Denuncian falta de vacunas y advierten que más de la mitad de los niños en Buenos Aires no recibieron la antigripal
“La gripe causa más de 5.000 muertes por año en Argentina y ese número podría aumentar”, alertó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, en medio de faltantes de vacunas y demoras en la distribución nacional. “Se viene el invierno y sin una cobertura adecuada podemos tener brotes importantes y una fuerte sobrecarga del sistema de salud”, advirtió, en referencia al incumplimiento de la Ley 27.491, que obliga al Estado nacional a garantizar la compra, distribución y logística del calendario.
La preocupación por el faltante de vacunas se expande a lo largo y ancho del país. Desde Jujuy advirtieron que “Nación no manda vacunas suficientes” y que enfrentan un “escenario de mayor vulnerabilidad”. En La Pampa, la directora de Epidemiología, Ana Bertone, dijo que “hay centros de salud donde no tenemos disponibilidad”. En Chubut informaron hace una semana que “faltan dosis antigripales para adultos”.
A tres semanas de haber comenzado la campaña antigripal, en Provincia de Buenos Aires la situación es especialmente crítica. Hay stock suficiente solo para mayores de 65 años, mientras que más de la mitad de los niños (56%) no tiene sus dosis, y se recibió apenas el 22% de las vacunas destinadas a adultos, en un contexto de alta demanda. También se registran faltantes o stocks críticos en virus sincicial respiratorio, varicela, VPH y COVID pediátrico, lo que obligó a reorganizar la atención, priorizar esquemas incompletos y registrar pacientes para su posterior convocatoria. “Si una persona va al vacunatorio y no encuentra la dosis, es muy difícil que vuelva”, sostuvo Kreplak.
Circulación anticipada y alerta por una variante más contagiosa
La campaña antigripal se adelantó tres semanas por la circulación temprana de virus respiratorios y la presencia del subclado K de influenza A (H3N2), la “súper gripe” que presenta mayor capacidad de contagio. “Ya tenemos circulación en casi todas las provincias y 94 casos confirmados”, explicó la infectóloga Alejandra Gaiano, de la Sociedad Argentina de Infectología. “Este año cobra más relevancia la vacunación porque esta variante muestra más internaciones y complicaciones en grupos de riesgo, por eso es clave llegar antes del pico invernal”, señaló.
El comportamiento del virus ya encendió alertas a nivel internacional. En la temporada 2025-2026, el subclado K se volvió predominante en el hemisferio norte, con millones de contagios, más de 120.000 hospitalizaciones y miles de muertes en Estados Unidos, además de sistemas sanitarios exigidos en países como Reino Unido y Canadá. La experiencia reciente muestra temporadas más intensas, con picos tempranos de consultas y mayor presión hospitalaria.
En Argentina, el 20 de enero se confirmó la primera muerte por esta variante –un hombre de 74 años en Mendoza– en un escenario de crecimiento acelerado de casos. El virus afecta principalmente a mayores de 60 años y niños, con casi la mitad de los pacientes que requirió internación y una baja cobertura de vacunación (21%) entre los infectados, lo que anticipa un impacto mayor en los próximos meses.
“Invierno es la temporada alta de la gripe y una de las principales causas de internación”, advirtió Kreplak. “La salud pública ya está con muchísima sobrecarga. Cada vez más personas, incluso con obra social, se atienden en el sistema público. Vamos a absorber la demanda, pero eso impacta en la calidad de atención y en las vidas”.
Faltantes, reclamos y riesgo de judicialización
El conflicto por las vacunas también escala en el plano institucional. Kreplak responsabilizó al Gobierno nacional por la reducción en la compra y distribución de dosis y por el debilitamiento de la política de inmunizaciones. Según detalló, la Provincia recibe entre 30% y 60% de lo necesario, con casos en los que directamente no hay entregas, como en HPV o COVID pediátrico. En la antigripal llegó apenas el 22% de lo previsto y en la triple viral el 50%, incluso en medio de brotes de sarampión.
“Esto genera faltantes permanentes y oportunidades perdidas”, afirmó. También alertó sobre el aumento de enfermedades prevenibles, con subas de más del 400% en coqueluche y del 250% en hepatitis A, y advirtió que la caída de coberturas ya tiene consecuencias concretas en la epidemiología.
Ante la falta de respuestas, la Provincia no descarta avanzar en la judicialización de la política sanitaria, un escenario que el ministro calificó como “complejo y dañino”, al trasladar a los tribunales decisiones que deberían resolverse en el ámbito de la gestión y la coordinación federal.
Caída histórica de coberturas y cambios en el sistema
“Estamos en presencia de la peor cobertura de la historia en Argentina”, advirtió la infectóloga Gaiano. La especialista señaló el crecimiento de grupos antivacunas y sectores reticentes, en un contexto atravesado por desconfianza tras la pandemia, crisis económica, dificultades de acceso –como vacunatorios con horarios limitados– y falta de campañas activas. “Las bajas coberturas alcanzan a todo el calendario y a todas las edades”, explicó.
En paralelo, la estructura institucional también muestra señales de debilitamiento. En diciembre pasado, distintas sociedades científicas cuestionaron la reforma de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) por implicar una pérdida de autonomía, federalismo y pluralidad, al quedar subordinada a la misma estructura que debe asesorar. A esto se suma la decisión del Gobierno de retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Nos saca del principal ámbito técnico de vigilancia epidemiológica y coordinación sanitaria. Vamos a quedar afuera de debates y actualizaciones clave”, advirtió Kreplak, y alertó que puede afectar la capacidad de respuesta y los controles internacionales.
Informe del CELS
Un informe reciente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) advierte que la caída sostenida de la vacunación en Argentina ya tiene impacto sanitario, con la reaparición de enfermedades prevenibles. Desde 2015 las coberturas descienden y, tras la pandemia, no lograron recuperarse. Hoy ninguna vacuna alcanza el 95% necesario para evitar brotes. El organismo vincula este retroceso con falta de políticas sostenidas, campañas débiles y un contexto social más restrictivo.
Los datos son críticos en la infancia. En 2023, menos del 74% de los niños completó la vacuna contra la polio, y en 2024 solo el 46,7% recibió el refuerzo de triple viral a los 5 años. El efecto ya se observa en la región. Los casos de sarampión crecieron 32 veces en 2025, con casi el 80% de los infectados no vacunados, mientras que en Argentina se confirmaron casos y alertas. A su vez, el país registró 1.191 casos de coqueluche en 2025 y 11 muertes infantiles, en su mayoría en bebés sin vacunación.
El CELS señala que la baja cobertura responde a múltiples factores como las barreras de acceso, crisis económica, debilitamiento territorial y retroceso de la comunicación pública. Según el informe titulado “La ausencia de políticas de vacunación generó más enfermedades”, ocho de cada diez familias perciben un retiro del Estado en salud, mientras la vacunación recae cada vez más en los hogares. En ese escenario, advierte el informe, aumenta el riesgo de brotes, internaciones y muertes evitables.
Vacunación y prevención frente al invierno
En este escenario, los especialistas insisten en reforzar la inmunización en niños pequeños, mayores de 65, personas con factores de riesgo y embarazadas, que además protegen a los recién nacidos en sus primeros meses de vida. “La vacuna no siempre evita el contagio, pero sí reduce cuadros graves, internaciones y muertes”, explicó Gaiano.
También buscan desarmar mitos que afectan la cobertura: “Es falso que la vacuna provoque gripe y es necesario aplicársela todos los años, porque el virus muta y las formulaciones se actualizan”, concluyó.
MC
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