Pablo Grillo recibió el alta médica mientras avanza la causa por el disparo que casi le provoca la muerte
El fotógrafo Pablo Grillo recibió este viernes el alta de internación y continuará su recuperación con un tratamiento de rehabilitación ambulatoria, según informó su entorno a través de un mensaje difundido en redes sociales.
“A Pablo le dieron el alta de internación. Continúa con su rehabilitación ambulatoria”, señala el texto publicado en sus cuentas, en el que también agradecen a los profesionales de la salud pública, a organizaciones sociales y a las personas que acompañaron el proceso desde que resultó gravemente herido. “Hoy tenemos una certeza: la solidaridad y la empatía colectiva siempre le van a ganar a la violencia disfrazada de orden. Una nueva etapa comienza”, concluye el mensaje.
Grillo resultó herido durante un operativo represivo que se encuentra bajo investigación judicial y en el que recibió el impacto de un proyectil de gas lacrimógeno en la cabeza. La causa tramita en el juzgado federal de María Servini, que ya procesó al gendarme Héctor Guerrero por lesiones gravísimas y abuso de armas reiterado en seis oportunidades.
Según la investigación, Guerrero efectuó varios disparos con una pistola lanzagases de manera antirreglamentaria: en línea horizontal y no a 45 grados, como establecen los protocolos. El disparo que impactó en la cabeza de Grillo fue el cuarto de una secuencia de seis tiros realizados por el efectivo.
Las pruebas reunidas por la Justicia, entre ellas registros audiovisuales del operativo, muestran además que durante esa secuencia el gendarme recibió una palmada en la espalda de uno de sus superiores mientras continuaba disparando. También hay videos en los que se observa a jefes de la Gendarmería Nacional Argentina y de la Policía Federal Argentina en la zona donde se produjeron los disparos sin que se registren intervenciones para frenar la conducta.
El procesamiento de Guerrero fue confirmado por instancias superiores y esta semana la Justicia rechazó un nuevo planteo de su defensa, lo que deja a la causa más cerca de un eventual juicio oral.
La querella que representa a Grillo, integrada por las abogadas Claudia Cesaroni y Agustina Lloret, busca además que la investigación avance sobre la cadena de mando del operativo. En un escrito presentado ante la Justicia señalaron que, de haberse intervenido tras los primeros disparos prohibidos, el fotógrafo no habría resultado gravemente herido.
En ese planteo se apunta a distintos responsables operativos de las fuerzas de seguridad, entre ellos los jefes de grupo Hernán Ariel Kozak y Jorge Luis Reyes, así como a otros mandos de la fuerza y de la Policía Federal que participaban del dispositivo.
También se menciona como máxima responsable política del operativo a la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, en el contexto de la aplicación del protocolo antipiquetes. La querella cuestiona además el cierre de una investigación administrativa interna contra Guerrero y reclama que se analice el rol de las autoridades que diseñaron, coordinaron y supervisaron el operativo.
En la misma línea, la Cámara Federal de Apelaciones de Buenos Aires pidió profundizar la investigación sobre las responsabilidades de los funcionarios a cargo del operativo, más allá del autor material del disparo.
El juzgado de Servini también mantiene abierta otra causa sobre el operativo represivo en el que resultó herido Grillo, ocurrido el 12 de marzo, en el que también se investigan las lesiones sufridas por otros manifestantes.
Mientras avanza el proceso judicial, el alta médica del fotógrafo marca un nuevo paso en su recuperación tras meses de internación y tratamiento. Desde su entorno señalan que ahora comenzará una nueva etapa enfocada en la rehabilitación.
JIB/MC
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