'CODA' rompe todas las estadísticas y gana el Oscar a la Mejor película

Sian Heder, guionista de 'CODA', se hace con el premio a Mejor guion adaptado por 'CODA'. Subió al escenario junto a una intérprete de lengua de signos.

Javier Zurro

elDiario.es —

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Las estadísticas están para romperlas, y más en los Oscar. Nunca una película que no hubiera estado nominada a Mejor montaje y Mejor dirección había ganado el Oscar. Desde 1932 no ganaba una película con tan pocas nominaciones. En 40 años ningún filme sin nominaciones importantes lo había logrado. CODA las reventó todas en la 94 edición de los Premios Oscar. El filme de Sian Heder hacía buenos los rumores que corrían desde hace unas semanas y se llevó el galardón a la Mejor película venciendo a la favorita de la crítica, El poder del perro, que se tuvo que conformar con el premio a la Mejor dirección para Jane Campion. 

Will Smith, distinguido como mejor actor, desconcertó en la gala de los Oscar pegando a Chris Rock

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Campion lo logra en su segunda nominación (es la primera mujer en lograr una segunda candidatura en esta categoría) por su sobresaliente trabajo y se quita la espina del premio perdido por El piano en 1994 contra Steven Spielberg por La lista de Schindler. La noche de domingo se vengaba del director, que también estaba nominado por su remake de West Side Story, un filme que se tuvo que conformar con uno de los premios más cantados de la noche, el de Mejor actriz de reparto para Ariana DeBose. La actriz aprovechó su discurso para hablar de la importancia de la identidad y los referentes. La primera actriz abiertamente queer en recibir el premio aprovechó para destacarlo en su discurso en el que también subrayó su origen afrolatino.

CODA no sólo rompió todas las estadísticas, sino que consiguió dos récords. Es el segundo remake de la historia en lograr el Oscar a la mejor película tras Infiltrados y es una de los pocos títulos que consiguió todas las nominaciones a las que optaba, igual que hicieron Matrix, Gigi o El señor de los anillos: El retorno del rey. Fueron los premios para la película los momentos más emotivos e involvidables de la ceremonia. El primero, cuando Troy Kotsur se llevó el de Mejor actor de reparto. En cuanto se dijo su nombre todo el público se puso en pie y comenzó a hacer el signo del aplauso en lenguaje para sordos. Kotsur completó con un discurso emocionante hablando sobre la importancia de premio: “Es nuestro momento, lo logré”.

Después llegó Sian Heder, que venció a Jane Campion en la categoría de guion adaptado avanzando lo que estaba por venir. La directora y guionista de Coda subió con una traductora para que su discurso pudiera estar a la vez en lengua de signos. Era el segundo aviso de que el filme de Apple estaba destinado a la victoria. El tercer golpe lo dio al final, cuando se llevó el de mejor película -anunciado por Lady Gaga y Liza Minnelli- y subió todo el reparto al escenario en una foto para la historia. Una vencedora cuya importancia está fuera de lo cinematográfico, en la importancia que tuvo para la comunidad sorda. 

Todo ello en una gala que quedó marcada por el puñetazo en directo de Will Smith a Chris Rock. El cómico hizo una broma sobre Jada Pinket, la mujer de Smith, y este se levantó y le golpeó antes de gritarle que no bromeara con su esposa. Fue un momento incómodo que reventó la ceremonia. Durante unos minutos nadie supo si lo que acababa de ocurrir era verdad o una performance. A partir de entonces no existió nada más. Ni siquiera el reencuentro de El padrino con Robert DeNiro, Al Pacino y Coppola consiguió que la gente volviera a la gala. Smith hundió su noche de gloria - y puede que su carrera- minutos antes de ganar su primer Oscar por El método Williams. En su discurso pidió perdón entre lloros, y hasta empeoró su situación para lanzar el mensaje tóxico de que “el amor te hace hacer cosas locas”. Se llevó la estatuilla, también el dudoso honor de haber protagonizado uno de los momentos más bochornosos de la historia de los Oscar.

Se tiró por tierra todos los esfuerzos de una gala que, además, comenzó con el pie cambiado. La decisión de entregar ocho premios en una ceremonia anterior y colocar los discursos tras las pausas publicitarias no sólo fue polémica (hasta las presentadoras tuvieron que hacer una referencia en su aparición inicial), sino que rompió cualquier lógica. Durante la alfombra roja ya se sabían los ganadores, y ya antes de empezar sabíamos que Dune había arrasado con cuatro premios técnicos (sonido, diseño de producción, efectos especiales y banda sonora) y que Alberto Mielgo se había llevado el premio por su corto animado, El limpiaparabrisas. Sin embargo, en la gala subieron presentadores a anunciar esos galardones, por lo que se vivió un momento 'deja vu' que no aligeró la gala y que dinamitó parte de la emoción. La película de Denis Villeneuve se llevaría otros dos más para sumar seis Oscar y terminar como la más galardonada de la noche. Un botín que reafirma la secuela que llegará en 2023.

La victoria de Mielgo fue la única de los nominados españoles. A pesar del subidón de Penélope Cruz en las apuestas en los últimos días (incluso Variety había cambiado sus predicciones para colocarla como favorita), no pudo con Jessica Chastain. La actriz ganó por un papel de esos que gritan ‘dame el Oscar’ en cada fotograma, el de Los ojos de Tammy Feye. Chastain hizo una de esas campañas intensivas por el premio, yendo a cada ceremonia y estando muy activa en cada segundo. Tuvo su recompensa, su primer Oscar.

El momento de Will Smith hizo que se borraran en el recuerdo los pocos momentos brillantes de una gala que quiso ser ágil y divertida y no lo logró. Sólo Amy Schumer y su monólogo a lo Ricky Gervais funcionó, mientras que el cacareado homenaje a James Bond fue una broma y la actuación de We don’t talk about Bruno una decepción que no lució cómo debía. Eso sí, Encanto se llevó el Oscar a la Mejor película de animación, aunque no el de mejor canción original, que se lo llevó No time to die, la canción del último filme de James Bond.

Belfast y Drive my car tuvieron su premio de compensación en la noche de Coda. La película de Kennet Branagh al lograr el premio al Mejor guion y la de Hamaguchi llevándose el de Mejor película internacional. Una lástima que se fuera de vacío Flee, el documental animado que a pesar de su récord histórico no materializó ninguno de sus premios en una ceremonia que pasará al recuerdo, pero por los motivos erróneos, por una estrella que decidió reventar su momento de gloria y el de todos sus compañeros.

JZ

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