saluda efusivamente, antes de abrir su local de lencería femenina. Él le pide una foto, a la que se suman Larreta y Bullrich. “Les tengo fe, por mis hijos, por mis nietos”, les dedica Clarita, 83 años y 40 como comerciante, siempre en el mismo local alquilado. “Yo quisiera retirarme del trabajo, pero con la jubilación no me alcanza –agrega a elDiarioAR–. Vivo sin tirar manteca al techo, no puedo irme ni 15 días de vacaciones”.

La seguridad como eje

Más seguridad es uno de los principales reclamos del centenar de personas –entre vecinos y militantes– que ahora rodean a Santilli, Larreta, Bullrich y al candidato a concejal por el distrito, David Zencich, entre otros, en un semicírculo en el medio de la plaza Eva Perón, al caer la tarde del martes. 

Anotados previamente, ocho personas toman el micrófono para hacerles preguntas a los dirigentes. “¿Qué van a hacer con el tema de seguridad, con los últimos hechos horribles que hubo, van a reformar el Código Penal?”, lanza Federico Ponce, el primero en hablar y quien recuerda el crimen del kiosquero Roberto Sabo, en Ramos Mejía, el domingo. “Yo vivo en San Antonio Padua y les pido por favor que hagan algo urgente con la seguridad”, agrega a su turno Lidia López. La problemática se repite en varias de las intervenciones, y se completan con preocupaciones por la corrupción, la salud, la educación y hasta por el maltrato animal.

“¡Basta de largar a los presos!”, grita Larreta a su turno, retomando una frase de una señora del público, luego de que todos los anotados hayan hablado, y estallan los aplausos. El jefe de gobierno porteño la invita a subir al escenario y le levanta la mano cuando la señora se descarga contra Cristina Kirchner, el empresario detenido Lázaro Báez y el ex funcionario José López, que obtuvo la excarcelación días atrás: “¡Ana María, diputada!”, la arenga, antes de dar un mensaje corto porque tiene que irse a otra recorrida y darle pie a Bullrich. 

Durante veinte minutos, la presidenta de Pro critica la política de seguridad del Gobierno nacional y provincial, y denuncia que se destruyó uno de sus logros durante el mandato de Mauricio Macri, “cuando la tasa de homicidios fue la más baja desde que en Argentina se siguen las estadísticas de homicidio”. 

Es que para Juntos la seguridad también se volvió eje del último tramo de la campaña, e incluso por lo bajo no descartan que el crimen del kiosquero los beneficie electoralmente. Las encuestas al menos señalan la problemática como una prioridad en la opinión pública: según un estudio, conocido a fines de octubre, del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la UBA sobre percepción de inseguridad dirigido a una población mayor de 18 años, siete de cada diez personas ubicaron a la delincuencia entre sus primeras tres preocupaciones –junto a la inflación y la corrupción–.Y casi 8 de cada 10 creen que la inseguridad aumentaría en los próximos seis meses. 

Juntos, con Manes también

Luego de Bullrich, arranca Santilli y se queja entre risas de que todos los que hablaron antes le dejaron “la vara muy alta”. Pero retoma el hilo de la seguridad como latiguillo de campaña. “Es muy triste lo que estamos viendo, muy doloroso y es tiempo de cambiar”, afirma, antes de terminar el cuarto acto desde que comenzó la semana y en un discurso mucho más breve que el de la ex funcionaria, apurado porque lo esperan en Hurlingham, con otra camina y charla-acto con vecinos. Allí Juntos pelea cabeza a cabeza contra el FdT: apenas quedó segundo por 572 votos.

La dinámica de las recorridas a pie y conversaciones públicas es la marca registrada en la campaña opositora, y una estrategia que Santilli retomó en la provincia apenas logró el triunfo contra Facundo Manes en las PASO. Según cálculos que comparte con sus colaboradores, ya lleva “caminados” más de 30 mil kilómetros desde antes de las primarias. 

Un kilometraje que luego del 12 de septiembre sumó a los hechos por Manes, para armar una estrategia de campaña complementaria, con recorridas por separado en los distritos fuertes de cada uno, y determinados momentos compartidos. En los últimos días, el ex vice de Larreta se enfocó en las cabeceras urbanas y el médico –tercero en la lista detrás de Graciela Ocaña– estuvo en el interior de la provincia, donde sacó la mayoría de votos para Juntos. Ambos tienen un acto programado para hoy miércoles en San Miguel. Al “Colo” le queda también en agenda, San Andrés de Giles, General Rodríguez, Florencio Varela y el cierre de campaña –otra vez con Manes– en La Plata.

En el macrismo aseguran que hay una retención de los votos que logró el neurólogo en las PASO en casi un 90%, por lo que confían en que la mayoría de los 1.2 millones de votos que sacó Manes –cerca del 40% de los sufragios obtenidos por la alianza opositora– sigan en Juntos. “No hay nada que esté cambiando el escenario inicial de las PASO en favor del Gobierno”, indicaron cerca del primer candidato opositor. Y estiman que el aumento de la participación, si bien en gran parte votaría al Frente de Todos, también los podría beneficiar.

Varios de esos votos a Santilli lo pondrá Luis y su familia, un jubilado de setenta años y con cuatro hijos, que se acercó al acto del candidato en Merlo una vez comenzado: “Más vale que el domingo los voto de nuevo. ¡Olvidate!”, le dice a elDiarioAr, y encarando hacia una mesa de Juntos que reparte boletas, asegura: “Ahora voy a llevarme cuatro de las boletas que hay ahí. Para mí, mi señora y dos de mis hijos”.

MC/WC

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