Katopodis: “La convicción del Presidente es negociar con el FMI desde un programa de crecimiento”

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.

elDiarioAR


0

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, aseguró que “la convicción del Presidente es negociar con el FMI desde un programa de crecimiento”, adelantó que el Gobierno mantendrá “los niveles de inversión en obra pública” en 2022 y transmitió su confianza en que las partidas que se destinarán a ese rubro serán superiores a 2,5 puntos del PBI.

Argentina le pagó al FMI US$1.900 millones y las reservas del Banco Central cerraron debajo de los US$ 40.000 millones

Argentina le pagó al FMI US$1.900 millones y las reservas del Banco Central cerraron debajo de los US$ 40.000 millones

En una entrevista con Télam, el exintendente de San Martín e integrante del nuevo consejo del PJ bonaerense realizó un balance de 2021, adelantó iniciativas para el año próximo y definió a la “deuda externa que se está negociando con el FMI” como “una de las últimas mochilas que dejó el macrismo”, a la que calificó como “una bomba de tiempo”.

Sobre las tratativas con el organismo, Katopodis aclaró que la intención del Ejecutivo es “cerrar” esa negociación, pero sin que implique “entregar la decisión de llevar adelante un plan de infraestructura federal” como el que se está desarrollando.

“No nos vamos a correr de la defensa del mercado interno, no vamos a renunciar a apuntalar a las economías regionales y a las pymes como palanca para poder recuperarnos y así cumplir nuestros compromisos”, subrayó en la entrevista, que forma parte de una serie de diálogos con los ministros del Gabinete Nacional, que Télam viene publicando desde la semana pasada.

En cuanto a las definiciones políticas, el titular de la cartera de Obras Públicas cuestionó a la coalición Juntos por el Cambio por la situación económica y el cronograma de vencimientos de deuda con los que se encontró la gestión del Frente de Todos en diciembre de 2019, y, en ese punto, recordó que en 2018, luego de “golpear las puertas del FMI”, el gobierno de Mauricio Macri “automáticamente, de un día para otro, suspendió toda la obra pública a nivel nacional, en las provincia y en los municipios”.

¿Qué balance hace de este año de gestión, atravesado por la pandemia, la vacunación y la reactivación económica?

Nos tocó en estos dos primeros años, básicamente, construir salud pública. Pusimos en marcha obras sanitarias, 30 hospitales modulares, reapertura de hospitales en La Matanza y más de 270 obras que permitieron sumar 4500 camas en la peor crisis sanitaria de la Argentina. Ahora estamos en una nueva etapa marcada por obras para el desarrollo, para la infraestructura: caminos, rutas, acueductos, obras hídricas, que sin dudas vienen apuntalando la recuperación de la economía.

¿En qué nivel de ejecución del presupuesto va a terminar el año?

Ejecutamos el 100% del presupuesto en octubre, que son aproximadamente $360 mil millones, y ahora estamos con una partida extraordinaria, un refuerzo presupuestario que nos va a permitir terminar el año en aproximadamente $500 mil millones. Vamos a estar ejecutando un 50% más de lo que tenía previsto el presupuesto inicial.

¿Cuál es el mandato que le dio el presidente Alberto Fernández, y cuáles son las prioridades de gestión para el año que viene?

Hay una decisión del Presidente de la Nación de poner en marcha esta palanca que significa llegar a cada rincón de la Argentina con un profundo carácter federal con obra pública y estamos hoy en más de 3.000 obras. Cuando llegamos al Ministerio había solo 318 obras, de las cuales el 70% estaban paralizadas por falta de pago. Fue una decisión de Alberto Fernández poner recursos en la obra pública y pasar la inversión en obra pública del 1,1% del PBI al 2,5%.

¿Puede llegar a estar por arriba de 2,5% cuando se termine de negociar con provincias y municipios?

Es probable, porque es lo que viene ocurriendo año tras año y porque además el Presidente y el ministro de Economía entienden el carácter estratégico de la inversión en la obra pública. Estamos muy cerca de llegar a los mejores niveles de inversión de las últimas décadas. En 2014 y 2015, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner tuvo una inversión equivalente a 2,7 puntos del PBI. Nosotros recibimos una inversión de 1,1 y ya estamos en 2,5. Estamos cerca de esos grandes valores. Además, en 2014 el punto más alto de empleo logrado eran 430 mil puestos de trabajo registrado y hoy ya estamos en 370 mil. Hay una recuperación en los últimos 12 meses de manera consecutiva en la creación de puestos, y esto es por la decisión del Presidente de poner la inversión en la obra pública en primer lugar.

¿La inversión en obra pública que usted proyecta puede verse interrumpida si se llega a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?

Sostener el nivel de inversión en obra pública es una decisión que no está en discusión, no va a ser una variable del acuerdo con el FMI. Después de logrado dicho entendimiento, va a haber más obra pública y más medidas que fortalezcan el consumo y el mercado interno. Vamos a tener un nivel de inversión sostenido en los próximos dos años que no va a estar en riesgo de ser interrumpido, porque es una decisión del Presidente no bajarnos de tener un plan de infraestructura a nivel nacional.

¿Cuáles serán las prioridades el año que viene? ¿En qué tipos de obra van a poner el foco?

Las prioridades son seguir conectando esta Argentina federal con rutas y con autopistas que nos den más competitividad en logística para el desarrollo productivo, para las exportaciones. Además, obras de saneamiento, agua y cloaca para millones de argentinos que todavía no tienen ese servicio garantizado. A veces desde la Ciudad de Buenos Aires parece extraño que haya localidades sin agua potable, pero es la realidad en lugares de otras provincias. Con ese espíritu, hoy tenemos obras en más de 1500 municipios, en casi el 90% del territorio y eso significa que cada localidad tiene una obra que mejora la calidad de vida: puede ser un pavimento, un centro de salud, una escuela, pero todos los días ponemos en marcha una obra nueva que moviliza la rueda de la economía. Los ejemplos son muy claros. En el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento cuando llegamos había 24 obras en ejecución y hoy hay más de 800 que están en proceso. Tenía un presupuesto de $5 mil millones y hoy termina el año con uno de más de $50 mil millones. En vialidad, la mayoría de las rutas estaban paralizadas y suspendidas por falta de pago, nos tocó recuperar y poner en marcha muchos de esos tramos y hoy tenemos más de 250 obras en todo el país.

¿En qué provincias están las mayores urgencias?

Las provincias del Norte son las más postergadas y allí estamos orientando buena parte de la inversión y recuperando el tiempo perdido para saldar esa deuda que hay en materia de infraestructura sanitaria, de escuelas, de rutas. Por otra parte, hay un conjunto de 100 obras estratégicas en todo el país que son parte de un plan de infraestructura; muchas se están ejecutando y otras están en proceso de licitación. Rutas para integrar economías regionales, puentes para mejorar la logística, acueductos y obras hídricas para llegar con riego a 6 millones de hectáreas e incorporar suelos en clave productiva en todo el país, y que nos permitan dar un salto en la producción agropecuaria.

Emiliano Bonanotte/Télam

Etiquetas
stats