Contra el proyecto oficial
La UOM se alinea con gremios combativos para definir un plan de lucha contra la reforma laboral
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) recibirá esta tarde en su sede porteña a una veintena de gremios que exigen una respuesta activa frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei. El encuentro, convocado por el secretario general Abel Furlán, busca coordinar una estrategia común entre sectores sindicales que se consideran marginados por la conducción formal de la CGT.
Participarán sindicatos como Aceiteros, Luz y Fuerza, Personal Aeronáutico (APA), Pilotos (APLA), la Federación Obrera Ceramista (Focra), Viales, Mineros y Gráficos, entre otros. También se sumarán representantes de ATE y de organizaciones que no integran la estructura de la CGT pero que rechazan los términos de la reforma.
El encuentro surge como continuidad de una primera reunión celebrada la semana pasada, donde se declaró un “estado de alerta y unidad frente a la reforma laboral de Milei”. En esa oportunidad, los gremios manifestaron su desacuerdo con la estrategia que sostiene el triunvirato de la CGT, que privilegia negociaciones con legisladores y gobernadores, y cuestionaron la falta de movilización ante una ofensiva que consideran estructural contra los derechos laborales.
Los sectores convocantes sostienen que el proyecto oficial busca facilitar despidos, debilitar la negociación colectiva y avanzar en una “flexibilización por goteo”. La iniciativa enviada por el Gobierno al Congreso en diciembre de 2025 propone, entre otros puntos, modificar el régimen indemnizatorio, ampliar el período de prueba y recortar el derecho de huelga.
Además, se introducen figuras como el banco de horas, cuestionado por dirigentes como Jorge Sola, de la propia CGT. Según denunció, ese esquema “lo decide el patrón, no el trabajador”, y representa una quita de previsibilidad para las y los empleados.
En este contexto, la reunión de hoy podría servir para definir una primera acción conjunta: la adhesión al paro nacional convocado por ATE y otros gremios estatales para el día en que el Senado trate el proyecto. La fecha exacta dependerá del avance del tratamiento legislativo, previsto para después de la primera semana de febrero.
Entre los asistentes hay coincidencia en la necesidad de actuar desde tres frentes: jurídico, legislativo y político. No obstante, la divergencia sobre las formas sigue generando tensiones internas. Según trascendió, la participación de Furlán en estas instancias causó malestar en la conducción de la CGT, que considera que su accionar es “inorgánico”.
En declaraciones recientes, Daniel Yofra, titular de la Federación de Aceiteros, confirmó que su gremio irá al paro si la ley avanza. “No tengo esperanzas en los legisladores. Ya han demostrado que pueden votar en contra de los trabajadores fácilmente”, sostuvo, y llamó a ocupar las calles antes de que se vote la reforma.
Mientras se intensifican los debates, el deterioro del salario real amplifica el malestar en los sectores organizados. Según el Indec, los salarios registrados subieron 25,6% hasta noviembre de 2025, mientras que la inflación acumulada fue del 27,9%. La caída real afecta incluso a los segmentos con mayor cobertura sindical.
A la pérdida generalizada se suman casos críticos. Los choferes de la Línea 60, por ejemplo, acumulan una caída del 61,87% de su salario real en dos años y siguen sin acuerdo paritario. La dirigencia de la UTA, señalaron delegados, no solo evitó convocar al debate interno, sino que no informó sobre el impacto de la reforma en las condiciones del sector.
La jornada de hoy podría consolidar un polo sindical que desborde la estrategia oficial de la CGT. Sin definiciones unificadas, pero con señales crecientes de coordinación, el espacio que gira en torno a la UOM aparece como el punto de encuentro para quienes rechazan la reforma y exigen una respuesta más confrontativa.
Hasta el momento, la CGT no convocó a nuevas acciones colectivas ni confirmó si acompañará el paro del día del tratamiento legislativo.
JJD