Análisis

Presidenciales en Colombia, un pacto histórico para el cambio histórico

Las elecciones del domingo serán las primeras del siglo XXI en Colombia donde la cuestión de la paz con las guerrillas no es la primera cuestión que importa al electorado.

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Quien obtenga la victoria en estas elecciones será el sucesor de Iván Duque, una figura casi desconocida en el arco político poco antes de que en 2018 ganara la presidencia en los comicios con más participación de la historia colombiana reciente. Todo parece indicar, a juzgar por los sondeos que le asignan un consistene 40% en las intenciones de voto del electorado, que el histórico pacto de izquierda que se autodenominó Pacto Histórico será quien se imponga, y aun sin esperar a la segunda vuelta presidencial del 19 de junio. El independiente de derecha Rodolfo Hernández, subió su puntaje en las encuestas de los últimos días pero parece difícil que pueda sobrepasar a Gutiérrez  sin aparato político a su favor.  

Después de la votación de este domingo, Iván Duque finalizará su primer y único mandato como uno de los presidentes de derecha más impopulares (70.7% de desaprobación). Su propio partido fundado en 2013 por ex presidente Álvaro Uribe, el Centro Democrático que lo impulsó como la nueva esperanza de Colombia, lo califica de débil y lo llaman socialdemócrata como insulto.

El próximo inquilino de la Casa de Nariño, el Palacio Presidencial, durante el cuatrienio 2022-2026 se conocerá después de que casi  39 millones de electores concurran a las urnas este domingo, entre las 8 am hasta las 4 pm, y decidan  entre los representantes de seis coaliciones: el izquierdista ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro por Pacto Histórico “Colombia Puede”; el derechista gobernador de Medellín Federico Gutiérrez por  Equipo por Colombia;  el centrista ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquía, Sergio Fajardo  por Centro Esperanza; Rodolfo Hernández  por la Liga de Gobernantes Anticorrupción de centroderecha; el pastor evangélico y senador, John Milton Rodriguez por el partido de derecha  Colombia Justa Libres, y el abogado de derecha, Enrique Gómez Martínez por  partido Movimiento de Salvación Nacional.

En las elecciones parlamentarias del 13 de marzo,  la izquierda  logró la mayoría en el Senado con 25 escaños  y 16 en la Cámara Baja ocupando un segundo lugar. En desmedro de Centro Democrático que redujo su representación en ambas cámaras. Significativamente, el Pacto Histórico obtuvo más representantes en los departamentos que vivieron con mayor virulencia el estallido social del 2021-2022.

Significativamente, el Pacto Histórico, la fórmula electoral de izquierda que reúne las candidaturs de Petro y Francia, obtuvo en las legislativas más representantes en los departamentos que vivieron con mayor virulencia el estallido social del 2021-2022.

Este avance fecundo de la izquierda no resulta suficiente para erradicar a los partidos tradicionales con un poderoso control territorial, que posicionaron como la segunda y tercera fuerza respectivamente. A la vez, no puede ignorarse  la presencia de grupos paramilitares. Semanas antes de las elecciones primarias el Ejército de Liberación Nacional (ELN) decretó un paro armado con acciones violentas para demostrar cuán invicto permanece su poder territorial que no desapareció después de los Acuerdos de Paz firmados entre el gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2016, con el propósito de finalizar un conflicto de más de medio siglo.

En ese momento, los partidarios del “NO” que ganaron por estrecho margen en el plebiscito por los Acuerdos, que se continuaron  por el empeño de Santos, tuvieron como represente a Duque apadrinado políticamente por el ex presidente Uribe.  Su promesa de campaña de militarización y reformas regresivas favoreció para su triunfo sobre Petro en segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2018.

El próximo presidente deberá enfrentar un panorama altamente complejo: tendrá que gobernar un país con los mismos problemas estructurales que Duque no resolvió en estos cuatro años y, a la vez, un país que ya no es el mismo.

En Colombia se protesta en lugares donde nunca antes se protestaba. Porque hasta ellos llegó la recesión en este país que supera los 50 millones de habitantes, donde el 42,2%, 21 millones de personas, son pobres. La economía latinoamericana con menos recesiones en el siglo XX, la que no conoció hiperinflación, la que durante 80 años honró los compromisos de su deuda, ahora  sus bonos son clasificados como basura, tiene la moneda más depreciada de Latinoamérica -perdió más del 10% de su valor en el año-, y no faltan economistas que piensen que el default está volando en círculos.

La gestión de Duque se caracterizó por  la cooptación de los órganos de control y el uso de medidas arbitrarias para deslegitimar la protesta social. El Paro Nacional de 2019 dejó como saldo tres personas muertas y 128 lesionadas. El del 28 de abril a julio de 2021 fue según los datos de Temblores ONG y organizaciones sociales, al menos de 31 personas asesinadas, 1220 heridas (más otras 18 más heridas específicamente en los ojos), 87 desaparecidas (este número, según los cálculos conservadores de la Defensoría del Pueblo), 9 víctimas de violencia sexual (todas mujeres), 200 agresiones de la policía1565 hechos violentos. Las condenas internacionales, de la ONU, de la Unión Europea, fueron señales de alerta reveladoras para un gobierno que ha cortejado a la inversión extranjera sin intermitencias de corazón.

La incertidumbre entre los otros candidatos más próximos a la derecha se basa en saber o adivinar si las mismas fuerzas del Paro Nacional le cobrarán en las urnas igual que lo hicieron en las calles.

Si gana Gustavo Petro significa que supo contrarrestar el eterno fantasma utilizado por el uribismo de ser un eslabón más del castrochavismo – apelando a su pasado de guerrillero del M-19 como alias Aureliano  -y que logró convencer aunque sea de manera parcial la desconfianza de las élites políticas y económicas del país ante su programa de gobierno que propone un ambicioso cambio de modelo económicoSignifica también que será el primer presidente de izquierda de Colombia.  Un ex guerrillero que llega al poder de Estado por las urnas como el uruguayo Pepe Mujica.

 Petro eligió como compañera de fórmula presidencial a la abogada afrocolombiana, destacada feminista, líder medioambientalista, ganadora del prestigioso Premio Goldman, a Francia Márquez Mina, una mujer que cierra la brecha rural-urbana en Colombia, la tercera candidata  más votada en las primarias. Si Petro obtiene la victoria augurada por las encuestas  que no descartan la posibilidad que haya una segunda vuelta, Francia será la primera vicepresidenta afrocolombiana. Y, probablemente, nunca será una figura subalterna en el gobierno.

AGB

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