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Fragmentación política en América Latina: ¿qué está pasando en la zona andina?

MEC: Buen día, Andrés.

AM: Hola MEC, ¿cómo estás?

MEC: ¿Qué decís? ¿En dónde andás en este momento?

AM: Todavía en Olavarría. La próxima semana ya me encontrás de vuelta en el verano.

MEC: Bueno, excelente. Andrés, ¿qué está pasando la zona andina de Latinoamérica? Chile, Colombia, Perú.

AM: Ecuador.

MEC: Ecuador también.

AM: Buena pregunta, porque contrasta bastante con lo que está pasando en la América atlántica. Nos referimos a América del sur. Porque México y América central es casi otro mundo.

MEC: Totalmente.

AM: Me parece que la clave es la fragmentación. Lo que estamos viendo es un proceso que en otra época hubiéramos llamado atomización y yo lo estoy viendo ahora como desagregación. Se están desmontando, se están desarmando los sistemas políticos que en algunos casos venían de mucho tiempo atrás y habían construido lo que parecían sistemas políticos exitosos. O por lo menos así los veían los economistas: con crédito internacional, con estabilidad macroeconómica y con equilibrio fiscal. Y de repente la gente dice: esto no me gusta. Empieza no solamente a movilizarse contra los gobiernos que están, sino a fragmentar el voto. Y un numerito: 88 por ciento es lo que en Argentina sacaron los dos candidatos presidenciales más votados. En casi cualquiera de los países que mencionaste, en las elecciones que hubo, en las que vendrán es difícil imaginarse que los dos más votados llegan al 50 por ciento. 

Se están desmontando, se están desarmando los sistemas políticos que en algunos casos venían de mucho tiempo atrás y habían construido lo que parecían sistemas políticos exitosos". (AM)

MEC: Si. Hay un dato interesantísimo de las elecciones del domingo para la Convención Constituyente de Chile: es que en realidad el bloque más numeroso en la Convención Constituyente van a ser candidatos y candidatas independientes, que mediante un nuevo proceso se iban y se anotaban para participar en las elecciones sin tener ninguna necesidad de tener un partido de respaldo. Y digo candidatos y candidatas a propósito, porque otro fenómeno, además del aumento de la representación independiente, es que hubo una mayoría de mujeres que se presentaron en esa categoría. Mujeres y jóvenes, además.

El bloque más numeroso en la Convención Constituyente van a ser candidatos y candidatas independientes (...) Y digo candidatos y candidatas a propósito, porque otro fenómeno, es que hubo una mayoría de mujeres que se presentaron en esa categoría" (MEC)

AM: Así es. Y tengo entendido que la ley de paridad, en este caso, que se aplicó a la elección de la Constituyente chilena, benefició a los hombres, porque las mujeres recibieron más votos. Si no hubiera sido por esta ley, hubiera habido muchas más mujeres que hombres en la Constituyente. Es un fenómeno muy novedoso.

MEC: Fue llamativo eso. Como la ley establece que tiene que ser una Convencional paritaria y entraron más mujeres que varones, 11 mujeres tuvieron que dejar su lugar a un varón.

AM: Y, bueno, hay varias cosas que podemos sacar de esto. Ya mencionamos dos: por un lado la desagregación. Es difícil encontrar mayorías. La derecha, que gobierna, no llegó al tercio. Y es fundamental recalcarlo, porque el tercio es el que tiene poder de veto. Todos los proyectos en la Constituyente tienen que aprobarse con una mayoría agravada de dos tercios. El que tiene uno, bloquea. Y la derecha no lo tiene. Esta desagregación es el primer dato. El segundo es: los independientes, sobre todo las independientes, como bien marcabas. Y un tercero que me parece relevante y no todos le dieron énfasis es la baja participación. A pesar de todo esto que estamos diciendo, la mayor parte de los chilenos no votó. 

MEC: Yo estoy teniendo una especie de debate conmigo misma.

AM: ¿Y quién gana?

MEC: Es un empate permanente, bastante frustrante, acerca de cuál es el rol de la antipolítica en esta elección, en la elección chilena. Y también me interesaría discutir esto para el caso de Colombia. La pregunta sería: ¿esto representa un 'que se vayan todos' o representa un 'que vengan más nuevos', por decirlo de esta manera?

Está la gente optimista que dice: esto renueve la política, es un voto joven, femenino y progresista. Y están los que dicen: esto rompe lo que había sin construir algo alternativo. Y creo que los dos tienen parte de razón". (AM)

AM: Leí las dos interpretaciones. Está la gente optimista que dice: esto renueve la política, es un voto joven, femenino y progresista. Y están los que dicen: esto rompe lo que había sin construir algo alternativo. Y creo que los dos tienen parte de razón. Hay hastío, hay hartazgo. Está significado en la abstención y en el voto por fuera de los partidos tradicionales. La Democracia Cristiana entiendo que metió dos constituyentes, de los cuales creo que uno es independiente que iba en su lista. La Democracia Cristiana, que es la fundadora liderando la concertación de este proceso democrático. Así que me parece que la moneda está en el aire. Esto puede dar para un lado o para el otro. Esto puede consolidarse como un proyecto de renovación de las instituciones chilenas, incluyendo una especie de federalismo que por ahora no tienen -por primera vez se eligen gobernadores- pero el poder central les mete controladores al lado. Es muy difícil encontrar el poder debajo en Chile. Está siempre arriba. El congreso chileno no puede imputar gastos, por ejemplo. Los representantes locales no pueden tomar decisiones autónomas. Vamos a ver cómo choca la estructura que viene con la renovación que viene de atrás con la renovación que es pedida para adelante. Pero los que creen que todo esto rompe sin producir alternativas tienen alguna base de sustentación también. Su preocupación es comprensible. Aunque el otro día hablando con Julieta Suarez-Cao, una colega argentina que es profesora en la Católica en Chile, ella contaba que los inversionistas, como dicen ellos, que se quejan son los chilenos. Los inversionistas internacionales no están nada asustados por el fantasma comunista en Chile. Los chilenos son los que están asustados y quizás sea porque son conservadores, no porque son inversionistas.

