Juntos por el Cambio y partidos provinciales, los ganadores en la Patagonia

El festejo de Juntos Somos Río Negro en Bariloche, la noche del domingo.

Juntos por el Cambio relegó al oficialismo en las provincias más australes de la Patagonia y las fuerzas provinciales lograron romper la grieta en Neuquén y Río Negro, donde el Frente de Todos quedó en tercer lugar y podría perder representación parlamentaria si se confirma el resultado en noviembre.

La participación electoral perforó su piso histórico, aunque algunas provincias sorprendieron con su asistencia

La participación electoral perforó su piso histórico, aunque algunas provincias sorprendieron con su asistencia

La Patagonia se sumó al tropiezo electoral del gobierno nacional en las PASO. Cuna del kirchnerismo y territorio habitualmente amigable con el peronismo, las provincias del sur del país aportaron a una jornada electoral negra para el Frente de Todos.

La infografía con el mapa de Argentina que refleja el resultado de los comicios tiene dos excepciones al amarillo imperante: en el norte, las 7 provincias en las que el FdT logró la mayoría, y en la Patagonia los únicos dos territorios que pudieron evadir la discusión nacional, con triunfos de partidos provinciales.

El poderoso Movimiento Popular Neuquino (MPN), que ganó todas las elecciones a gobernador desde 1962, dirimió su interna y sumó el 35,2% de los votos entre sus tres listas. El ganador fue el ex vicegobernador Rolando Figueroa, que disputó el poder del el gobernador Omar Gutiérrez. Su victoria fue muy ajustada, por unos 2.300 votos, pero suficiente para transformarse en el candidato del partido provincial para las generales legislativas.

“Ir a una elección contra el aparato provincial y municipal fue muy importante frente a nuestro lado que era cero aparatos”, comparó Figueroa en declaraciones a LU5 e Neuquén. Valoró, además, que los neuquinos hayan acompañado “una propuesta política provincial que venció la grieta, casi duplicamos al segundo en la sumatoria de votos. Esto es muy importante para el partido provincial para seguir construyendo una identidad”.

En Neuquén, Juntos por el Cambio se quedó con el segundo lugar, con el 18,2%, seguido por el Frente de Todos, que llegó al 15,4% con sus tres listas. El Senador nacional y referente del kirchnerismo neuquino, Oscar Parrilli, no pudo evitar la derrota.

La Coalición Cívica ARI, que fue en soledad, consiguió también las dos cifras, con un 12,5%. El escaso margen entre estas fuerzas, anticipa una dura campaña para lograr alguna de las tres bancas en Diputados que la provincia pone en juego.

La distancia con la “grieta nacional” también fue el eje de la campaña de Juntos Somos Río Negro (JSRN): “Allá, la pelea avergüenza. Allá no se ponen de acuerdo en nada. Acá, vamos juntos”, promocionó en cada uno de sus spots el partido creado en 2015 por el ex gobernador y actual senador Alberto Weretilneck, que viene obteniendo contundentes triunfos electorales y que ratificó el domingo su liderazgo provincial.

Dos de los máximos exponentes de esa grieta son Martín Soria, actual Ministro de Justicia de la Nación, quien sigue manejando los hilos del partido en Río Negro e incluyó a una persona de su círculo cercano, José Luis Berros, como segundo candidato en la lista del FdT; y el Senador Martín Doñate (La Cámpora), quien ubicó en primer lugar de la lista a la actual delegada del ministerio del Interior de la Nación en la provincia, Ana Marks. La seguidilla de obras y aportes nacionales que “bajó” Marks a la Provincia en las últimas semanas no lograron torcer el destino de la elección: el Frente de Todos quedó tercero, con solo el 25% de los votos, a pesar que esa fuerza dominó las elecciones legislativas de medio término en la última década.

El provincialismo de JSRN, que llevó en primer lugar al ex ministro de Economía de Weretilneck, Agustín Domingo, ganó con el 34,8 %, seguido por Juntos por el Cambio, que superó los 27 puntos sumando las tres listas, en una interna que tuvo al ex Intendente de Cipolletti. Aníbal Tortoriello, como ganador.

