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Fútbol y política.

Los conflictos son parte de la historia del deporte más popular del mundo. Desde principios del siglo XXI, en cada región, en cada país y en cada rincón del mundo la pelota estuvo atravesada por la política y la sociedad.

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Autor: Lucas Zalduendo

Qatar 2022, el país detrás del mundial

Estadio Lusail

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Espero que andes bien. Arrancamos el mes mundialista. Faltan dos semanas para que empiece y nuestra ilusión de ver a Messi levantando la Copa del Mundo se agiganta. Qatar 2022 es un mundial que atravesó polémicas, denuncias y hasta intento de boicot. Hoy vamos a hablar de eso y de cómo es el país anfitrión, que hasta este mundial muchos desconocían. Con la consulta a especialistas, a periodistas y a organismos de derechos humanos, nos metemos a pensar Qatar 2022, el país detrás del mundial.

¡Sacamos del medio!

Estadio Lusail

El estadio Lusail, que lleva el nombre de una flor de Qatar, es el más grande del Mundial y va ser el escenario de la gran final del mundo. Será también donde Argentina juegue sus dos primeros partidos: contra Arabia Saudita y México. Con una capacidad de 80 mil personas, el estadio se hizo desde cero, al igual que la ciudad, que lleva el mismo nombre y que se edificó, con motivo del mundial, en una zona donde antes sólo había arena.

La construcción de los estadios fue un tema de agenda. No sólo por la tecnología que los caracteriza, sino también por el calor sofocante y las condiciones laborales inhumanas que padecieron los trabajadores (en su mayoría migrantes de otros países de Asia o de África) al hacerlos. Ellos fueron la mano de obra barata que hicieron realidad los faraónicos estadios que veremos por la televisión desde el 20 de noviembre. Sobre este tema, medios internacionales, organismos de derechos humanos y organizaciones sindicales han llegado a denunciar trabajo esclavo y fuertes violaciones a los derechos de los trabajadores. En distintos informes que realizaron hablaron de hacinamiento, no pago de salarios, confiscación de pasaportes, exceso de trabajo en altas temperaturas y bajas condiciones de salubridad. El año pasado el diario inglés The Guardian impactó con un informe en el que señalaba que, desde que se anunció Qatar como sede, fallecieron 6.500 obreros de la construcción. El gobierno qatarí respondió que las cifras eran una sobrestimación y que no estaban vinculadas con la edificación de la infraestructura mundialista. El número oficial que dio el Comité Organizador determinó que sólo tres personas murieron durante la construcción de los estadios. Desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Marco Minocri (responsable de comunicación de la Oficina de Proyectos de la OIT para el Estado de Qatar) me indicó que el organismo concluyó que “no es posible llegar a una cifra definitiva sobre el número total de muertes relacionadas con el trabajo en Qatar durante el período de diez años”. En ese sentido, expresan la necesidad de que se investiguen más las muertes por causas naturales o por paro cardíaco para determinar si están relacionadas con el trabajo.

Por su parte, la FIFA se jacta que logró que en el 2017 el emirato reformará las leyes laborales explotadoras, modificara horarios de extensas jornadas e impusiera salarios mínimos. Entre esas medidas, el gobierno qatarí abolió el sistema Kafala, un régimen en el que el trabajador no podía cambiar de empleo ni abandonar el país sin permiso de su empleador. El martes la OIT lanzó un nuevo informe en el que detalla que ya se “aprobó alrededor de 350.000 solicitudes de trabajadores migrantes para cambiar de empleo en los dos años transcurridos desde la introducción de estas reformas”. Aun así, Minocri, me señala que “existen lagunas en cuanto a la aplicación de las reformas laborales, que no es sorprendente dada su magnitud y que se necesita tiempo para crear instituciones, cambiar normas sociales y modelos empresariales”. En ese sentido, el periodista Ezequiel Fernández Moores, que hace poco estuvo en el país árabe, me explica que no todos los subcontratistas de las obras, muchas de las cuales están vinculadas con el Estado, respetan la ley. Pero me advierte de que las reformas “sirven como precedente legal porque ningún otro país del golfo eliminó la Kafala”¿Podrá generar el mundial un efecto dominó?

Por el momento, ni el pitido inicial del mundial frena a las distintas organizaciones que pujan por más reformas para lograr los derechos plenos de los trabajadores, quienes, por ahora, no pueden conformar o afiliarse a sindicatos. En mayo de este año una coalición de organismos de derechos humanos lanzó la campaña denominada #PayUpFIFA para que la FIFA y Qatar establezcan un fondo de compensación económica destinado a los trabajadores que sufrieron abusos durante los preparativos del Mundial. No están solos: futbolistas, federaciones y hasta patrocinadores apoyaron esta iniciativa. Por ahora, no hay respuesta.