MEC: Bueno, yo igualmente creo que hay un par de datos que son un poco esperanzadores en el sentido de pensar que haya algunas cabezas políticas que puedan liderar o encauzar este proceso. Me parece que es interesante el hecho de que uno de los ganadores de todo este proceso, del proceso electoral del domingo pero en realidad de los últimos 4 o 5 años, sea también el viejo PC chileno. O sea, Chile siempre tuvo esta característica un tanto notable de que históricamente tuvo un Partido Comunista poderoso. Digamos, poderoso en el sentido de un partido institucionalizado, antiguo, con base militante. Y después esta especie de aparición de esta nueva fuerza, del Frente Amplio, en el cual también fueron premiados algunos dirigentes y dirigentas, que son jóvenes pero llevan mucho tiempo haciendo política porque son el emergente de los procesos de movilización de los estudiantes secundarios y secundarias ya tienen más de 15 años.

AM: Sí, y te cuento algo desde la cercanía con un proceso similar. Lo que te voy a decir se puede verificar porque Fernando Ayala, que es un diplomático académico chileno, que fue embajador en Lisboa, lo está escribiendo con alguna reiteración y me parece fascinante. Él compara el Partido Comunista de Chile con el de Portugal, porque tienen características únicas, como recién marcabas. Son partidos históricos, que tienen unos 90 años a esta altura, 100 años, que tiene una base de afiliación relevante, un desempeño electoral consistente -se mantiene entre el 5 y el 10 por ciento- y no renegaron del pasado, siguen siendo estalinistas. Y al lado les surge un partido de izquierda urbano, renovador, juvenil, progresista, arco iris, el Frente Amplio en Chile, el Bloque de Izquierda en Portugal. Y justamente son dos sociedades muy tradicionales. En el caso de Chile, más institucionalizada. Lo que estamos viendo es que hay como una especie de dilución a partir de fuerzas de izquierda que no son, uno pensaría, convergentes y, sin embargo, convergen. Entre la tradicionalidad del comunismo y la renovación de la nueva izquierda. Y esto es algo interesante porque lo hacen formando partidos.

Estamos viendo una especie de dilución a partir de fuerzas de izquierda que no son convergentes y, sin embargo, convergen. Entre la tradicionalidad del comunismo y la renovación de la nueva izquierda. Es interesante porque lo hacen formando partidos". (AM)

MEC: Eso me parece interesantísimo lo que vos estás marcando. Y creo que ahí hay un tema bastante estructural para pensar el futuro de las izquierdas en Sudamérica. Incluso en Ecuador, también de alguna manera en Colombia, también en Brasil y, digamos, parece haber, inclusive en Bolivia, parece haber dos hilos de izquierda. Uno más tradicional, más relacionado con cuestiones puramente económicas, con la lucha de clases, podríamos decir, y una nueva izquierda, que tiene que ver con identidades indígenas, con el feminismo, con las mujeres, con reivindicaciones ambientales. Y realmente me parece que ahí se juega mucho del futuro, porque cuando esas dos izquierdas logran converger pueden ganar. Cuando esas dos izquierdas no logran converger, que es lo que sucedió de alguna manera en Ecuador, están en muchos más problemas. Me da la sensación de que estamos viendo procesos que recién están comenzando en este sentido.

Ahí se juega mucho del futuro, porque cuando esas dos izquierdas logran converger pueden ganar. Cuando esas dos izquierdas no logran converger, que es lo que sucedió de alguna manera en Ecuador, están en muchos más problemas". (MEC)

AM: Exacto. Y lo que decís que me hace notar cuanto más rara es a Argentina de lo que a veces pensamos. Porque uno se pregunta dónde están esas izquierdas. Y uno puede encontrar algo de la izquierda arcoiris o verde dentro de los partidos tradicionales, pero la izquierda dura no está. Tiene dos votos. Justamente porque fue el peronismo el que se quedó con esa base electoral y la organizó de manera partidaria. Pero, fijate, una vez más Argentina sigue siendo un bicho raro. No se parece a esto que estamos describiendo porque lo que recién decías era andino, pero incluye a Brasil y a Uruguay, donde hay partidos de izquierda. ¿Habrá en Argentina?

MEC: Qué buena pregunta. Y tal vez es una buena instancia para dejarlo abierto y retomarlo la semana que viene.

AM: Quizás tendremos que llamar, invitar a alguien que nos venga a hablar de eso. Fernando Rosso, algún amigo de izquierda que entienda qué pasa por dentro de esos movimientos que en Argentina nunca florecieron.

MEC/AM

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