Semana de la Lactancia materna: los beneficios también impactan en el sistema de salud y en el ambiente

Un informe recoge las consecuencias del coronavirus en la lactancia materna

“La lactancia materna es una responsabilidad de todas y todos”, la frase se repite en estos días en los que se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Los beneficios de la leche humana no están en duda, pero sostener la práctica resulta difícil después de los primeros meses.  Por eso, entre el 1 y el 7 de agosto, organizaciones de salud piden que la lactancia involucre también a las familias, al Estado y a la sociedad en general. “Amamantar tiene beneficios para el niño, la madre, el sistema de salud y también para el medio ambiente. Hay que jerarquizarla”, advierten.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) indicaron que la leche humana es el mejor alimento para un recién nacido con beneficios inmediatos, pero también otros que perduran a lo largo de la vida. La pediatra y neonatóloga Roxana Conti, secretaria del Comité nacional de Lactancia de la SAP, habló de la nutrición óptima de los lactantes y desarrollo en la primera infancia y en la vida escolar. “Hay un verdadero trasplante de un tejido vivo de un ser humano a otro. Tiene células madre y también ciertos microorganismos y gérmenes que son saludables y que favorecen la microbiota que está en el intestino de los lactantes y que va a favorecer el desarrollo de la salud a lo largo de su vida. Ayuda a la  prevención de las infecciones habituales como las respiratorias (bronquiolitis) o las gastrointestinales (diarreas). Previene la aparición de otitis, alergias y caries. A mayor tiempo de amamantamiento, mayor es la protección. Esto no es posible en una leche de fórmula láctea, ya que es un elemento inerte”, le dice a elDiarioAR.

También ayuda al desarrollo de la inteligencia, el desarrollo motor y del sistema cognitivo. “Es importante para el aprendizaje. Algunos componentes importantes como la taurina tienen impacto en la retina y la vista. Los ácidos grasos, como el Omega 3, también son importantes para el desarrollo neurológico y cerebral”, agrega Conti.

La Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, realizada en 2019, muestra que el 97% de los recién nacidos iniciaron la lactancia materna aunque este porcentaje desciende a la mitad hacia los dos años de vida (45%), que es la edad hasta la que se recomienda continuarla. Si el proceso es tan importante, ¿por qué las tasas disminuyen bruscamente?. “Se pone mucho el foco en la mujer como si toda la responsabilidad fuera de quién pone el cuerpo. Hay corresponsabilidad en la lactancia”, sostiene Valeria Wasinger, puericultora y presidenta de la Unión de Puericultoras Argentinas (UPA). “Más allá de que sea una práctica que ejerce una persona en el ámbito privado, necesita de un apoyo y acompañamiento de otros lugares para que pueda ser posible: el entorno cercano, el Estado con las políticas públicas, los lugares de trabajo y de toda la sociedad porque es una tema que nos involucra a todos”, afirma.

Muchas veces los obstáculos salen desde el mismo sistema de salud que no acompaña o no interviene de una manera correcta ante una dificultad, ya sea porque no circula información actualizada o porque no hay profesionales que se ocupen de brindar asistencia idónea y oportuna. Otras de las grandes dificultades es en el retorno al trabajo rentado, donde en general no están dadas las condiciones. Son muy pocos lugares donde se puede sostener una lactancia, ya sea porque no hay lugares para extraerse leche o las jornadas laborales son muy largas y  las licencias parentales son muy cortas”, agrega Wasinger. 

La Organización Mundial de la Salud recomienda que la leche materna sea el alimento exclusivo hasta los 6 meses de edad, y que se combine con otros alimentos hasta los 2 años. En 2022, el lema es “Impulsemos la lactancia materna apoyando y educando” y apunta el acompañamiento de la práctica para mantenerla en el tiempo. “Ya sabemos que tiene múltiples beneficios, tenemos que ver cómo jerarquizar eso y sostenerlo entre todos”, comenta Lucrecia Rojas, puericultora y coordinadora del área en el Sanatorio Güemes desde hace 8 años. Antes, trabajó más de 15 en la Maternidad Sardá. 

“Hay que jerarquizar la lactancia, es una tarea que estuvo muy desprestigiada y es una responsabilidad de todos y todas. También del equipo de salud, tenemos que trabajar por concientizar no solamente a las mujeres. También con las familias, los padres, otras madres, abuelas, tíos. Tenemos que saber que es una tarea del cuidado y que no es una responsabilidad solamente de las mujeres sino también del equipo de salud, de las familias, de la sociedad, de los Estado. Las mujeres quieren dar la teta, pero no es fácil: el bebé no se acopla, duele, el equipo de salud tiene un rol fundamental en dar ayuda práctica”, sostiene.

“El entorno familiar  además de no boicotear y acusar a la madre de todos los males del bebé porque la leche es poca,  también tiene que alentar, después acompañar y alivianar tareas de otro tipo. También están los empleadores. Nosotros queremos lactancia exclusiva hasta los 6 meses, pero las licencias son de tres”, agrega Rojas. En Argentina, las licencias por maternidad son de 90 días y las de paternidad solo contemplan dos. El Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley para extenderlas a 126 y 90 días respectivamente

Tanto Rojas como Wasinger resaltan los beneficios generales de la lactancia, incluso para el ambiente. “Contamina menos. Por donde lo mires, tenés motivos para decir esto es importante”, argumenta Rojas. “Lo ecológico es un gran beneficio, la leche materna está disponible, es accesible y no conlleva un proceso industrializado y no genera un impacto ambiental nocivo”, agrega Wasinger. 

También tendría impacto en el sistema de salud público y privado al evitar enfermedades comunes durante la infancia y disminuir las crónicas en la adultez. “Disminuye el  riesgo de aparición de las enfermedades crónicas como diabetes tipo ll, obesidad, hipertensión y sobrepeso”, detalla Conti.

En cuanto a las madres, los estudios indican que reduce la hemorragia post parto y la incidencia de cáncer de útero y de mama. “Una lactancia cuando es deseada y sostenida es una instancia placentera para la madre. Es lindo dar la teta, pero hoy es importante jerarquizar porque cuando uno jerarquiza, defiende, lo preserva”, cierra Rojas.

CDB/MG

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