Primer tiempo

Qatar 2022, el país detrás del mundial

Empecemos desde el principio de este partido. El 2 de diciembre de 2010 Qatar sorprendió al mundo al ser designado como el organizador de la primera Copa del Mundo en Medio Oriente para el año 2022. Un país sin tradición futbolística, bastante pequeño (posee la mitad de la superficie que tiene Tucumán) y con temperaturas agobiantes, sorprendentemente le ganó la candidatura a EE.UU, quien era el país favorito para ser el anfitrión de la máxima cita futbolística. La elección generó sospechas, sobre todo del país perdedor, lo que decantó en una investigación en la que se comprobó que hubo una red de sobornos e irregularidades en el ente rector del fútbol, que se conoció como el “FIFA Gate” y que se llevó puesto a Joseph Blatter.

Aunque en aquel momento la elección de Qatar fue defendida bajo el argumento de la idea de “rotación continental”, la respuesta se encuentra en la necesidad monetaria que le urgía a la federación internacional de fútbol, para poder recaudar después del mundial deficitario que se había realizado en Sudáfrica 2010 y que se estimaba que ocurriría lo mismo en Brasil 2014. Por ende, Qatar era la salida en años donde el oro árabe ya patrocinaba las camisetas de grandes clubes de Europa o directamente era usado por los propios jeques para quedarse con las instituciones deportivas. Los famosos petrodólares que empezaban a pisar fuerte en el fútbol.

En este caso, el gas. Qatar se distingue por la producción de gas natural, me indica el politólogo Julián Aguirre, especialista en mundo árabe-islámico y miembro de Fundación Meridiano. Eso es lo que lo diferencia de sus vecinos, quienes tienen como fuerte la exportación del petróleo. “Qatar es el principal productor de gas natural licuado en el mundo” señala y agrega que “eso ya significa algo, porque el gas, como commoditie, tuvo en los últimos años mayor estabilidad en sus precios en comparación con el barril de petróleo, que ha estado caracterizado por altos y bajos”. Estabilidad, previsibilidad y abundancia. Una estructura que según Aguirre le permitió situarse al país como importante financista en los mercados de capitales y en el movimiento de grandes sumas de dinero: son inversores, compradores y accionistas. “Para nada estamos hablando de un país aislado”, señala, aunque para muchas personas Qatar todavía les parezca lejano y sea recién con el mundial, en el que se empiece a tener más conocimiento sobre el país. “Qatar es un país pequeño, pero a la vez es un gigante en la escena global”, sintetiza Aguirre, que explica que además de la economía, es enorme en términos diplomáticos, políticos, culturales y de influencia.

Es con ese poderío económico que el país mundialista logra contrarrestar su nimiedad en cuanto a lo demográfico y a lo geográfico. Y por qué no, en cuanto su corta historia: Qatar es un país relativamente joven ya que, como Estado Nación soberano, en términos modernos, se constituyó en 1971, a partir de su independencia del Reino Unido. Un año después del noveno mundial de fútbol, México `70. Desde esa época se instaló un sistema político basado en una monarquía ocupada por la familia Al Thani. Sobre esto, me anticipa que hay que sacarse de la cabeza la idea de “un rey gobernando a capricho sobre un país que acepta pasivamente lo que decide” y me agrega que “lo que sí es verdad, es que la monarquía como el poder ejecutivo qatarí es mucho más fuerte y tiene más facultades prerrogativas que las monarquías que hay en Europa”.

Por su parte, Qatar ya posee un estatus como país anfitrión de eventos. Fue sede de acontecimientos culturales, de foros empresariales, de acuerdos diplomáticos (como el acuerdo de Doha), de espacio de negociaciones en torno a cómo abordar el cambio climático o cómo tratar la reconversión de la economía internacional a las condiciones de la transición energética y climática. Ahora será sede de la Copa del Mundo. La pregunta es ¿para qué le sirve un mundial a Qatar?

La respuesta que resuena, y que ya ocurrió en la historia de los mundiales, es la famosa utilización del mundial para hacer un lavado de imagen como país. Para Aguirre la Copa del Mundo le sirve para “certificar su lugar como país y sociedad del siglo XIX”. Es también una forma de romper con ciertos prejuicios o con cierta “islamofobia”, que el país viene denunciando, sobre todo ante los pedidos de boicot al mundial. A su vez, es una forma de desterrar la idea de un pais que apoya al terrorismo, rótulo que le quedó después del conflicto y el bloqueo que le hicieron sus vecinos del Golfo Pérsico. En ese sentido, a Qatar le sirve como una forma de destacarse por encima de los países vecinos en la competencia regional. “Es una manera de decirles: ´el mundo nos está mirando a nosotros antes que a ustedes´”, opina Fernández Moores. Pero ojo, porque esa vidriera que le otorga el mundial puede tener sus costos y jugarle en contra. Como es el caso de la presión internacional que recibe sobre la cuestión de los obreros de la construcción, y ante la crítica por la criminalización de la comunidad LGTBIQ+.

