Opinión

El impacto de las vacunas VIP en Alberto Fernández y la política

El impacto de las vacunas VIP en Alberto Fernández y la política

Uno de los vínculos fundamentales del contrato social es el que se da entre la sociedad política y la sociedad civil. La articulación entre ambos ha evolucionado junto con la humanidad para alcanzar el estadio actual de la democracia , tal cual como se la conoce originariamente y con predominancia, en Occidente. La democracia no es directa, es indirecta, porque en su evolución se ha agregado la intermediación institucional, que involucra al Estado y a la política como profesión. Entre ambos se erige la confianza que debe haber entre elector y elegido, entre la autoridad y el soberano. La realidad empírica exhibe que en la opinión pública ha aumentado, en los últimos años, el desprestigio ; la pérdida de confianza de la política en la sociedad civil.

Un acontecimiento como la crisis de la vacunación en nuestro país, es un acelerador de la tendencia negativa en la percepción de la política. Explosión que deflagra hacia varios lugares; uno inmediato y directo hacia el gobierno de Alberto Fernández – su imagen y la gestión -; y otro hacia la política en general.

La trascendencia del hecho se demostró en que abarcó un campo diverso de valores políticos, morales y culturales, comprometiendo principios relacionados con la ética social y el papel de la política como resolución y administración de conflictos. En esta oportunidad, el conflicto fue gestado directamente por el propio gobierno, que una vez más, tropieza consigo mismo. Las consecuencias confirmaron una modalidad habitual de la política, el tráfico de influencias y la necesidad de ejercer la “viveza criolla” para recibir alguna contraprestación no necesariamente dineraria. En la lista están los amigos, algunos amigos por conveniencia.

Las encuestas señalan algunas consecuencias previstas: cae la imagen del gobierno, cae la imagen del Presidente.; y la política en general sigue en sistemático descenso. Para algunos esto se mide en función de las legislativas próximas para otros todavía es muy temprano. En la oposición crece la esperanza de que el oficialismo se cocine en su propio caldo, más que en un triunfo propio de Juntos por él Cambio, que está deshilachado y débil. No logra resolver sus diferencias y lanzarse a capturar ciudadanos enojados. La alianza opositora tiene atractivo para electores en fuga. Cuando aparece la figura de Macri como destino final del viaje, muchos, entre sus adherentes, no quieren volver a subirse. Claro, faltaría mencionar a Larreta y el crecimiento de su imagen positiva, pero no está en situación de absorción, debido a una planificación electoral con destino a la presidencial que le impone capitalizar desde el silencio y esperar. No cuenta aún con el suficiente caudal de empatía como para ser una alternativa ante una elección legislativa que ni siquiera lo tiene de candidato. 

Desatado el escándalo, el Presidente. adoptó un decisión inexcusable; separar a su Ministro con muchos antecedentes favorables, y a pesar del afecto entre ambos. El acontecimiento se precipitó luego de la declaración, compleja para explicar, del periodista Horacio Verbistky, que convirtió el secreto en una voz denunciativa. Seguramente , quiso anticiparse a la difusión periodística del grupo Clarín, y se tiró la granada para aminorar las consecuencias.  

Producido el hecho, nos queda la especulación sobre el futuro que es un futuro que tiene la urgencia socioeconómica y  las elecciones. Observar la percepción pública sobre la evolución de las fuerzas políticas y también el gobierno. Esta es una elección local, por lo tanto algunos jefes regionales, intendentes y gobernadores del oficialismo cerrarán territorio frente a la publicidad nacional.

Hay dos factores a considerar en el análisis: el primero es la evolución del hecho, ahora se ha bifurcado entre lo político y lo judicial, porque mal que le cae al Poder Ejecutivo el poder judicial ha llegado. El Presidente. controla su propia decisión en el ámbito político, pero queda a merced de la interpretación jurídica de lo ocurrido que puede ser distinta a su conocimiento académico. No sabemos cómo este factor va a desenvolverse pero seguro sus zarandeos nos van a acompañar mucho tiempo.

Cualquier referencia que hagan los fiscales alrededor del código penal, perjudicará al oficialismo. Alberto Fernández en México avanzó, - como lo hizo con Vicentín - , en convertir al poder judicial en su adversario. Contradicción institucional, que provoca dudas sobre la eficacia jurídica y política.

El otro factor es la opinión pública, que interactúa con los entretelones del hecho una vez que toman estado público. Habría una tercer factor , que son los grandes medios de comunicación y las redes sociales y su influencia en la sociedad civil.  No puede dejarse de lado el contexto en que se produjo este hecho, y sobre todo el contexto socioeconómico que indudablemente favorece a que las heridas se hagan más profundas y neutralicen la elaboración de una versión más benigna sobre lo ocurrido.

La ciudadanía será estimulada por las noticias, pero sobre todo por la edición de las mismas que en la autopista de las redes es confeccionado por los mismos particulares. Más allá de inevitables operaciones políticas, la cuestión es demasiado atractiva para que la prensa la abandone. Ahí, habrá presencia de agenda mediática por mucho tiempo.

Está claro para todos, que la ciudadanía ha recibido muy mal lo ocurrido, pero la cuestión es saber cómo va a derivar en las próximas semanas y meses. Se crean hipótesis alrededor de la incidencia de los factores, mientras la Ministra Vizzotti trata de, rápidamente, enderezar el barco y alcanzar a normalizar la vacunación. La aparición de nuevas denuncias, y las diligencias para buscar pruebas y documentación ponen a prueba las espaldas de la Ministra que está adherida fuertemente a un listado escaso de vacunados por el Ministerio, lo que se traduce en una flagrancia mínima. 

Todavía el tembladeral no ha cesado. El gobierno espera que a medida que pasen los días vaya disminuyendo la tormenta, y poder organizar con tiempo la etapa preelectoral. Por ahora, los datos previos a este escándalo indicaban que la sumatoria del panperonismo tenía un piso más alto que su oposición. Pero, insistimos que salvo algunos distritos estratégicos las regiones pueden intentar mantener la disputa eleccionaria entre cuatro paredes. 

Es oportuno recordar que el discurso antipolítico es muy propio de los contenidos mediáticos, y esto está en línea con lo que la opinión pública expresa. Los emergentes más comunes que surgen de la masiva identificación de los ciudadanos sobre la política como “ el camino para hacerse rico y ganar prestigio”. El Vacunatorio Vip, como se le llama, confirma estas sospechas.

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