Dinero prestado, "quema" de ahorros y vuelos reprogramados a 15 días o más: la odisea de los varados en Miami

Laura Merchan y su hermana Carolina. Están varadas en Miami.

elDiarioAR

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"Mi papá se contactó con un conocido que se acercó al hotel donde estamos con un préstamo de efectivo. Estábamos desesperadas porque no sabemos si nos vamos a quedar una semana, dos semanas, un mes... Con esa plata empezamos a buscar un departamento sin lujos, pero es imposible. Así que le planteamos al recepcionista de este hotel en el que paramos que estamos varadas, que sólo contamos con este dinero y que si no nos aceptan, no tenemos dónde ir. Gasté toda la plata que traje y ahora usamos la de emergencia, los ahorros. Nos quedan 300 dólares para comer hasta que podamos volver", dice Laura Merchan, varada junto a su hermana Carolina en Miami.

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El audio que envía es dramático. Laura, de 27 años, y su hermana, de 25, tenían previsto volver al país el miércoles pasado. Habían paseado por Orlando y aprovecharon para vacunarse contra el Covid. Pero el día anterior a emprender el regreso, el PCR de Laura dio positivo. El médico que la atendió le indicó que contara diez días para el alta médica. Pero en medio, el Gobierno impuso restricciones para el ingreso de los argentinos que están en el exterior. Ambas tienen un pasaje abierto por Aerolíneas Argentinas y las reasignaron a un vuelo para el 18 de julio, es decir dentro de 19 días.

Con los call center colapsados y los formularios que completó sin respuesta, el padre de Laura se acercó esta madrugada al aeropuerto de Ezeiza para gestionar personalmente la reprogramación del vuelo de las hijas. "Lo hizo por ventanilla porque estuvo cinco horas al teléfono y nadie respondió", dice Laura a elDiarioAR. Con el alojamiento resuelto y contando monedas para comer hasta el regreso, las chicas deben pagar la extensión de la asistencia médica que han contratado, además de la penalidad que les impone la compañía aérea para ubicarlas en un avión de vuelta.

"Este viaje es una pesadilla. Yo conocía casos de gente que fue y volvió de viaje sin inconvenientes. La verdad es que no pensé que nos iba a pasar esto. Nosotras confiamos en la aerolínea, que nos decía que el vuelo estaba operativo. El año pasado perdí un paquete de vacaciones para viajar a Brasil porque decidí no irme por la pandemia. Pero a un año y medio de la llegada del virus, con los Estados Unidos reactivándose y la cantidad de vacunados que hay en la Argentina, con la obligación de la cuarentena y el PCR... ¿Por qué no nos dejan volver?", sigue Laura.

Juan Marenco también está varado en Miami. Había llegado el jueves pasado para una reunión de trabajo y, de paso, vacunarse contra el Covid. Viajó por Aerolíneas Argentina y tenía la vuelta programada para el jueves 1° de julio. El domingo por la noche se enteró vía mail de que habían cancelado el vuelo. A través de la agencia de viajes con la que coordinó el traslado intenta acelerar el regreso a Buenos Aires. Es que el vuelo que le asignaron está programado para el 16 de julio, es decir, recién en dos semanas.

"No tengo plan. Me quedo sin hospedaje el jueves a la mañana. Y tengo que buscar dónde quedarme. No puedo sacar otro pasaje. No se puede ni tengo la plata para hacerlo. Tengo conocidos, que me están ofreciendo su casa. La empresa en la que trabajo, por suerte, me apoya. Y tengo algunos ahorros. Pero es muchísima plata. Estoy intentando pensar que voy a poder salir antes, porque no sé cómo voy a hacer si tengo que quedarme quince días más acá", dice Marenco.

Ayer estuvo con varias personas en el aeropuerto de Miami que, como él, están varados. Salvo a una mujer que le asignaron un regreso para el 15 de julio, el resto del grupo no sabe cuándo volverá al país. "Nunca pensé que no íbamos a poder volver. De haberlo sabido, no hubiese viajado", agrega.

De acuerdo al último decreto, las fronteras continúan cerradas al turismo. Se fijó un cupo de 600 pasajeros diarios para el ingreso al país. Quienes regresen del exterior entre el 1° de julio y el 31 de agosto están obligados a aislarse en los lugares que determinen los gobiernos provinciales y de la ciudad de Buenos Aires durante 10 días contados desde el testeo realizado en el país de origen. La estadía en los lugares de aislamiento estará a cargo del pasajero.

AS

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