Segundo tiempo

Los derechos de la comunidad LGTBIQ+

Los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en Qatar también fue un tema de debate desde que se designó al país como sede. Seguramente lo serán durante el mundial. Por el momento, se sabe, que como forma de apoyo hay selecciones que van a jugar con una cinta de capitán de diversos colores bajo el lema “One love”. Habrá que ver si lo permite la FIFA. El último antecedente parecido ocurrió en la Eurocopa del año pasado cuando la UEFA quiso sancionar al arquero alemán Neuer por usar el brazalete con los colores del arcoíris. Al final no lo hizo, pero fue tarde: al otro día (en momentos donde la Hungría de Viktor Orbán buscaba promover una ley anti LGTBIQ+) toda Alemania se vistió con los colores de la diversidad.

En Qatar la homosexualidad es un ilícito. El Código Penal qatarí tipifica a las relaciones homosexuales como un delito punible con hasta siete años de prisión. Hable con Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, que expresó la necesidad de “introducir una legislación que proteja a las personas LGBTIQ+ contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género”. Ante las reiteradas críticas sobre el tema, el presidente de la FIFA Gianni Infantino advirtió que la comunidad LGTBIQ+ iba a ser bienvenida en Qatar, pero a su vez agregó que había que respetar la cultura local. En ese sentido, el debate tuvo su punto de polémica cuando el presidente del Comité Organizador del Mundial, Nasser Al-Khater, manifestó su rechazo a las manifestaciones de afecto público entre homosexuales. La indignación creció cuando las redes sociales viralizaron una fake news de que iba a ser condenado con 7 a 11 años de prisión a quien luzca una bandera de la diversidad durante el mundial. “Así como nosotros respetamos las diferentes culturas, esperamos que la nuestra también lo sea”, indicó Al-Khater y dejó abierto el interrogante de qué ocurrirá cuando en el mundial choquen esas “culturas”. Por lo pronto, con el antecedente de la Eurocopa sumado al apoyo de jugadores, de organizaciones y de hinchas, se puede anticipar que los colores del arcoíris ondearán en los estadios. La pregunta es qué pasará después del 18 de diciembre. Belski señala que “la libertad de expresión y la no discriminación deben estar garantizadas de forma permanente, para todas las personas que viven en Qatar, no solo para los espectadores que vayan para el Mundial.”

Desde ya, el mundo del fútbol estuvo en estado de alerta durante todo este tiempo. Abundaron los repudios y las manifestaciones en cuanto a estas problemáticas. El histórico futbolista Eric Cantona anticipó que no va a ver el mundial ya que “es horrible que se celebre en un país donde hubo miles de muertos construyendo estadios”; el ex futbolista alemán Philipp Lahm expresó que “los derechos humanos deberían desempeñar un papel importante en la adjudicación de torneos”; y el actual entrenador de los Países Bajos, Louis van Gaal, apuntó directamente contra el dueño de la pelota: “se trata de dinero e intereses comerciales, eso es lo único que le importa a la FIFA”Durante las eliminatorias los hinchas se han manifestado en las tribunas con mensajes en forma de repudio y hasta los jugadores de selecciones como Alemania salieron a la cancha con remeras y pancartas a favor de los derechos humanos. En muchos casos lo enunciativo no pasó a los hechos. Fue Noruega quizás el país que más insistió con boicotear el mundial, antes de que en una votación la federación definiera seguir participando. El equipo de Haaland no irá al mundial, pero no por decisión política, sino por los malos resultados que no le permitieron clasificar. El país nórdico que sí jugará el mundial es Dinamarca, quien lucirá una camiseta cuyo logo estará semi oculto en forma de protesta. “No queremos ser visibles durante un torneo que ha costado la vida a miles de personas” dice la publicación de la presentación de la camiseta, que la selección hizo en conjunto con la marca deportiva Hummel. Una campaña textil que nunca existió para denunciar el trabajo esclavo infantil que las grandes marcas deportivas históricamente han empleado para la realización de las camisetas de fútbol.

Penales

-Sobre el caso del FIFA Gate, les recomiendo un documental que salió este año en la TV Pública llamado “FIFA Gate, por el bien del fútbol” con la investigación del periodista Ezequiel Fernández Moores. Está subido a Youtube.

-Hablando de mundiales, esta semana la Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala, reclamaron una vez más la realización del primer mundial femenino de futsal. Mientras el futsal masculino se prepara para su décimo mundial, todavía no hubo una Copa del Mundo femenina de futsal.

-Hubo dos videos de la selección que se hicieron virales: la arenga de Messi en la final de la Copa América y la anécdota de las cartas de truco. Los recortes son parte de la serie “Sean eternos. Campeones de América”, que se ve por Netflix.

La figura

Giovanni Lo Celso

En la semana se hablo mucho de Giovanni Lo Celso por la lesión que lo podría dejar afuera del mundial. Lo que le pasó a uno de los jugadores que se volvió clave en los 11 titulares de Scaloni es el reflejo de la cantidad de futbolistas que se lesionaron durante este último mes. Hace unas semanas, el histórico médico de Boca Jorge Batista anticipó que por los calendarios apretados iba a ver un gran desgaste físico y mental en todos los planteles. Así se llega también a este mundial.

Espero que hayas disfrutado de este partido.

Nos vemos la próxima fecha para seguir tirando paredes.

Abrazo de gol.

Lucas

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Autor: Lucas Zalduendo

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