Para la Gobernadora Arabela Carreras (JSRN) los pilares del triunfo en Río Negro deben encontrase en “los diez años de construcción de un espacio que resulta confiable, previsible al electorado; la estrategia electoral liderada por Alberto Weretilneck, que fue muy efectiva; nuestros candidatos (Agustín) Domingo y (Mercedes) Iberó con perfiles muy técnicos y un discurso claro respecto de las dos grandes preocupaciones que tiene la población, el empleo y la economía, y la salud en el contexto de pandemia; un gobierno provincial que ha dado respuesta y ha tenido una presencia prácticamente total respecto de los problemas que se presentaron los dos últimos años; y gobiernos locales, municipales, fortalecidos porque hemos trabajado muchísimo en conjunto, tanto con intendentes de Juntos Somos Río Negro como de otros partidos”.

Según dijo a elDiarioAR, la Pçprovincia seguirá “trabajando junto al Gobierno nacional”, en un marco de “construcción e institucionalidad”. Por ese motivo, sumado a la dependencia provincial de las transferencias y las obras nacionales como motorizadoras de la economía local, pidió “abstenerse” de evaluar los motivos de la derrota del Gobierno de Alberto Fernández: “Cada fuerza política, cada Gobierno, tiene que hacer su propia lectura”, dijo, aunque señaló -con un link tácito a la fiesta en Olivos- que “es importante que cuidemos lo simbólico además de lo concreto. Tendemos a priorizar respuestas concretas como obras, pero no podemos descuidar el sentir, lo simbólico, los gestos hacia la sociedad”.

Carreras matizó el golpe del FdT nacional. Explicó que “han sido tiempos durísimos para gobernar, la mayoría de los oficialismos en el mundo sufrieron duros resultados a partir de la pandemia, hay que comprender que la sociedad ha sufrido mucho y se expresa de alguna manera”.

En el territorio patagónico se ponen en juego 12 bancas en la Cámara de Diputados y sólo 3 en el Senado. Estas últimas se dirimen todas en Chubut y actualmente están ocupadas por el Frente de Todos, que fue ampliamente superado este domingo por Juntos por el Cambio. Así, el golpe en la distribución de poder en la Cámara Baja podría ser muy duro para el oficialismo nacional.

“Vamos a hacer historia en Chubut y seremos la Provincia que le impida el quórum propio al kirchnerismo”, aseveró el candidato de Juntos por el Cambio, Ignacio Torres, en FM El Chubut, al conocer que, sumando las tres listas, habían obtenido el 39,5 % de los votos. Segundo, a casi 13 puntos, quedó el FdT.  

En este caso, a diferencia de lo ocurrido en Neuquén y Río Negro, el provincialismo quedó postergado a un tercer peldaño, con sólo 13.4 %, en un mensaje de descontento también hacia el gobierno de Mariano Arcioni. Encabezaba la propuesta de Chubut Somos Todos su agrio ministro de Seguridad, Federico Massoni, responsable de las acciones represivas contra el creciente movimiento antimegaminería en la Provincia.

Ni siquiera Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner y donde sufragó la vice presidenta Cristina Fernández, logró atenuar el mensaje de las urnas al gobierno nacional: la sumatoria de las 6 listas que fueron a internas por Cambia Santa Cruz (ganó la Diputada radical Roxana Reyes) llegó al 38,6%. El oficialista Gustavo González fue segundo con 26,5%, seguido de cerca por SER, con el 23,4%.

“Queremos construir una provincia mejor, con desarrollo y libre de vicios políticos. En ese sentido está puesto todo nuestro corazón, energía y trabajo. Sin autoritarismo, sin miedo. Con valores, educación y trabajo para salir adelante”, afirmó Roxana Reyes.

Tierra del Fuego también optó por Juntos por el Cambio: las 5 listas que compulsaron en la interna sumaron el 36,47 % de los votos, dando por ganador a Héctor Stefani, que busca la renovación de su banca. Inés Yutrovic, del FdT, quedó segunda con el 33%, y tercera Liliana Fadul, de Somos Fueguinos, con el 12,5%.

SR

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